José Rivera/ASICh
Tonalá, Chiapas.- Propietarios de cantinas y bares falsifican firmas para hacer creer a las autoridades de verificación sanitaria que son los propios vecinos quienes le refrendan la permanencia de sus establecimientos, reveló Violeta Juárez Gómez, vecina del barrio Nicatán.
En tanto, precisó que a la Jurisdicción Sanitaria número VIII le corresponde la verificación, dar el visto bueno de apertura de giros mercantiles de venta de bebidas embriagantes, y que se aplique con criterio la Ley General de Salud vigente en el estado.
Dijo que un problema real que provocan estos establecimientos es que a las personas mientras descansan le interrumpen su sueño. Se deba actuar sin hipocresías para contrarrestar la prostitución que se ventila en el boulevard.
Señaló que todo esto empezó cuando las administraciones anteriores encabezadas por Miguel Ángel Gordillo e Hilario González. Esa parte de la ciudad se ha llenado de antros.
Además, el mismo delegado de Control Sanitario, Edgar Chivardi Antonio se ha dedicado a extorsionar a estos negocios, hasta a cambio por llegar a consumir bebidas embriagantes por cortesía de la casa. ASICh
