Fraude en el PRD en Chiapas

Joel Solar Hernández /ASICh

(Segunda de tres partes)

Tonalá, Chiapas.- Desde Unión Juárez y Ciudad Hidalgo hasta Arriaga, todos los municipios ubicados en la franja costera y parte alta y fronteriza del Soconusco, están virtualmente perdidos para el Partido de la Revolución Democrática, debido a los negocios turbios que hizo el dirigente estatal Carlos Esquinca Cancino, con las candidaturas a alcaldes y diputados locales y con las listas de candidatos a diputados plurinominales de ese instituto político.El próximo 7 de octubre, el PRD y con él, los partidos políticos que constituyen el Frente Amplio Progresista (FAP), morderán el polvo de la derrota en Suchiate (Ciudad Hidalgo), Unión Juárez, Cacahoatán, Tuxtla Chico, Tapachula, Huehuetán, Huixtla, Escuintla, Acacoyagua, Acapetahua, Mapastepec, Pijijiapan, Tonalá y Arriaga, entre otros, donde se han dado brotes de inconformidad por la forma antidemocrática y mercantil en que fueron asignadas las candidaturas por Esquinca Cancino.
En Unión Juárez, los inconformes encabezados por Lutman de Jesús Rodríguez, denunciaron que Carlos Esquinca Cancino adjudicó la candidatura, mediante arreglos generosos a Diego Valera Fuentes, quien no tiene arraigo en dicho municipio y su único mérito es ser sobrino de Antonio Valera Saa y haber dado dinero por la candidatura.
Otro tanto sucede en Cacahoatán, donde la candidata Aura Saldaña Rodríguez es acusada de ser priísta de hueso colorado y de no tener simpatías en el municipio, pero según los inconformes, se puso a mano, con el dirigente estatal y de esa forma, virtualmente compró la candidatura, pero como es fuertemente repudiada en el municipio, le dan diez a uno que perderá la constitucional el 7 de octubre próximo.
En Suchiate, el dirigente estatal perredista, Carlos Esquinca Cancino, contra toda lógica impuso como candidato a Rodolfo Hernández Vázquez, quien además de impopular, no tiene trabajo entre las bases, por lo que este hecho a provocado renuncias masivas de militantes y simpatizantes del perredismo que se deciden por otras opciones políticas y el alejamiento de organizaciones como la Organización Proletaria “Emiliano Zapata” (OPEZ) de fuerte presencia en la zona.
Tapachula no es la excepción, toda vez que a pesar que Martiniano Reyes Palacios ganó la encuesta que realizó la empresa nacional Covarrubias y Asociados, de contar con fuerte presencia entre los militantes y simpatizantes, de ser fundador del perredismo en Chiapas, Carlos Esquinca Cancino está aferrado a que los candidatos para Tapachula, tanto a la alcaldía como a las diputaciones locales lado oriente y poniente, serán “candidaturas externas”, lo cual dicen los inconformes no se debe más que a las componendas, sobornos y mordidas que recibe su dirigente estatal, las cuáles son más generosas de parte de gente ajena al partido que de parte de los militantes, simpatizantes y fundadores que cuidan el prestigio de ese instituto político.
Lo que pasa, agregan, es que el propio Carlos Esquinca Cancino es un advenedizo, afiliado de ocasión, oportunista que vio la posibilidad de hacer negocios en ese instituto político y se incrustó de inmediato, contando con la complicidad y solapamiento de algunos cuadros medios que le hacen el juego, son quienes mediante módicas sumas de dinero le hacen el trabajo sucio, incultas personas que no tienen convicción y que ven la participación política como una forma de sobrevivir en mejores condiciones que trabajando la parcela, literalmente “prófugos del arado”.
Igual o peor situación se vive en los municipios costeros de Huehuetán, Huixtla, Escuintla, Acacoyagua, Acapetahua, Mapastepec y Pijijiapan, donde los dirigentes perredistas locales no fueron tomados en cuenta y sufren las imposiciones de Esquinca Cancino, quien para designar candidatos pasó por encima de los derechos de perredistas históricos, fundadores del partido en Chiapas e iniciadores de la lucha social, seguramente debido a que él, no es y nunca a sido un luchador social, perredista de nuevo ingreso que junto con otros vivales se hicieron del control del partido y están haciendo su agosto, hundiendo al PRD en la más grave crisis político de su historia en Chiapas y lo que es peor, tirando por la borda todo el capital político, el potencial de votos que le heredaron a ese instituto político tanto el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, como el gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero, a quienes flaco favor les hace el advenedizo y convenenciero dirigente pues de nada les sirve un PRD diezmado en sus posibilidades de triunfo el 7 de octubre con una ciudadanía mayoritariamente en contra.
Tan es así, que en este municipio, Tonalá, inmediatamente se conocieron las imposiciones de la panista Araceli Ramírez Martínez y del negro Romeo Maldonado de Lucio a la alcaldía y a la diputación por el XV Distrito local electoral, respectivamente, se dieron los brotes de inconformidad, renuncias masivas, alejamiento de organizaciones sociales, dirigentes políticos y líderes de opinión, quienes pronostican la debacle perredista pues aseguran no haber sido tomados en cuenta para determinar que los del PRD llevarían candidatos externos, pero el colmo, dijeron, es que se postule a una recalcitrante derechista, militante del partido históricamente antagónico del PRD y de la lucha social, motivo por el cual cayó la candidatura de Ana Rosa Payán en Yucatán, experiencia no asimilada por Carlos Esquinca quizá porque el tampoco tiene ideas muy progresista que digamos.
Si en los municipios antes mencionados hay problemas, desilusión y desencanto de perredistas y ciudadanía, en Arriagá la cosa está que arde, los partidos del Frente Amplio Progresista divididos, le hicieron el feo al manoseo de las candidaturas del perredismo y se lanzaron por su cuenta, con candidato propio el PT y Convergencia, quienes postulan a Carlos Bedwel, quien tiene muchas posibilidades de ganar, no así el ilustre desconocido Gonzalo Moguel, quien ni huele ni hiede, abanderado del PRD quien va sólo en este municipio, donde, de no ser el candidato del PT-Convergencia quien se lleve el triunfo, será el abanderado del PAN Fernando Garza Cabello, pues este último goza de mucha simpatía por parte de la población.
Es así como se pronostica la derrota del PRD en la costa de Chiapas, estos son los antecedentes y el porque podría ser borrado del mapa ese partido político en la región, la cual al parecer no les importa ni por su importancia política y económica ni por su ubicación estratégica ni mucho menos por la amplia simpatía que tuvieron Andrés Manuel López Obrador y Juan Sabines Guerrero. Seguiremos informando. ASICh

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