Laura Matus /ASICh
El estudio de los rocas (proyectiles balísticos) que arrojan los volcanes, es uno de los componentes fundamentales, para la elaboración de mapas de riesgos que sirvan a las autoridades y a la población, para conocer los peligros y actuar de forma adecuada en caso de una erupción afirmó Miguel Ángel Alatorre Ibargüengoitia, investigador del Departamento de Tierra y Ciencias del Ambiente de la Universidad Ludwings –Maximilians, de Munich, Alemania, quien impartió una conferencia a alumnos de la licenciatura en Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).
El experto en el estudio de la trayectoria de proyectiles balísticos, indicó que estas rocas miden entre 10 centímetros y 4 metros de diámetro, son arrastrados por el viento, con velocidades de hasta 10 kilómetros por hora y su temperatura es entre 500 y mil grados.
El impacto de un proyectil balístico, de unos 13 centímetros de diámetro, puede ocasionar la perforación de un techo de concreto, de ahí que es necesario calcular la distancia que pueden alcanzar y su trayectoria, para poder prevenir sus efectos, agregó durante la conferencia “Riesgo Volcánico”.
De acuerdo a registros históricos y cálculos científicos el proyectil de mayor trayectoria fue expulsado del volcán Popocatépetl hace 14 mil años, alcanzado una distancia de 12 kilómetros, comentó.
Al alumnado de la licenciatura en Ciencias de la Tierra explicó la metodología que se usa para calcular la trayectoria y plasmar la información en mapas de riesgo, la cual se basa en observación de campo, aplicación de fórmulas matemáticas para determinar velocidad y alcance.
La directora del Centro de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático (CIGRC), Silvia Ramos Hernández, dijo que es necesario establecer investigaciones respecto a este tema, para generar información que contribuya a garantizar la seguridad de quienes habitan cerca de volcanes o incluso de sus visitantes, pues apuntó que actualmente la mayoría de estos sitios posee planes turísticos.
En el caso de Chiapas, explicó que el Chichón es un volcán activo y por ello la importancia de su monitoreo sistemático, el cual también es relevante incluso para aquellos considerados inactivos, tomando en cuenta que existen factores que pueden generar su reactivación. ASICh
