Augusto Solórzano /ASICh
Después de los hechos intimidatorios de la delincuencia llamada organizada, ocurridos el pasado lunes 23 de mayo casi al mediodía con el artero asesinato de Don Pedro Fons Ramos; el último viernes 27el Procurador Raciel López Salazar, confirmó lo que ya se presumía desde un principio. Dos detenidos. El acontecimiento que cobró la vida de una persona muy estimada y trabajadora dejó estupefactos a varios presentes en el momento mismo y consternados a miles; está calificado como burdo y retador que a su paso dejó un montón de evidencias.
Circunstancias que le están permitiendo al gobierno de Sabines Guerrero, encabezar un frente interinstitucional compuesto por fuerzas de inteligencia y de investigaciones estatales y federales, para sacar adelante lo prometido; justicia y no impunidad.
En el amanecer de la investigación todo parece indicar que el avance es bastante bueno. Falta conocer a los intelectuales y materiales del suceso del cual no se repone el sector ganadero de Chiapas y más allá de nuestras fronteras.
Con los dos ya asegurados más los que vengan implicados en la irreparable pérdida del Sr. Fons Ramos, es casi seguro que el aparato de seguridad nacional tendrá en sus manos mucho que hacer por esa parte de Chiapas.
Y no solo de Chiapas, sino de Tabasco, Campeche, Quintana Roo, Belice, Guatemala y ¡uf!, lugares donde la llamada delincuencia organizada sentó sus reales desde hace más de quince años por toda esa región que es mucho más que Palenque.
En toda esa parte del territorio chiapaneco no es novedad advertir de por lo menos dos décadas atrás la presencia de muchísima gente procedente de otros estados, quienes se adueñaron de la zona, tornándose intocables.
Así que referir ahora de la infiltración de esas supuestas ínsulas de poder delincuencial hacia las fuerzas públicas de seguridad etc., no es ninguna novedad, la propia gente lugareña que es poca comparada con los demás, lo dice, lo ha dicho siempre.
De este modo el anuncio de gobernación para controlar la Frontera Sur que insistimos no es solo Chiapas, es bien llegado; lamentablemente tiene coincidencia con este proditorio caso. Sin embargo en cualquier momento tenía que ser.
Por supuesto que ese tipo de grupos no les gustó el anuncio que trastoca “la paz” con que trabajaban cometiendo todo tipo de tropelías con las y los indocumentados, el trasiego de armas, enervantes y por supuesto el tráfico de ganado Guatemalteco, remarcado aquí para hacerlo pasar como chiapaneco.
Línea de investigación que tal parece ha sido el móvil del alevoso asesinato de Don Pedro Fons Ramos, quien al ofrendar su vida pone un hasta aquí a todo lo que ahora apenas se empieza a conocer. ASICh
