San Cristóbal de Las Casas.- Este miércoles se llevó a cabo la entrega de los certificados de la primera generación teniendo como marco el Centro de Desarrollo Comunitario (CEDECO) “Porfirio Encino Hernández, La Albarrada” de la Secretaría para el Desarrollo y Empoderamiento de las Mujeres (SEDEM), en donde 60 jóvenes recibieron el certificado extendido por el Centro de Capacitación del Trabajo Industrial 133 (CECATI 133), instancia que se encarga de validar los cursos que se imparten en este lugar.
La “Escuela Taller” es una institución que permite el rescate de los oficios tradicionales tales como albañilería, carpintería, herrería y forja, aplanados y estucos e instalaciones eléctricas e hidrosanitarias.
Asimismo, busca insertar la mano de obra femenina en oficios tradicionales que son exclusivamente de hombres así como crear una forma de vida para jóvenes en situación vulnerable.
Sara Edith Luna Burguete, jefa del Departamento de Centros para el Desarrollo de Capacidades; José Manuel Sánchez Requena, director de la Escuela Taller; Alejandro de Jesús García Villafuerte, director del CECATI 133 y Juan Ángel Esteban Cruz, delegado de la SEDEM región Altos, presidieron la entrega de certificados
Luna Burguete, señaló que es una gran alegría ver como las mujeres van insertándose en oficios que habían sido únicamente exclusivos para hombres, recordó que gracias a los convenios que se tienen con la Escuela Taller se ha podido realizar cursos intensivos como el que se llevó a cabo en el pasado mes de diciembre en donde 22 jóvenes pudieron complementar sus conocimientos en el área de electricidad.
Agradeció a la Escuela Taller por permitir que Salvador Sántiz López y Agustín Díaz Díaz compañeros del CEDECO “Porfirio Encino Hernández, La Albarrada” se capacitaran en el oficio de albañilería.
En esta primera generación participaron 25 mujeres de las cuales 6 están en carpintería, 2 en albañilería, 4 en instalaciones eléctricas e hidrosanitarias, 3 en alfarería, 5 en aplanados y estucos, así como 5 más en herrería, mientras que otras más tomaron un curso de especialidad en torneado lo cual las hace más competitivas al momento de insertarse al campo laboral.
Cabe señalar que durante el tiempo que duran los cursos las y los jóvenes reciben una beca de 3 mil 100 mensuales, cuentan con un seguro de gastos médicos así como de un apoyo económico para la compra del material que se utilizan en la escuela. Además que mediante convenios se busca que las y los cursantes al momento de egresar tengan ya un trabajo.
Para la presente generación pionera, la Escuela Taller se coordinó con la Secretaría del Trabajo para dotar de equipo de trabajo a las microempresas que ya se han generado entre las y los jóvenes graduados.
También se busca realizar campañas por medio de las cuales se pretende sensibilizar a la población para lograr la incursión de la mano de obra femenina en el campo laboral, principalmente en áreas de trabajo como las que se enseñan en esta escuela.
La Escuela Taller surge de un convenio marco entre el Gobierno del Estado de Chiapas, Agencia Española de Cooperación Internacional, Instituto de Nacional de Antropología e Historia y la Asociación Cultural Na Bolom. ASICh
