Angel Mario Ksheratto
La lección para el magisterio
Aun despotricando y abusando de supoder pandilleril para someter a todos cuanto les fue posible, los profesores —que finalmente sufrieron la decepción de una dirigencia mercenaria— dejan muchas lecciones, sin que éstas, desde luego, estén en los libros de texto. La principal y más dolorosa es que la “educación” de nuestros niños y jóvenes, está en manos de gente rijosa, incendiaria, irresponsable y poco comprometida con la educación de calidad que el país requiere para tener mejores ciudadanos.
A pocos días de iniciada su ahora fracasa “revolución” en contra de una reforma educativa necesaria, se empezaron a ver barruntos de ineficacia y deshonestidad en dicho movimiento. Cuando muchos predijeron que solo sería una movilización que beneficiaría a sus dirigentes, la mal llamada “base” magisterial montó en cólera e inició ataques sistemáticos contra los críticos de la huelga.
Blindados de intolerancia, montaron campamentos especializados para detectar a sus críticos y perseguirlos como modernos inquisidores, intentando someterlos, especialmente a los Medios de Comunicación y periodistas, a sus muy particulares métodos de censura.
Pero la verdad detrás de sus fobias y mitotes, afloraba cada vez que intentaban aderezar con ilusorias arengas, las fístulas de un movimiento que nació muerto y arrastró consigo a miles de profesores que antes, eran admirados y respetados en las comunidades donde laboran. La figura del maestro confiable, del consejero, del amigo, del compañero de lucha de cientos de pueblos y comunidades, quedó destrozada para siempre.
Hoy, como kilométrica piedra, pende sobre cada profesor, el estigma de violentos, irracionales, intolerantes, ignorantes, prepotentes, groseros, abusivos, montoneros, cobardes, pandilleros… La fuerza moral con que antes del fallido “movimiento en defensa de la educación”, quedó totalmente destrozada, tras casi 90 días de desenfreno, vagancia y desmanes.
Así llegaron al final de una revuelta que violó casi todo el Código Penal vigente y muchos artículos constitucionales; fue el desenlace pronosticado: los dirigentes negociaron para su propio beneficio, mientras que la utilizable base, regresa a sus aulas con unos quinquirrines de ganancia y con el desprestigio a cuestas.
Fueron advertidos a tiempo. Si lo llegaren a negar, solo estarían estampando una mancha más a su ya sucio traje. En respuesta a los llamados a la cordura ante la posibilidad de solo estar siendo utilizados, corretearon a los periodistas, les agredieron, insultaron y asaltaron.
Queriendo enseñar, terminaron con una lección frente a sí: no volver a confiar en sus dirigentes. Ha quedado perfectamente claro que las “bases”, solo son el trampolín. La sospecha y la desconfianza son ahora los elementos de peso que los profesores tienen para intentar justificar la violencia con que arremetieron contra la sociedad. No obstante, ello no basta para reparar el daño hecho.
¿Con qué cara regresarán algún día a tomar las calles de las ciudades y carreteras de Chiapas? No les asiste ya, ninguna razón para hacerlo. Y no es por coartarles su derecho a la huelga; ese, ellos mismos lo mutilaron con su actitud retrógrada. Es porque en realidad, perdieron el respeto y el afecto que la sociedad les tenía. Y todo, para hacer millonarios a sus dirigentes sindicales.
Lo que viene, todo así lo indica, es una reyerta interna; buscarán deshacerse de sus líderes, lo cual sin duda, es sano. Pero que lo hagan dentro de sus terrenos y no a expensas de los derechos de millones de ciudadanos que están hartos de abusos y agresiones. Búsquense un apartado lugar y ahí, háganse pedazos, destrúyanse si les apetece, pero no regresen a afectar a los demás. Y claro, aprendan la lección. No vuelvan, jamás, a creer en sus líderes.
Tarjetero
*** Tras las constantes lluvias por la región norte del estado, se hizo la declaratoria de emergencia para los municipios de Catazajá y Ostuacán, donde las afectaciones han sido superiores a las esperadas. La medida se toma luego de haberse realizado los diagnósticos de rigor, según se informó oficialmente. *** A pesar que hay operativos para frenar los abusos de taxistas ahora con eso que inició la supuesta “Feria Chiapas”, la queja recurrente es que éstos, cobran hasta 100 pesos de donde está la cosa esa al centro de la ciudad. Apenas se inauguró el pasado sábado y los abusos se elevaron escandalosamente. Esperemos que Tránsito del Estado y los que tengan vela en el entierro, pongan un coto a los taxistas. *** Por cierto, muy mal que vaya a haber corridas de toros en esa feria. No va con los principios de ningún chiapaneco bien nacido. Nadie ignora que es una práctica que promueve la violencia contra los animales; asesinar de forma cobarde a los toros, es una muestra de salvajismo e incivilidad, lo cual no se acopla con un pueblo que ha superado viejas manías. Ojalá y las supriman. Ojalá. Ya bastante es con que traigan puro artista chafa, como para salpicar de sangre a los asistentes. *** Los líos internos en el PAN y el PRD en la búsqueda de una nueva dirigencia nacional, se antojan entre divertidos y violentos. Las especulaciones en ambos partidos son variopintas. Hay quienes ven nubarrones y los hay quienes creen que serán al final, tersos. La historia reciente en materia electoral interna, nos ha enseñado que en todos los partidos, el cochinero es la constante. De tal manera que hay que estar preparados para lo peor. *** En las últimas horas, un hombre fue detenido tras haber dejado en calidad de empeño a su hijo de cuatro, con quien consumió una buena ración de tacos y refrescos en un negocio. La acción es condenable… Pero el trasfondo social es imperdonable. La pobreza, el desempleo y el hambre, siguen siendo un grave problema en Chiapas. Y más allá de esa penosa situación de miles de paisanos, está la falta de caridad de la gente. ¿Qué le costaba al dueño de la taquería perdonar la deuda a los hambrientos? También queda en entredicho el sentido de justicia de las autoridades. Si el hombre lo hizo por verdadera necesidad, justo era dejarle libre. Pero no, según reportes de prensa, fue llevado a los separos policiales. Estamos mal, muy mal, en todos los órdenes. *** Pedro Espinoza Díaz, “perito” en quién sabe qué de la Procuraduría de Justicia, venía acosando sexualmente a una menor de edad; los padres de ésta levantaron un acta administrativa en contra del funcionario y llegaron a un acuerdo. Pero Espinoza Díaz, siguió acosando a la menor, ahora con amenazas de muerte. El padre de la niña, Juan Manuel Rocha, confrontó al funcionario y terminaron agarrándose a golpes. A raíz de ello, la Procuraduría inventó delitos a Rocha, razón por la que hoy, junto con su esposa, está preso en Tapachula. ¡Le inventaron delitos graves! ¿Esa es la procuración de justicia? Las influencias y el abuso, siguen siendo el ingrediente en esa dependencia. El delito cometido por el “perito”, nunca fue revisado. Mal, muy mal. *** Al alcalde de Arriaga, Noé López Duque, ya se le hizo costumbre mandar a golpear a los ciudadanos que le exigen cumplir con sus promesas de campaña. Le asiste la impunidad absoluta. Y cada vez es más violento, según reporta Sínar Corzo, líder social de aquella ciudad. *** Luego nos leemos.
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