Fichero Político

Angel Mario Ksheratto

Jesús y el diablito al desnudo

¿Era, Jesús Orantes, “líder” de la fracción parlamentaria del PRI en el Congreso del Estado? Su nulo trabajo hace pensar que nunca lo fue. Para muchos resultó ser una sorpresa su renuncia. No por los argumentos en los que la basó, sino porque había tal desconocimiento de sus actividades, que la mayoría lo daba por un diputado muerto que cobra puntualmente sus dietas, sueldos, sobresueldos, préstamos, viáticos y demás prebendas inútiles.
Bravucón como suele ser, don Chus Orantes se fue a la yugular de su dirigente partidista, Roberto Albores Gleason, a quién solo faltó que acusase de las vergonzantes derrotas de la selección mexicana de fútbol. La ira del también autonombrado líder de los cañeros, era notoria. No es para menos. Las ganancias monetarias por ese cargo en el Congreso son extraordinariamente redituables. El poder político es lo que menos importa.
Pero en el fondo, puede que tenga un mucho de razón. De entrada, su nombramiento y posterior remoción del cargo (ya existía un documento firmado por sus correligionarios en el que se deshacían de su invisible liderazgo) refleja el desamparo y la soledad profunda que priva al Partido Revolucionario Institucional.
Un partido fuerte, visionario, moderno, democrático, vivo, jamás hubiese nombrado como líder parlamentario a un político opaco, desmemoriado, prepotente, grosero y sin tantita sensibilidad humana. Ese primer error habla de un partido débil, sin rumbo, sin una dirigencia inteligente y sin conocimiento del historial de sus militantes.
Per se, el PRI no ha sido un partido que privilegie la pluralidad y el respeto a los militantes de valía. Tampoco aprendió la lección de haber caído hasta en un tercer lugar electoralmente hablando y ser oposición. Las mismas viejas y anquilosadas reglas del pasado nefasto que los arrastró a dos sexenios en la oposición, se siguen aplicando sin rubor ni pena alguna.
En su tercer sexenio en calidad de mirón, nada ha cambiado. Eso quizá los tenga al margen del verdadero poder, pese a ser “co-gobierno”. En términos prácticos, el gobernador en funciones es militante activo del PVEM, ganó por mérito propio y el PRI, solo fue el alfiler para pegar la propaganda en las pasadas elecciones. Ello tampoco los hace reflexionar.
¿Consultaron a sus diputados y militantes el nombramiento de Chus Orantes como “líder” parlamentario? No. ¿Hicieron una consulta para echarlo a patadas como lo han hecho? Tampoco.
El segundo error fue precisamente ese: cambiar a su dirigente parlamentario sin haber corrido siquiera las cortesías de rigor, a sabiendas que Orantes, no es un tipo suave de pelar. Y un tercer error es no enfrentar la crisis provocada por el segundo. Hasta ayer, la dirigencia estatal del PRI no había reaccionado adecuadamente a las acusaciones de Jesús Orantes, famoso a nivel nacional tras haber dicho en un mitin televisado, que tenía comezón en sus partes pudendas.
Es justo ese el nivel de los miembros de la cúpula priísta estatal: bajo y sin intenciones de salir del barranco al que fueron arrastrados por las prácticas que ahora los tienen en situación de alto riesgo político.
Paradójicamente, Orantes acusa ahora a su líder partidista de seguir recibiendo órdenes del exgobernador Juan Sabines Guerrero. Pero olvida que él como diputado, aprobó préstamos e incluso, la controvertida cuenta pública que deslinda al exmandatario de cualquier acto de corrupción cometida durante el sexenio anterior.
En ese caso, tanto peca el que mata a la vaca, como el que le agarra la pata. La salvedad moral no asiste a Jesús Orantes, como tampoco a la dirigencia del PRI. Ambas partes dejan ver sus carnes putrefactas.
En esas condiciones, es muy probable que el PRI chiapaneco no tenga muchas opciones, a menos que Albores Gleason, retome el papel de dirigente real, reactive al partido y ordene la casa. Para ello necesita tener el tiempo completo. Dividir las dos chambas que hasta ahora ostenta, es como llenarse la boca de pinole y tratar de chiflar. Imposible en esas circunstancias.
Es de reconocer que Roberto Albores, hijo, es un hombre inteligente, con un discurso fresco (solo el discurso, que quede muy claro), ágil, moderno. Pero necesita que ese discurso, no sea solo entretenimiento sino acción contundente que permita que su partido, se aleje de los escándalos como el que ahora les armó Chus Orantes.
Debe dedicarse o a ser senador o a ser dirigente. Las dos cosas solo están llevando a su partido y a su prestigio propio, a un despeñadero más profundo de donde hasta ahora está el partido. Y desde luego, abrir las puertas a políticos jóvenes, no a viejos mañosos que toda la vida se han servido de éste y nunca a la causa por la que pretenden pelear. Menos que sirvan a la sociedad. Mientras así sigan, habrá otros “Chuchos Orantes” peleando ferozmente por los roídos huesos que todavía quedan en el desván del vetusto presunto partido.

Tarjetero

*** El Gobierno Federal ha reconocido la política de prevención ante desastres naturales que, exitosamente, se ha puesto en práctica en Chiapas. Siendo objetivos, pocas muertes en comparación con años anteriores, se han reportado ante la situación climática. Eso ya es un avance. Ojalá, los métodos se sigan perfeccionando para el futuro. *** Esa cosa llamada el “Buen Fin”, no es otra jalada de a 5 pesos. Le explico: algunos comercios, desde hace un mes o dos, subieron el costo de sus productos. Si una plancha costaba 150 pesos, la subieron a 300. En éste fin de semana la “rebajan” a 150 e incluso, a 200 pesos. Y le hacen creer que le están vendiendo muy barato. ¡Falso! No se deje engañar y mejor adquiera sus productos en tiendas donde no esté esa torpe moda. *** Que la SEMARNAT nada tiene qué ver con la calera de Chiapa de Corzo, lo que nos resulta una burla y nos obliga a exigir que, en caso que esa dependencia no tenga facultades, pues que desaparezca del presupuesto, en virtud que su inacción, refleja incapacidad para todo. *** La diputada Blanca Ruth Espinosa propuso que se cambie el nombre de las escuelas que se llaman “Victoriano Huerta”… Y se les ponga “Belisario Domínguez”. Sería bueno que cambiaren el nombre de otras que llevan el nombre de expresidentes priístas ladrones. O de exgobernadores que han hecho mucho daño a Chiapas. Y no solo escuelas, sino calles, avenidas, parques, en fin. *** Luego nos leemos.
amksheratto@hotmail.com

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