Cosme Vázquez /ASICh
Por segundo año consecutivo la Universidad Tecnológica de la Selva ganó el concurso de altares, organizado por el municipio de Ocosingo en coordinación con autoridades regionales, como parte de la formación socio cultural de los estudiantes, declaró el rector Roberto David Vázquez Solís.
Anotó que el concurso tradicional se viene realizando desde hace seis años al interior de la universidad, donde participan todas las carreras que ofrece la Tecnológica de la Selva; es un concurso voluntario con premio, pero la característica es que los altares tienen que estar diseñados de acuerdo a la tradición de las etnias de Chiapas, como son Tzeltal, Tzotzil, Tojolabal y Chol.
Son los propios alumnos que hablan lengua materna quienes se organizan y presentan sus altares, por lo que esta vez se tuvo más de diez en concurso, lo cual permitió seleccionar al mejor para llevarlo al concurso que se celebró en el parque de Ocosingo, donde se ganó.
Vázquez Solís destacó que con esta actividad socio cultural se busca darle realce a la tradición ancestral del país, que es la celebración del día de muertos.
A la vez, indicó que queda demostrado que la educación superior no viene a borrar las culturas de los pueblos indígenas, sino al contrario las fortalece.
Si algo tenemos que reconocer es la riqueza cultural que existe en Chiapas, y sería un craso error dejarla olvidar, porque al final de cuenta son los valores que nos alientan y es parte de la integralidad que como sociedad necesitamos, subrayó.
En lo particular, en la UTS los alumnos llegan vestidos con sus trajes regionales, por lo que se puede decir que es un centro cosmopolita del estado de Chiapas, y aunque normalmente la comunicación se da en español cada uno conserva su lengua.
De la población estudiantil en la Universidad Tecnológica de la Selva el 39 por ciento es indígena de 24 municipios, en tanto cada vez tiende a ser mayor la demanda educativa por todo lo que representa para ellos. ASICh
