Angel Mario Ksheratto
La hipocresía zapatista
El subcomandante Marcos, líder del menguado Ejército Zapatista de Liberación Nacional, no ha tenido empacho en mandar emisarios para sumarse a los movimientos contra la violencia en el país. De la misma forma como solapó y admitió los abusos de la dictadura pablista contra indígenas cho’les, ahora pretende reaparecer, no con la idea de participar activamente en el esfuerzo ciudadano porque el Gobierno Federal garantice la seguridad de los mexicanos, sino con la insana intención de acaparar espacios que más adelante, reditúen ganancias para la pandilla de criminales que usufructuaron el poder en el sexenio pasado.
Es paradójico que, mientras en las comunidades indígenas dentro de la llamada “zona zapatista”, el terror de las milicias marquistas despojan, castigan, torturan y expulsan a los indígenas que no comulgan con las ambiciones personales del dirigente, al mismo tiempo, levanten la voz contra la violencia incontenible en el país. La hipocresía pura, pues.
La presencia de huestes zapatistas en las marchas por la paz que se han realizado en Chiapas, aparte de una estrategia propagandista de poca monta, está empezando a ser interpretada como un gesto de apoyo de la supuesta guerrilla al proyecto de retorno del exdictador Pablo Abner Salazar, quien según algunas fuentes, habría ofertado algunos millones de pesos a los subversivos a cambio de acciones desestabilizadoras en la entidad.
Ello explica muchas cosas como por ejemplo, el incremento de actos de violencia comunitaria y peor aún, el de la violencia en las carreteras del norte de la entidad. Los asaltos, para no ir lejos, han crecido de manera sorprendente, especialmente en zonas cercanas al territorio autónomo defendido por los zapatistas. El brazo represivo del EZLN denominado “La otra campaña”, ha incrementado sus invasiones a comunidades opositoras al zapatismo, despojándoles de sus propiedades. Curiosamente, a pesar de ser los agresores, son defendidos como héroes y no llevados a los Tribunales como criminales, que es en lo que —para desgracia de los neozapatistas— se han convertido.
Por ello, llama la atención su presencia en movimientos sociales auténticos; no tienen nada qué hacer ahí, pero lo hacen, a sabiendas que ellos son los principales promotores de la violencia en comunidades indefensas. Resulta hipócrita, poco convincente y desagradable el hecho que ellos por fuera, prediquen la paz y por dentro, mantengan en estado de sitio a decenas de comunidades.
Si de verdad quisieran ser parte de la credibilidad que México necesita, deberían empezar por dejar en libertad a los indígenas que mantienen cautivos; deberían devolver las tierras que han robado a quienes no creen en su presunta lucha por los derechos de los pueblos indios. Deberían dejar de lado el sometimiento forzoso. Entonces podríamos empezar a creerles. Mientras, sus desplantes, solo desnudan sus ambiciones y negocios sucios con la dictadura pablista.
Métodos similares
Se está a tiempo de poner un freno a la violencia que empieza a extenderse por toda la franja fronteriza con Guatemala. En la zona, por desgracia, los métodos son similares: extorsiones y fraudes. Hace un par de días, tres pandilleros atacaron a balazos a una unidad del transporte público, dejando a una niña herida de bala. Esto a la altura de Tuxtla Chico. Del otro lado, en territorio guatemalteco, las condiciones son las mismas. También solo dentro de la franja fronteriza.
Algunos transportistas que cubren las rutas Tapachula-Hidalgo y Tapachula-Talismán, aseguran que son víctimas de extorsiones por parte de pandillas, en su mayoría, compuestas por jóvenes de la región. Evidentemente, han copiado los métodos que vienen utilizando las “maras” en Guatemala, donde hay un promedio alto de asesinatos de transportistas que se niegan a pagar las extorsiones.
En Chiapas, por fortuna, hasta ahora son casos aislados; sin embargo, de ponerse atención a la problemática, ésta podría agudizarse y rebasar todos los límites de la seguridad a que todos tienen derecho.
No con tapar el problema se va a solucionar; encontrará una salida solo si se actúa con energía y determinación contra los grupos de pandilleros que pretenden aterrorizar a la gente. Ojalá y las autoridades redoblen la vigilancia en esa zona. Ojalá.
Tarjetero
*** Ahora resulta que siempre sí, que se ofertarán a la iniciativa privada algunas acciones de PEMEX. Siempre se ha dicho que la crisis de esa paraestatal no es por cuestiones financieras, sino por la corrupción. Ese y no otro es el problema. *** A ver, a ver… ¿Pedirán un préstamo de dos mil millones de pesos para terminar la reconstrucción de la zona arrasada por el huracán “Stan”? ¡Por favor! Pablo Abner Salazar se robó ése dinero, él que lo devuelva. Esa debe ser la acción a seguir. Creo. Creemos todos. No es posible que con ese dinero, Pablo compre candidaturas, ejércitos rotos y conciencias de uno que otro pseudoperiodista y no devuelva lo que a los damnificados corresponde. Es loable ayudar a los damnificados, pero también debe ser obligado que se exija la devolución de lo robado. Pero en fin… *** Ayer fue el día de las Madres. Los chacales de siempre, se pasaron de la raya. Un ramito de flores marchitas llegó a costar hasta 70 pesos. ¿Y la PROFECO? Dormidita, como siempre. *** Tapachula es un caos vial. Por hacer las cosas a la carrera, están casi destruyendo todas las vialidades del centro. *** Luego nos leemos.
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