Con apenas dos años de edad y con una malformación congénita denominada craneosinostosis, es decir, un defecto congénito (presente en el momento de nacer) que causa el cierre prematuro anormal de una o más suturas en la cabeza del bebé, Harvey Rubén Arizmendi Hernández, se convirtió en el segundo menor al cual se le realizó en el Hospital de Especialidades Pediátricas una exitosa reconstrucción de cráneo para evitar afectaciones mayores.
La madre del menor Martha Hernández Moreno, originaria de la Localidad Nuevo León en el Municipio de Teopisca, describió: “mi niño nació con esta malformación. Así nació. Me dijeron que fuera a México y gracias a Dios que encontramos acá mismo en Chiapas al especialista en esta malformación y hoy ya está operado”.Narró que los médicos al principio le decían que con masajitos se iba a componer y se le fué pasando el tiempo y no veía que se compusiera el niño. “Me dolía mucho que los niños que jugaban con el le llamaban “cabeza larga”, añadió doña Martha con lágrimas en los ojos al tiempo que agradeció a los médicos quienes realizaron con éxito esta reconstrucción de cráneo en este menor.
Al presentar este caso exitoso en el Hospital de Especialidades Pediátricas de Tuxtla, el neurocirujano pediatra, Oscar Solís Salgado, explicó que “es un defecto congénito (presente en el momento de nacer) que causa el cierre prematuro anormal de una o más suturas en la cabeza del bebé. Las suturas son conexiones que separan cada uno de los huesos individuales del cráneo. Este cierre prematuro de una sutura lleva a que se presente una forma anormal de la cabeza”.
La craneosinostosis ocasiona la deformación de la cabeza que puede ser grave y permanente si no se corrige. De igual manera, puede ocurrir un aumento en la presión intracraneal, convulsiones y retraso en el desarrollo, y en casos severos la pérdida de la vida.
Además de que evitamos el rechazo social y sin duda alguna, los gastos catastróficos que se realizaban antes de contar con esta medicina de vanguardia, resaltó el especialista.
Acompañado del doctor Víctor Manuel Anzuelo Ortega y la doctora Wendy Leal Brizeño, cirujano plástico y neuroanestesióloga, respectivamente, abundó que el tratamiento principal para la craneosinostosis es la cirugía, que se realiza mientras el niño aún es un bebé, preferentemente antes del primer año de edad, y cuyos objetivos son: aliviar cualquier presión sobre el cerebro, asegurarse de que haya espacio suficiente en el cráneo para permitir el crecimiento apropiado del cerebro, mejorar la apariencia de la cabeza del niño. Un paciente de este tipo que se considera sano en unos 7 días se ha recuperado de la cirugía que dura aproximadamente 8 horas.
La persona debe consultar con el médico si cree que la cabeza de su hijo tiene una forma inusual y lo que debe seguir a continuación es la remisión a un neurólogo pediatra o a un neurocirujano y consumir ácido fólico previo al embarazo y durante el mismo para evitar las malformaciones congénitas, aseguró Solís Salgado.
“Es bueno asegurarse de llevar el hijo a controles del niño sano, de tal manera que el pediatra pueda evaluar de manera rutinaria el crecimiento de la cabeza del bebé con el paso del tiempo, lo cual ayudará a identificar el problema oportunamente, si éste se presenta, pues no hay síntomas marcados para al detección de este padecimiento”, añadió.
Uno de cada mil recién nacidos puede presentar una malformación, entre ellas la craneosinostosis. Los genes de una persona pueden jugar un papel en la craneosinostosis. La forma hereditaria a menudo se presenta con otros defectos que pueden causar convulsiones, disminución de la capacidad intelectual, de su desarrollo motriz, desarrollo de conductas agresivas.
Hoy gracias a la infraestructura y un equipo médico multidisciplinario, en Chiapas pacientes con estas malformaciones congénitas pueden obtener más oportunidad de llevar una vida normal.
El médico especialista subrayó que en el medio privado esta cirugía especializada tiene un costo de alrededor de 200 mil pesos y que gracias al apoyo de la Presidencia Municipal de Teopisca a través del Instituto de Desarrollo Humano y de las autoridades del Hospital fue sin costo alguno para esta familia. ASICh
