Fichero Político

Angel Mario Ksheratto

Caso Acteal, justicia, no dinero

Desde la perspectiva “diplomática”, la impunidad otorgada por el gobierno de Obama al expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León, es una mera “cortesía profesional”. Los elementos legales presentados contra quien fuera el último presidente surgido del anquilosado PRI, no fueron suficientes para convencer a Washington. Fuera de esos dos factores, el cuestionamiento debe ir hacia la parte interna.

Es decir, hacia los interesados en buscar una sentencia contra Zedillo, a quien se le acusa de crímenes de lesa humanidad, concretamente, por su presunta participación en la matanza de Acteal. De entrada, parece ser que no ahondaron en las investigaciones sobre aquel doloroso episodio en la zona indígena.

Las indagaciones paralelas que entonces se hicieron, son sesgadas, tendenciosas. La PGR, abonó a favor de una investigación truculenta, plagada de errores que hasta no hace mucho, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tuvo que absolver a los que estaban presos por esa masacre. La contraparte, el Centro de Derechos Humanos “Fray Bartolomé de las Casas”, también apuntó mal y presentó un resultado poco convincente.

Con sendos argumentos, los demandantes de Zedillo Ponce de León, no iban a llegar lejos. Les faltó contextualización de los hechos, comparación de pruebas, examinar todos los elementos que fueron desechados por las contrapartes que se hicieron cargo de “investigar” el crimen.

Y lo peor, no fueron en busca de justicia, sino de dinero. Cincuenta millones de dólares, la petición de los diez indígenas que, se supone, presentaron la demanda contra el expresidente. Éstos, por supuesto, no figuran en los escritos presentados ante una corte estadounidense. Son fantasmas.

Ello nos obliga a preguntarnos por qué solo diez si los muertos fueron 45. ¿Dónde están las familias de todos ellos? Evidentemente, el interés no era encontrar justicia, sino dinero fácil. He ahí la razón por la que la pretensión de los demandantes, se desvanece.

Ahora bien, ¿es Zedillo responsable “directo” de aquella matanza? Hay quienes, aseguran que sí. La historia y la lógica, dicen que no. Recordemos: gobernaba Chiapas, un hombre sin la menor capacidad para hacerlo. Julio César Ruiz Ferro, hombre sin talento para nada, frívolo, torpe, incapaz de tomar por sí solo, la decisión de hacer sus necesidades fisiológicas. Su asunción al poder tras la renuncia de Eduardo Robledo, no gustó a los grupos de poder político dentro del PRI. Puedo haber sustituido a Robledo Rincón cualquiera, menos un sujeto timorato e ignorante.

Si un error cometió Zedillo fue no haberlo destituido, como se lo pidieron priístas de acá y por allá. Sin Ruiz Ferro en la gubernatura, la matanza de Acteal no hubiese ocurrido jamás. El expresidente se entercó en dejarlo en el poder y eso desató las mentes criminales de los verdaderos autores intelectuales. Solo una acción de esa envergadura, obligaría al entonces mandatario a destituir al gobernador de Chiapas. Y así sucedió a los pocos días de consumada la masacre.

Desde poco después del sangriento suceso, empezaron a circular versiones en el sentido que los perpetradores habrían sido exguerrilleros y/o exsoldados centroamericanos. El modus operandi es muy similar al utilizado por las fuerzas de élite de los ejércitos de Guatemala y El Salvador y al de los batallones especiales de los grupos guerrilleros. Fue, por las evidencias en el lugar de los hechos, una acción quirúrgica. Si no se tratara de un crimen, diríamos que perfecta.

Tanto Ernesto Zedillo como Julio César Ruiz Ferro, en efecto, cometieron errores que deben ser sancionados. Tratar de encubrirse a sí mismos sin tener razones para hacerlo, encubrir los que entonces hicieron muy mal su trabajo investigativo, repetir sistemáticamente las mentiras de éstos y encubrir hasta hoyAñadir un evento para hoy a los verdaderos criminales, puede servir de argumento para enjuiciarlos, por su responsabilidad institucional.

Pero, insisto, que se busque justicia, no dinero. ¿En tan poco tasan la vida de 45 hombres y mujeres indígenas que estaban en el lugar equivocado el día que los asesinaron? Se debe valorar la justicia, no poner precio a la memoria de los muertos. Eso es lucrar con la desgracia de los demás.

La inmunidad para Zedillo otorgada por el gobierno estadounidense, no significa un cierre del caso. Las investigaciones deben seguir y llegar hasta donde deban. Es responsabilidad de todos encontrar la verdad de aquel negro incidente. Pero con seriedad y con apego a los valores morales que hacen de esa lucha, una pelea a favor de la justicia, no un pleito arrabalero para llenar los bolsillos de abogados gringos inescrupulosos.

Tarjetero

*** Edgardo Felipe Bustamante, Juan Francisco Pérez Ramos y un tal José Carlos, a quien además conocen con el apodo de “El Güachito”, hacen de las suyas en el transporte tapachulteco. Los sujetos en cuestión, están prácticamente obligando a los transportistas a entregar entre 20 y 80 mil pesos para supuestamente, favorecerles con concesiones de transporte. Según éstos rufianes, tienen a disposición de ellos, 570 permisos, mismos que no entregarán si no pagan las cantidades referidas. Acá hay que investigar bien porque los empleados de la Secretaría del Transporte, deben saber que el mismo Juan Sabines, anunció que en éste sexenio, no se otorgaría ni una sola concesión. *** Otro que anda haciendo de las suyas es Ariosto de los Santos, líder sindical del STAUNACH. En complicidad con personajes de no muy buena reputación en la UNACH, nombró delegado sindical a Eduardo Gutiérrez Medina, contraviniendo disposiciones reglamentarias y peor aún, a espaldas de los sindicalistas. Por otro lado, el tal Ariosto, reprime, amenaza, engaña y toma lo que no es suyo. *** Armando Melgar Bravo, senador de la República, muy activo. Según se sabe, trabaja duro y fuerte en un megaproyecto turístico para Chiapas. De hecho, pasa mayor parte de su tiempo en la entidad. *** Enfrente, Zoé Robledo, senador del PRD, recién refrendó su compromiso de representar a los chiapanecos con decoro. Solo Roberto Albores Gleason, parece todavía dormidito. Y qué bueno que los senadores empiecen a hacer algo que vale la pena resaltar. *** Manuel Galindo, Agente del MP en Suchiapa, tiene en sus manos paquetes muy pesaditos. Sin embargo, en todos ha podido salir airoso. Ojalá así fueran todos. *** Luego nos leemos.

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