Lo decía mi tía Martina: Para todo mal, mezcal; para todo bien, también.
Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com
Saludos periodistas de la globalización
Hoy 7 de junio día de la llevada, traída, vilipendiada, libertad de expresión. Objeto de críticas, y de alabanzas; lanza de políticos, escudo de triquiñuelas. Qué difícil es hablar en nuestro país de la libertad de expresión, todavía no alcanzamos a definirla. Todavía nos preguntamos si tiene límites y si la impunidad es una de sus divisas. Llevemos las cosas en paz se dice siempre aquí en México cuando se trata de confrontar la realidad del periodismo y de las políticas para garantizar el derecho que los lectores, los televidentes y los radioescuchas tienen.
¿Hasta dónde podemos llegar los periodistas y los medios, cuales son nuestros límites¿ es una pregunta constante cada que se celebra este día, cada que un periodista es asesinado, secuestrado, cada que un funcionario público abusa de su función y copta a los medios.
Hay demasiadas preguntas sobre el tema en nuestro país, un país que apenas está tratando de cambiar. Vemos como la Suprema Corte apenas comienza a dar sus primeros pasos en la nueva conformación del país que quiere ser democrático y cuyo sistema de justicia ha sido tocado por la corrupción de los otros poderes, incluyendo el llamado cuarto poder.
Hay atisbos de que se comienza a cambiar, la globalización nos está obligando, lo aceptemos o no, a ese cambio. Hay muchas teorías, pero lo interesante, es precisamente que piensan los magistrados sobre este punto, y vale la pena pues darle una leidita a esas posiciones, de donde surgen más preguntas como las hechas por el ministro José Ramón Cossío, ¿ Debe tratarse de manera diferenciada la intimidad de los personajes públicos y de las personas privadas? ¿existen categorías de “personaje público” y, en consecuencia, debe distinguirse entre un columnista y un político profesional?
Son preguntas bien interesantes, importantísimas que se deben tomar en cuenta en esta confrontación. Lo mismo que lo expresado por el Juez Federal Victor Mota Cienfuegos:
“La información transmitida no debe deformar la realidad, ni dañar derechos de terceros. El periodismo, agrega, debe sujetarse a la veracidad de los hechos sobre los que informa y esto supone ante todo que el periodista se asegure de que lo transmitido como “hecho” fue contrastado con datos objetivos. Esas es dicen muchos analistas y estoy totalmente de acuerdo para conciliar la libertad de expresión con el derecho a la sociedad a la información, al honor y a la intimidad.
Así como muchos políticos son sujetos de liviandades informativas, de acoso y denigración, muchos periodistas son también objeto de persecución. Es “el toma y daca” de nuestro sistema desviado, mal interpretado.
Todavía no se diferencia la acción de los periodistas con los intereses de los editores. Hasta donde y como debe ser esa relación.
Un ejemplo claro de quiebre total en este sentido es Chiapas, en donde los periodistas son objeto de manipuleo por algunos directores de medios que cuidan más sus intereses que la verdad para sus lectores u oyentes. Las autoridades y los políticos cuando hablan y despotrican de los medios, ¡increíble¡ se refieren a los reporteros, a los periodistas, no a los editores, no a los dueños que se la pasan navegando de a muertito como se dice dejando que sus reporteros se lleven la gloria de las mentadas y del desprestigio. El 90 por ciento de los políticos no quieren a los periodistas los tratan como una plaga y un mal necesario y el 90 por ciento de los periodista no quieren a los políticos que los consideran igual, un mal necesario. Se trata pues de una revancha de ida y vuelta, pero eso si todos los políticos cachondean a los dueños de los diarios, en forma directa o vía familiar, haciéndolos diputados, o senadores, presidentes municipales o funcionarios, los ingresan a sus filas “para que sientan lo que siento, algunas veces y otras para que de aquí pal real ya no trabajen”
La ley Televisa que ahora fue parchada y rectificada por los Magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es el último ejemplo de cómo los políticos, el poder, ha convertido a los medios, en una moneada de cambio, lo ha convertido en la tribuna mejor para alcanzar sus objetivos de poder.
Miles de millones de pesos, son embolsados por los dueños de medios o concesionarios, y miles de millones de mentadas se embuchan los periodistas.
Así han transcurrido décadas que tendrán que cambiar, hasta que el político sea respetable y respetado, hasta que el periodista y los editores y concesionarios sean de igual forma reconocidos por la sociedad, mientras tanto la ominosa relación peliculezca continuará-.
Saludo a todos los compas periodistas y a mis muchos amigos políticos.
Hoy digamos salud.
forajido
Delincuente que abandona sus lugares habituales para no ser alcanzado por la justicia.
Las ciudades medievales constituyeron un recurso de defensa de la gente que quería verse libre de invasores extranjeros, malhechores o saqueadores. Se formaron alrededor de los castillos, como una manera de contar con la protección de los señores, y también en los cruces de caminos por donde circulaban mercancías que se convertían en pretexto para ferias.
Desde la Alta Edad Media y en algunos casos hasta la primera mitad del siglo xix, las ciudades tenían límites perfectamente definidos: generalmente eran amuralladas, de tal manera que no estaba permitido entrar en ellas sin la aquiescencia de los guardias que la protegían. Ese límite se llamaba ‘ejido’ y sus restos aún subsisten en algunas ciudades modernas. ‘Ejido’ proviene de exire (salir), verbo formado del antiguo vocablo latino exitus (salida), que también encontramos en el inglés exit, con el mismo significado. Los fugitivos de la justicia solían escapar hacia donde la jurisdicción de las autoridades urbanas no pudiera alcanzarlos, y se iban a vivir fuera del ejido: eran los fora exido o foraxidos.
Texto de 1618 de García de Silva y Figueroa:
Auiendo hecho esta rrelacion al Enbaxador un soldado portugues llamado Francisco Carnero de Alcaçova, que por auer andado muchos años foraxido en la tierra firme se auia hecho en estos bosques diestrisimo arcabuzero y muerto muchas de estas fieras(…).
Una palabra equivalente se formó en italiano con el verbo uscire (salir), que es la forma italiana de exire: fuoriuscito, pero hoy esa palabra ya no es equivalente de nuestro forajido, pues ha evolucionado hacia su significado actual de ‘exiliado’, ‘desterrado’.
