Angel Mario Ksheratto
Maravilloso. Por decreto se nos dice que debemos encerrarnos para evitar el contagio de un virus no determinado en ese momento y se crea una burbuja deforme que trae consecuencias graves para el país… Ya metidos en problemas, vienen los españoles y declaran que no hay problemas para venir a turistear. Así de fácil, así de maravilloso. La cola de personalidades provenientes del otro lado del mar, es interminable. Primero fue el alcalde de Madrid y ayer, el famoso cantante Raphael y otro artista desconocido, de apellido Cortés. Coincidieron con Calderón: México puede ser, de nuevo, elegible para visitarlo. Como llegó la sospechosa peste, se fue. Y con ésta, las dudas que no tienen intención de ser explicadas a fondo, con conciencia y seriedad. No supimos si los marranos nos pusieron de rodillas, ni alcanzamos a entender por qué, le cambiaron tantos nombres, como si de un juego erróneo se hubiese tratado. Nadie tampoco se ha buscado la fórmula para quitar de México el estigma de ser un país exportador de enfermedades virales y nadie ha buscado explicaciones correctas a la xenofobia que convirtió a los otrora admirados y queridos mexicanos, en apestados, aún en países que elogiaban ampliamente la hospitalidad nuestra.
Maravilloso también resulta que el mismo funcionario que diagnosticó una breve y pequeña gripita para México en materia financiera, ahora nos encienda un cerillo al final del túnel y nos haga saber que, si la gripa no se convierte en “fiebre porcina” con nombre de virus extraño, el otro año, volveremos a ser millonarios. Es decir, se habrá pasado la borrachera de la recesión, habremos superado la resaca y sacado amplias ganancias de la crisis. Esto es sencillamente, maravilloso, como maravillosa resulta la inmediata detención de más de cuarenta funcionarios y policías carcelarios que, se presume, facilitaron la fuga de cincuenta presos de alta peligrosidad. Eso solo ocurre en un lugar lleno de maravillas, donde los exgobernadores gozan de total impunidad, pese a los delitos que hayan cometido en el ejercicio de sus funciones. Monreal, por ejemplo, liga sus intereses y poderíos caciquiles para defender a sus hermanos pillados con bodegas de marihuana; Pablo Salazar, es acusado de mil formas de haber hecho mal uso de los recursos para los damnificados del huracán Stan, y sigue en total y absoluta impunidad. Cárdenas Batel también ha sido señalado de abusos públicos y sigue tan campante. ¿A poco no es maravilloso?
De tal manera que, según los vaticinios de Agustín Carstrens, la recuperación va en serio y a todo galope. Y eso nos obliga a preparar las alforjas, las trojes y las ollas de barro para guardar tanto dinero. ¡Ojalá así fuera! La verdad es que al señor Carstrens, no se le cree ni lo que come. Ya nos dijo que la crisis sería una gripita y hasta con fiebre porcina resultamos. Nos dijo que no habría recesión y perdimos hasta la vergüenza. Ahora, sus maravillosas cuentas nos dan flojera, porque al final, ni luz al otro lado del túnel, ni una cura que por lo menos, nos distraiga de la atroz crisis que ya ha matado a cientos más que la famosa epidemia, que solo sirvió para acrecentar la cada vez más precaria situación del país.
El chiste es que todo parece maravilloso; los cuestionamientos que eventualmente se hacen a las autoridades, llevan remedios virtuales que solo agreden la inteligencia de los mexicanos. La verdad es que ninguna crisis se supera con buenos deseos. Será necesario que el señor Carstrens, nos dé alientos en base a criterios sólidos y no a probables adivinanzas. Los mexicanos no pueden vivir de promesas; de ésas, en éstas épocas de campañas, hay por montones y todos sabemos que son mentiras llanas. Que una autoridad asuma un papel bajo sospecha, es grave para una crisis que no tiene para cuándo parar. Ya no podemos seguir con discursos y adivinanzas. Urgen acciones concretas.
Tarjetero
*** Interesante, el plan para reactivar el turismo en Chiapas. Especialmente si se toma en cuenta que estamos en la llamada temporada baja. De ahí que debe haber un llamado a los prestadores de servicios para que no solo se unan al plan, sino que además, hagan propuestas y se comprometan a mejorar algunos servicios que han sido mal proporcionados. Por lo pronto, vale la pena ponderar los esfuerzos gubernamentales para atraer a los turistas a Chiapas. *** Se supone que la educación es gratuita y que algunas cosas que suelen pedir, los maestros a los padres de familia, no deben ser obligatorios. Sin embargo, en algunos kínderes, la exigencia de pagar hasta cuatrocientos pesos, es una obligación que viene a terminar de desestabilizar la crítica situación de los hogares chiapanecos. La Secretaría de Educación, que en los últimos días se ha constituido en una especie de “policía escolar sanitaria”, debe investigar qué está pasando en escuelas donde se abusa de los padres de familia. Por cierto, no se debe caer en exageraciones burdas con eso de la fiebre porcina. Muchos estudiantes y padres de familia se quejan que por un simple estornudo, corren a los chamacos a sus casas. Ya nadie se puede acordar de uno, porque de inmediato es visto con fobia. Ya bájenle, ¿no? *** En Ocosingo, no tarda en surgir un escándalo por el asunto de un estacionamiento. El alcalde hizo compromisos que luego no cumplió, se dice. Ya le tendré más detalles. *** Terrible situación de habitantes de una colonia en Tonalá, donde no les quieren reconocer unos terrenos donados. En el Ayuntamiento, donde nada funciona si no está la poderosa mano del cacique local, se echan la bolita unos a otros, mientras tanto, el enojo va subiendo de tono. Por ahí, dicen, puede saltar una liebre muy grande, pues a pesar que hubo donación, muchos han depositado hasta tres mil pesos. ¿Quién se está roñado ese dinero? Estaremos pendientes del caso. *** Aquí, en Tuxtla, las autoridades hacen un llamado a no tirar basura en la alcantarilla. ¿Hará caso la gente? Porque tenemos la manía de hacer exactamente lo que se nos prohíbe. Sería bueno que impongan multas altas, a ver si así se aprende. *** Luego nos leemos.
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