Fichero Político

Angel Mario Ksheratto

Convivencia religiosa

Ayer por la tarde, muchos capitalinos fueron testigos de un hecho casi inusual: cientos de cristianos evangélicos, compartieron espacio público con otros cientos de cristianos católicos, cada quien bajo la expresión de sus formas de honrar a Dios. En santa paz, los evangélicos, contemplaban las caravanas de católicos que, como todos los años por éstas fechas, peregrinaban al templo de Guadalupe y éstos, la marcha que armaron los evangélicos hasta el parque central, cantando sus tradicionales alabanzas.
Ni un insulto, ni una burla; cada quien respetando al otro, quizá a sabiendas que al final de cuentas, tienen al mismo Dios, entendimiento que, afortunadamente, sólo se da en ciudades donde costumbres, ritos, tradiciones y leyes religiosas, se imparten bajo un esquema de respeto y cordialidad. Desafortunadamente, esa expresión de pluralidad religiosa, no se observa en todo el estado. En comunidades y pueblos indígenas, prevalece la intolerancia, la ausencia de respeto a la forma de adorar al mismo Dios. Ya por ignorancia o ya por influencia de algunos clérigos (de todas las religiones) incultos, ambiciosos y perversos, tenemos todavía puntos rojos donde hace falta concientizar a la gente para que por fin, puedan convivir como seres humanos civilizados, respetando las ideas y posturas de los demás.

Con todo y que aún nos falta mucho para encontrar puntos de convergencia religiosa, los visto ayer nos debe llenar de orgullo, pues son pocas las veces en que vemos a gente de credos distintos, compartiendo un espacio que al final de cuentas, es de todos.

Esto contrasta con la postura radical e intolerante de la cúpula católica, que aún privilegia las condenas arrebatadas por sobre los derechos de las personas. Todavía la semana pasada, el cardenal Javier Lozano Barragán, dijo que los homosexuales y transexuales, no irán al cielo, porque, según él, “todo lo que va contra la naturaleza, ofende a Dios”. Teológicamente, el prelado goza de razones de fondo, pero contraviene con uno de los principios fundamentales de Dios en torno a los hombres: el del libre albedrío.

Dios, lo sabemos todos, hizo al hombre con criterio libre y por tanto, con capacidad para decidir sobre sí mismo. Nadie dará cuentas a Dios sobre los actos de los demás, salvo aquellos que, habiéndoles sido concedida la autoridad moral para enseñar el camino a Dios, tergiversan la palabra divina y la utilizan para fines contrarios a la doctrina. Sucede principalmente en la Iglesia Católica. De hecho, gran parte de culpa por el incremento del homosexualismo, el lesbianismo y otros “pecados”, se debe a que ésta perdió su autoridad moral, debido a los constantes escándalos de perversión sexual aún en las más altas esferas de la cúpula religiosa. ¿Cuántos sacerdotes, obispos y hasta cardenales no han sido acusados de abuso sexual contra niños y adolescentes?

Ello los desautoriza a condenar la conducta de los demás. Solo cuando estén libres de pecado, podrán lanzar las piedras que se les antoje contra los demás; antes creo que deben pedir perdón por los desvíos morales en que incurren, cambiar su forma de vida, enseñar adecuadamente la palabra de Dios y, claro, vivir conforme a ésta.

Lo vivido ayer en el parque central de Tuxtla Gutiérrez, es una muestra que la feligresía, sigue siendo la parte fundamental de las religiones. De ellos y su corazón, surge el sentido de respeto y cordialidad. Por ellos, los líderes de las distintas expresiones deben dejar atrás el orgullo, la ambición, la petulancia y todos ésos factores que los alejan del pueblo; por ellos, deben regresar al camino de Dios y retomar los votos de fidelidad hacia Dios y su plan redentor.

No quiero dejar de mencionar un hecho que llama la atención: la música de “alabanza” de los cristianos evangélicos, ha dejado de ser piadosa, respetuosa y sensata. Lo que escuchamos ayer, fue patético, vergonzante. Parecía más un revolcadero de borrachos en feria de pueblo, que un culto a Dios. Música salsa, reggetón, cumbia, rancheras y otros géneros que invitaban más a echar trago y a bailar con desenfreno e impudicia, que a pensar en Dios. Y Dios, merece respeto. Si bien la música es una forma universal de comunicación, en éste caso, creo que los evangélicos, se pasan de la raya. Más respeto hacia Dios, les vendría bien.

Tarjetero

*** Que en el caso de la demanda por acoso sexual contra el alcalde de Tonalá, Alma Rosa Cariño, la encargada de la Fiscalía especializada en ese tema, está tratando de que Hilario, salga airoso del espinoso asunto. Según revelaciones de personal de esa Fiscalía, la señora Cariño, ha dicho que por instrucciones del Procurador, paisano del indiciado, el expediente podría ser engavetado. Si se confirma esa versión, tendremos que en Chiapas, la impunidad, va de la mano de las influencias. Alma Rosa Cariño, no es la primera vez que es acusada de beneficiar a los que delinquen. Los casos de corrupción en su área, son cada vez más frecuentes. Habrá qué saber qué piensa el Procurador y si él también está de acuerdo en proteger a un funcionario que abusa de su autoridad para perjudicar a una mujer, por el simple hecho de no haber aceptado sus proposiciones calenturientas. *** El alcalde de Comitán, Eduardo Ramírez Aguilar, ofrecerá su segundo informe de gobierno, el 18 de diciembre. *** Luego nos leemos.

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