Augusto Solórzano
La conducción o gobernabilidad de Chiapas es y por lo visto seguirá siendo deficiente y poco comedida, tal parece que los alfiles de la política tienen como encomienda principal perder el tiempo y oponerse en definitiva al progreso de su patria.La eficacia, calidad y buena orientación de todos los gobiernos del Estado, nuestro estado, ha sido nefasta, dura e ingrata; prácticamente toda enderezada en contra de la ciudadanía contada generación por generación y uno por uno, los últimos 190 años.
No se necesitan de consultores y sesudos estudios para creer en lo que, no se supone; se ve y se siente como siempre ha dicho la propia gente. Baste solo mirar el pasado, compararlo con el presente y avizorar un poco el fututo.
¿Habrá algún gobernador o político tan honesto que, como la caída aplomo de la gota de agua, se atreva a contradecir que el avance de Chiapas es pobre comparado con el paso de 194 mandatarios a lo largo de 186 años, casi a razón de un gobernador por año?
Demasiado tiempo perdido y demasiados hombres de la política chiapaneca que hasta hoy día ya no pudieron siquiera hacer el contrapeso con los avances de otras partes del país y menos pelear el equilibrio del norte con el sur de México.
Con respetables opiniones ecuánimes de conocedores y expertos que pueden abonar conductas a favor de alguno de los ex gobernadores a partir de Don Manuel José de Rojas primer gobernador del estado, (1825 – 1826)hasta nuestros días.
Podemos esgrimir simpatías, personalidades, adeptos, caminos, carreteras, puentes, edificios, tecnología, una que otra transformación y cambio; pero, ¿no le parece que es bien poco todo eso en cerca de 200 años?
Es poco aceptable que a la vuelta de tanto tiempo los jefes de gobierno, no hayan querido o podido revertir los deplorables índices de pobreza, marginación, infame nivel educativo y baja calidad en la salud que, en mucho superan los festejos oficiales.
En la montaña de gobernadores y altibajos de la política de cualquier filiación, los dividendos para Chiapas, continúan escasos; mucho para los bolsillos del “clan politiquero” y migajas para el sufrido pueblo, que sigue a la espera.
Dicho con franqueza, no hemos sido afortunados. Ayer, hoy y mañana los políticos siempre se servirán de Chiapas. Que es estratégico, que le dará nuevo presidente de la república y por eso las piezas políticas de nuevo aquí, porque Chiapas tiene todo, menos su gente.
Chiapas merece al son de ya un mejor destino, que vaya mucho más allá de los gritos, encarcelamientos y el tarjeteo epistolar, el que “sin querer queriendo” monta un circo para distraer la realidad y seguir postergando el bienestar de los chiapanecos.
Esas descalificaciones mutuas que algunos avalan por razones que ellos saben,no beneficia a nadie. Y quitando a los que creen que colocados en uno de los lados desquitan el sueldo, ese choque de trenes desde ya, será estéril.NikitoNipongo, Raúl Prieto.
