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Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com

Uno de los análisis políticos en torno a la sucesión municipal en la capital de Chiapas, ha sido en el sentido de que el voto evangélico y de otras iglesias podrían voltear la votación a favor de alguno de los candidatos. Esta versión por supuesto que no es descabellada, no tiene hasta ahora un sustento por la falta de información al respecto; por lo tanto se puede apreciar el hecho de que la ingerencia de las iglesias no católicas ha aumentado a la par que su feligresía de forma considerable. Aunque la importancia para de la iglesia del Papa continúa; se dice que en Tuxtla, especialmente, muchos candidatos han logrado superar y llegar a sus puestos través de estos votos no católicos.Jaime Valls, se dijo, no tiene el apoyo de las iglesias evangélicas o cristianas en Tuxtla, los tiene el candidato del PAN por ser el parte integral de una de estas iglesias. Pero al finalizar la semana esta versión pareció venirse abajo, luego le explico porqué.
Hace unas semanas, tanto los panistas como la Iglesia católica, vieron como la presencia de un miembro de otra iglesia se convertía en candidato albiazul a la Presidencia Municipal, y es que César Serrano un connotado panista no es católico. Al conocerse públicamente esto, la dirigencia estatal y nacional, quisieron sacarlo de la jugada, como se dice en el argot político, pero no pudo. Este hecho no está bien visto entre los panistas doctrinarios.
La intención de sacar a César Serrano se vino abajo cuando el máximo tribunal electoral de la Nación fallo en su favor, los panistas tradicionales de Chiapas se vieron pues en medio de una circunstancias, para ellos inédita, pero lo cierto es que han retirado un tanto cuanto su apoyo, aunque públicamente mantengan una supuesta unidad.
Todo este pequeño análisis lo hago porque este fin de semana Jaime Valls se reunió con los abogados cristianos que acordaron con él sumarse a su campaña electoral pero proponen, eso si, una cuota que es la creación en la comuna tuxtleca de una Dirección de Asuntos Religiosos.
El acuerdo no es una cuestión cualquiera, ni se trata de un acto simple de campaña política, sino de un compromiso que están dispuestos a cumplir para seguir avanzando en este terreno. Se trata de la Barra Nacional de Abogados Cristianos y pastores de la Iglesia Evangélica, los que se suman al proyecto, pero agregando algo que los pueda beneficiar en su caminar hacia la pesca de almas en esta tierra.
Por supuesto que Jaime Valls aceptó la condición y es más asumió el compromiso de impulsar un gobierno tolerante, respetuoso de las leyes y de la diversidad religiosa.

De acuerdo lo establecido, son por lo menos 13 Iglesias de la Asociación Fuente, Luz y Vida, que se encuentran en Tuxtlas las que tomaron una decisión al respecto de acuerdo a Antonio López Luzán, Tesorero de esta asociación.
El Presidente de la Barra Nacional de Abogados Cristianos en Chiapas, Leonardo Cundapí Alvarez, comentó que la decisión de sumarse a la campaña de Valls, se hizo luego que la comunidad cristiana, se reuniera para analizar ésta posibilidad en diferentes ocasiones.
Creo que con esta reunión queda despejada una duda que muchos analistas tenían en cuanto a la posición de las iglesias evangélicas, cristianas, etc, en esta contienda política local. Jaime Valls, ha logrado pues, un punto muy importante en esta carrera.
menú
La palabra latina minutus se formó a partir del verbo minuere (disminuir) y significaba ‘pequeño’, ‘menudo’ y también ‘disminuido’ (v. minuto). En francés este vocablo fue adoptado con el mismo sentido que en español, pero en cierto momento surgió una nueva acepción que, inicialmente, denotó ‘detallado’ y más adelante, ‘lista’, ‘relación’.
Más tarde surgiría de esta acepción francesa la expresión menu de repas, que significa en ese idioma ‘lista de comidas’, reducida finalmente a su forma actual menu, que al llegar al español tuvo apenas que añadir un tilde.
Menú se usó en español desde fines del siglo XIX, como en este texto del escritor Fernando Trigo, fechado en 1890:
se usó en español desde fines del siglo XIX, como en este texto del escritor Fernando Trigo, fechado en 1890:
Unos, alrededor nuestro, con el hambre sana de a bordo, se reservan para cualquier título del francés rimbombante del menú y encuéntranse sorprendidos con sesos fritos… Otros, presumiendo de avisados, llenan de una vez con el tinto macón la batería de copas.
En el Diccionario de Zerollo (1895), menú fue incluido como “palabra francesa equivalente a la castellana minuta, lista de manjares”, pero la Academia sólo la incluiría en su Diccionario de 1927.

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