Saúl Galdámez /ASICh
Pichucalco, Chiapas.- Como oportunamente se publicó sobre la advertencia que el viajar en unidades con sobre cupo pone en riesgo la vida de los pasajeros, el domingo, Carmen Espinosa Hernández perdió la vida al caer de una unidad de transporte “pirata” tipo Nissan doble cabina de la ruta Pichucalco-Tapilula, con número económico 09 y placas de circulación 7CNB823 del estado de Chiapas.El chofer de la unidad, conducía a exceso de velocidad, en completo estado de ebriedad.
Sin embargo, hasta ahora ha quedado impune este hecho porque las autoridades de Transporte, Tránsito del Estado y Policía Federal no han hecho algo al respecto, para evitar que dichas unidades circulen con sobre cupo por los diversos tramos carreteros federales y estatales.
El descontento de la ciudadanía y principalmente en los usuarios porque viajan niños, jóvenes, mujeres embarazadas y adultos mayores que son vulnerables y arriesgan su integridad física.
Las anomalías y quejas se han presentado en diversas ocasiones ante las distintas autoridades correspondientes en la materia, de quienes se sospecha reciben jugosas cantidades de dinero para no molestar a los transportistas y puedan circular impunemente por las carreteras arriesgando la vida de cientos de personas que por necesidad utilizan el transporte público “mixto” para trasladarse de un municipio a otro.
De acuerdo al artículo 63 de la Ley de Transporte del Estado, dice que “el Concesionario está obligado a pagar el seguro del pasajero y de la carga ante cualquier accidente o percance que suceda durante el trayecto” y el artículo 165 y 198 del reglamento general de la misma ley obliga a los concesionarios portar o colocar en lugar visible el manifiesto del artículo 63″.
Pero, en este caso los familiares del infortunado, ¿a qué instancia o a quien reclamarán el seguro de vida o la indemnización por la muerte ocurrida? No tienen más alternativa que esperar a que las autoridades de la Procuraduría logren la captura del cafre de la unidad y con cárcel pague su irresponsabilidad.
Entrevistado al respecto, el secretario general del Sitio Pichucalco, Miguel Javier Ángel Javier Damián, dijo que viajar en una unidad pirata sea del tipo que sea, no representa ninguna seguridad para el usuario además de que no cuentan con el seguro de viajero que a diferencia de los concesionados si ofrecen a quienes utilizan el transporte público legalmente constituido ante cualquier situación de riesgo que se presente durante el trayecto del viaje.
Además, responsabilizó a las autoridades de la Secretaría de Transporte por permitir que sigan proliferando este tipo de unidades que no ofrecen ningún tipo de garantía para los usuarios y por dejar que circulen por los diversos tramos carreteros.
De igual forma reconoció que el problema va más a fondo porque existen muchos vacíos en la ley de transporte y se tienen que corregir legislando varios puntos para hacer una verdadera ley que exija al transporte público mayores garantías en beneficio de quienes utilizan este medio, así como establecer obligaciones y sanciones para quienes presten el servicio y omitan las reglas de operación.
Por su parte, el Delegado Regional de la Secretaría de Transporte de la Zona Norte, Vladimir Escobar Flores en tono irónico dijo que es el Ministerio Público a quien compete investigar las muertes de personas en las carreteras, y aseguró no tener injerencia en el asunto debido a que la situación de controlar y supervisar el transporte foráneo es responsabilidad de la Policía Federal “quienes luego se molestan porque nosotros queremos meternos en su jurisdicción”, aseguró.
Asimismo reconoció sentirse rebasados ante la situación que prevalece, manifestó que por carecer de personal capacitado para la realización de operativos en los diversos puntos de la geografía de esta región, se les dificulta cumplir al pie de la letra el reglamento de Transporte público, “no tenemos personal, no tenemos patrullas, no podemos con todos los problemas que se originan en este sector” puntualizó.
En tanto, las autoridades correspondientes se echan la bolita y no reconocen su responsabilidad, todavía se siguen viendo por las carreteras de esta región las camioneta piratas ir y venir de un lado a otro, ante la complacencia de quienes por intereses económicos y políticos permiten que sigan circulando impunemente burlando a las instituciones, violentando la ley y el Estado de Derecho. ASICh
