Los hombres jóvenes son más aptos para inventar que para juzgar, para la ejecución que para el consejo, para nuevos proyectos que para dirigir negocios ya establecidos
Francis Bacon
Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com
Por vez primera el Presidente de México, Felipe Calderón llegó a la capital, aquí a Tuxtla, luego de nueve meses de gobierno; en dos ocasiones había estado en al Costa y en Tapachula. Pero llega ahora a Tuxtla en dos momentos importantes, la primera es la inauguración del “Sistema de abasto, potabilización, captación y distribución Ciudad de Agua Juan Sabines Gutiérrez”, que dotará a los capitalinos y otros municipios aledaños de “Agua para todos, todos los días”, obra que comenzó Juan Sabines Guerrero siendo presidente Municipal de Tuxtla, y la otra, para supervisar en Tapachula los programas de protección civil ante la inminente llegada del huracán “Félix”. Lo que sucedió con “Stan” ya no puede repetirse en Chiapas por falta de previsión, por eso es muy importante que el Presidente llegará a Chiapas, sobre todo cuando a penas entregaba al Congreso su Primer Informe de Gobierno y enviaba un mensaje a la Nación sobre sus propuestas.
Este lunes apenas se reunían en Los Pinos los gobernador del PRD con el Presidente Calderón en el marco de las consultas sobre la propuesta de reforma fiscal enviada al Poder Legislativo.
Calderón le dijo a los Gobernadores perredistas, entre ellos Juan Sabines, que el desafío para superar la condición de miseria y atraso de millones de mexicanos, que se fue acumulando año con años, década tras década, es trabajar sin distingo de partido político. Les explicó que los ejes que soportan su iniciativa: promover un gasto público eficaz y transparente; fortalecer el federalismo hacendario; combatir los privilegios, evasión y elusión fiscal; y fortalecer las finanzas públicas.
Esa reunión fue muy importante, porque se desmitifican muchas cosas, entre ellas la prohibición del Peje, Andrés Manuel de no reconocer su gobierno. Los gobernadores pues lo hicieron. Además de Juan Sabines estuvieron Narciso Agúndez Montaño, de Baja California Sur; Zeferino Torreblanca Galindo, de Guerrero; Lázaro Cárdenas Batel, de Michoacán; y Amalia García Medina, de Zacatecas; así como Francisco Ramírez Acuña, Secretario de Gobernación y Agustín Carstens, Secretario de Hacienda y Crédito Público.
Un día después ayer martes, llega a Chiapas empujado por consolidar los programas de protección civil y da un verdadero empujón un verdadero respaldo a uno de los gobernadores que le han demostrado estar dispuestos a jugársela con su gobierno.Por eso Juan Sabines Guerrero, el Gobernador de Chiapas fue muy claro al señalarle al Presidente Calderón que su gobierno estaba con él, con el Presidente, en su lucha por lograr la reforma tributaria, porque sabía que eso beneficiaría a Chiapas.
Una parte de su discurso lo señala claramente: En Chiapas estamos con usted, creemos en nuestro Presidente, nos sumamos a su proyecto de reforma, a su llamado de unidad nacional, al combate decidido de la delincuencia y a la transformación de México.
El sólo hecho de que el Presidente abriera la llave de agua potable del programa “Agua para todos, todos los días”, es para el gobierno de Sabines un parteaguas en su relación con el gobierno calderonista. A partid de ahora no queda duda entonces que el gobierno sabinista caminara “codo a codo” con el gobierno de Felipe Calderón, en donde el único ganador podría ser el pueblo chiapaneco, porque en una buena relación con el Ejecutivo Federal, normalmente se dan mejores presupuestos para obras. Los primeros cinco años y medio del gobierno salazarista, así lo indicaron. Ahora esta relación podría llegar a ser una relación sexenal extraordinaria para construir la infraestructura que tanto necesita para su desarrollo el estado.
rueca
Los pueblos germanos desarrollaron la hilandería desde muy antiguo, y fueron ellos quienes llevaron los secretos de esta arte a Roma.
La rueca, usada para hilar antes de la revolución industrial, era un instrumento movido manualmente por una rueda, que contaba con una varilla en cuyo extremo se colocaba la lana, el cáñamo o el algodón para hilar.
Nada más natural, pues, que la palabra germánica rukko, usada para designar la rueca, llegara al latín vulgar con las invasiones bárbaras o, tal vez, un poco antes. Los romanos adoptaron así el nombre rucca, que llegó al español hacia 1400 como rueca.
