JOSÉ LUIS ROQUE POPOMEYÁ
Un hombre sin virtud
no puede morar mucho tiempo en la adversidad,
ni tampoco en la felicidad; pero el hombre virtuoso
descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
Confucio
CIRCENSES
No, esta vez no, limitaremos a omitir a los diputados y uno que otro alcalde perdido en la pista de la política. Que a decir de muchos de nuestros lectores, varios diputados más que dar ánimos con la proyección de sus actividades legislativas, dan risa, pero dejaremos a estos divertidos personajes para otra ocasión. Y Si, hablaremos del circo y de la familia circense.
A penas hace unos días, llegaron a las manos de quien esto escribe la cortesía que el ayuntamiento, y no precisamente es que me los halla hecho llegar Rosario Pariente Gavito, sino todo fue circunstancial, para asistir al circo con pista de hielo para patinaje.
Un acto, no el del circo sino de las autoridades municipales, que tuvieron para bien aprovechar las promociones comerciales de la referida carpa, e invitar al tuxtleco y su famlia, amigos o pareja, que deseara presenciar las diversas escenas de caricaturas infantiles, actuadas por hermosas mujeres y acompañantes, para la diversión de chicos y grandes. Un aspecto que bien puede ganarse favorable punto, la administración de Pariente Gavito.
DEL CIRCO
Se menciona que durante los últimos años, posiblemente como ya lo hemos referido en entregas anteriores, el circo ha perdido demanda. Posiblemente por la competencia con otros centros de diversión, tal vez más baratos o más cercanos en la comodidad del hogar.
Sin embargo es bueno reconocer, como refieren nuestros lectores, que todavía existen familias circenses que anhelan que el tiempo no destruya irremediablemente la actividad que por tradición familiar y actividad heredada de padres a hijos, se pierda en el tiempo.
Las veces que quien esto escribe le ha tocado asistir a eventos de este tipo, observa que el actor del circo cada vez que termina un acto, espera del público el pago por ese esfuerzo en aplausos. Sin embargo no siempre es así.
APLAUSOS
Pareciera que esta costumbre de felicitar a los artistas mediante el aplauso, se está perdiendo, argumentan observadores.
Posiblemente por ello, algunos actores circenses cuando salen a dar muestra de sus habilidades, pareciera en la expresión del rostro salen anunciando que no habrá aplausos para éste. Y vieran que sí logran su objetivo, no les aplauden.
Sin embargo hay artistas como un par de payasos músicos en un circo localizado en convivencia infantil, en estas fechas que no sólo dan risa a chicos y grandes, sino también saben arrancar los aplausos, aún con los más mínimos movimientos que éstos realicen.
Caso contrario con algunos actores, que tratan de darle vida a cuentos de Walt Disney, pareciera que al ver ellos localidades vacías al interior del circo, provocara decepción o frustración.
Alguien comenta que cuando se presencia una actuación en vivo, el actor da vida al personaje y hasta el público presente capta esa sensibilidad en su piel. Sin embargo pareciera que algunos de éstos, no disfrutaran su personaje y por lógica su actuación deja mucho que desear. Muestran signos de cansancio, dijeran algunos asistentes al evento circense.
Claro hay sus excepciones, existe en este referido circo con pista de hielo, un par de bellas mujeres que no sólo exigen a la vista posar sobre ellas la pupila, sino que patinan en cadenciosa danza sobre el hielo, que puede dejar perplejo a más de dos.
Para las mujeres asistentes, también el circo tiene lo suyo, de esas dos mujeres, existe un número similar de caballeros que hacen una agradable pareja cuando realizan sus actos acrobáticos, o bailes sobre el hielo.
APEGO
Pero a que viene todo esto, que el circo comparado con la televisión, aún guarda entre sus fibras, esa tradicional costumbre mágica de simbolismos, linaje, estatus, respeto y sobre todo la convulsionante relación entre sus miembros. Una familia que simbióticamente existe y sobrevive entre sí.
Esa característica, bien puede encontrarse en el referido circo de la pista de hielo. En ese espacio más allá de las cortinas que dividen la visión del público, con el interior de un mundo lleno de sorpresas, aún conociéndose entre los propios.
A decir de los conocedores, el circo es el circo, y se duda puedan los otros medios de diversión suplirle algún día. Cada uno tiene sus características, pero el circo le gana precisamente por eso, por ser circo.
Y a propósito de esto, vaya pues el saludo irreverente a nuestros diputados, que también tienen su propio circo, pero muy alejado al que en realidad divierte…. Servidos… CORAM POPULO, EST VOX DEI (LA VOZ DEL PUEBLO, ES LA VOZ DE DIOS). Quejas y sugerencias favor dirigir a correo electrónico: colentornos@yahoo.com.mx / roquepop@hotmail.com. También puede leernos en www.elpliego.com, o www.asich.com.
