La brucelosis bovina es una enfermedad que ocasiona pérdidas económicas a los productores pecuarios y sobre todo en materia de ganadería lechera, debido a que es causante de aborto y becerras débiles al nacimiento; además de significar un padecimiento de importancia para el sector pecuario, por ser una enfermedad trasmisible a los humanos.
Cabe mencionar que actualmente el Gobierno del Estado de Chiapas y la Federación trabajan de manera conjunta para obtener el cambio a la fase de erradicación en 62 municipios de la entidad, con acciones de vigilancia epidemiológica, vacunación, eliminación de animales positivos, capacitación, la aplicación de medidas de bioseguridad del hato y la difusión hacia los ganaderos sobre los efectos que esta enfermedad causa a la salud pública, así como al patrimonio pecuario.
Entre las medidas que el productor debe tomar en cuenta, está el realizar el muestreo en sus hatos por lo menos 2 veces al año, llevar a cabo la prevención a través de la vacunación y no ingresar ganado procedente de otras ganaderías, sin antes ponerlo en cuarentena y confirmar que son negativas a la brucelosis por medio del muestreo de los animales.
En la entidad chiapaneca, estas medidas de control y erradicación han dado buenos resultados, ya que existe una vigilancia activa y pasiva de la enfermedad, así como la regulación de la movilización de animales, productos y subproductos. ASICh
