Empresas líderes en la aeronáutica a nivel internacional realizaron diversas pruebas del combustible que se utilizó en el llamado “primer vuelo verde” que cubrió la ruta Ciudad de México-Tuxtla Gutiérrez a través de Interjet.
Las empresas Airbus, Zafran SFM, UOP empresa de Johnny Well, CU y por su puesto Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), realizaron extensas pruebas de laboratorio y otorgaron su consentimiento para el uso de la bioturbosina.
Airbus es el fabricante de los aviones de Interjet, Zafran SFM es el fabricante de los motores de la citada empresa, UOP empresa de JohnnY Well que posee la tecnología para transformar el aceite vegetal en bioturbosina con todas las características físico químicas, CU empresa mexicana involucrada en la producción agro industrial y ASA, luego de extensas pruebas de laboratorio dieron su consentimiento para la realización del primer vuelo verde en la ruta Ciudad de México-Tuxtla Gutiérrez.
El presidente del Consejo de Administración de la línea aérea, Miguel Alemán Velasco, dijo que la aviación en México marca un hito en su historia al volar con biocombustibles de una mezcla de bioturbosina producida también por Jatropha producida en México y en un 90% en Chiapas.
Destacó el compromiso del presidente Felipe Calderón con el Plan Nacional de Desarrollo que enmarca dentro de sus cinco ejes la sustentabilidad ambiental.
En ese sentido, dijo, la presidencia ha sido firme en impulsar desde el inicio de su gestión el tema del cambio climático.
Al mismo tiempo reconoció el compromiso del gobernador de Chiapas, Juan Sabines con el bienestar de la población al buscar e implementar acciones y políticas ambientalistas como lo es la producción de biodiesel y su uso en el transporte público, casos concretos el Conejobus y el Tapachulteco.
“Estamos en los albores de lo que será sin duda un cambio trascendental de la aviación civil en materia de combustibles y en este proceso se jugara un papel destacado porque sabemos que solo las plantas denominadas o los aceites de segunda y tercera generación podrán ser considerados aptos”.
Este año se espera llegar a reducir las emisiones de bióxido de carbono hasta en un 80%, aunque son procesos lentos son seguros admitió “cuando alcance su economía de escala el precio de la bioturbosina será inferior al petróleo, la gasolina y la turbosina convencional así la aviación comercial de todo el planeta y la asociación internacional y aviación civil contribuirán con la reducción del nivel de gases de efecto invernadero”, resaltó Alemán Velasco. ASICh
