Augusto Solórzano /ASICh
Las dos expresiones estudiantiles que coinciden en el Instituto Tecnológico Regional entraron en pugna, merced muy probablemente a la sobada estrategia de divide y vencerás y otra, desgastar el movimiento.
Luego de más de diez días que de nueva cuenta y por tercera ocasión están tomadas las instalaciones del Tecnológico de Tuxtla, aparece la contraparte de los muchachos exigiendo que se abra el Instituto, “porque aquí nos venimos a inscribir para estudiar”.
No parece muy claro, pero, tal parece que ambos grupos tienen un punto de convergencia: “Que se vaya el director José Luis Herrera Martínez por no defender más de diez millones de pesos autorizados por el gobierno del estado para mejoras de la institución”.
El grupo de la original toma mantenía diálogo con autoridades procedentes de la ciudad de México, para lograr el objetivo antes dicho y en general su pliego de peticiones. Manifiestan no estar de acuerdo con el grupo contrario porque, dicen, pretende debilitarnos.
Y aún cuando hay tensión no parece que pueda haber un choque de grupos, sin embargo si detrás de cualquiera de las dos partes o las dos hay alguien detrás, se podría decir que el caso del Tec de Tuxtla continuará.
Los muchachos de uno y otro bando se dicen mayoría y en medio hay un ultimátum que está pidiendo para esta mañana de viernes, abrir al instituto para tomar clases después de que ayer fracasó la intensión.
Lo raro del asunto es que los primeros 8 días la toma de las instalaciones estaba de un lado y ahora extrañamente aparece el otro exigiendo clases. Entonces la pregunta es. ¿Cuál es el fondo de este asunto? ASICh
