Acotan el Dragon Mart
Alberto Barranco
El que sería un colosal centro de exposición y venta de productos chinos con proa hacia México y Centroamérica, a imagen y semejanza del existente en Dubai, cuya facturación anual alcanza 40 mil millones de dólares, se achica y se diversifica.
Desde un ángulo, ya no será la pequeña China en México, con un espacio para mostrar la cultura del país milenario; con casas para cuatro mil empleados de las 250 empresas en exposición permanente; con catálogos de venta al mayoreo y una terminal marítima para permitir el ingreso de miles de toneladas al país…
En total serán ahora sólo 720 casas las que se construyan, de las dos mil 200 previstas.
Desde otro ángulo, ya no será China la estrella de la película. Más aún, ya no se llamará sólo Dragon Mart.
Su razón social adicional, a escasas semanas de su inauguración contra viento y marea, será Megacentro de Exposiciones.
El recinto tendrá un pabellón permanente de México, con énfasis en empresas del interior de la república, permitiendo la presencia, además de China, de naciones latinoamericanas. El espacio le dará abrigo a decenas de locales de exhibición de autopartes, iluminación, materiales para construcción, equipamiento de inmuebles, productos eléctricos, electrónicos y alimentos.
En un escenario de 10 mil metros cuadrados, además, habrá locales de exhibición de 25 metros para empresas de los giros juguetero, joyero, maquinaria, agrícola, mueblero, equipo médico y ferretero.
La posibilidad habla de darle cabida a mercancías de Corea, Japón, Vietnam, en paralelo a Brasil, Canadá, Venezuela y República Dominicana.
Según ello, sin embargo, no se permitirá que ninguna empresa incursione con mercancías distintas a las estipuladas. Entre los prohibidos están calzado y textiles.
El convenio entre la empresa que maneja el colosal coso y la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), se firmará en enero.
Iniciada su construcción hace dos años, lo que sería la pequeña China en México se localiza en el kilómetro 131 de la autopista a Playa del Carmen, en cuya “avanzada” se habían instalado ya decenas de restaurantes de comida del país oriental para “ambientar” el escenario.
En la oposición al proyecto original se había integrado un bloque de 25 cámaras industriales, además de los gobernadores de seis entidades federativas: Tabasco, Yucatán, Chiapas, Campeche, Veracruz y Tamaulipas.
Más allá, desde el ángulo de lo que se ubicaba como “ecocidio”, se habían integrado docenas de organizaciones ambientalistas, investigadores y empresarios, enarbolando la bandera de la destrucción de zonas protegidas.
El común denominador era el organismo “voces Unidas de Puerto Morelos”.
La catástrofe hablaba de desmontar 500 hectáreas de selva que mantienen espacios consagrados como santuarios.
La razón, pues, se impuso a la barbarie.
En el camino, los gobiernos local y estatal le habían dado todas las facilidades en materia de permisos a la empresa promotora, encabezada en su origen por Luis Salas Cacho, presidente del grupo Logístico, quien fungía como vicepresidente de la compañía.
La bala, pues, pasó rozando.
Balance General
Acotada la posibilidad de maniobra en los Criterios Generales de Política Económica para incrementar en el escritorio los ingresos del gobierno para el próximo año, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados coló un jaloncito en la única variable que planteaba una rendija: la expectativa de precio internacional de petróleo.
De 84.9 dólares se subió este en 86.
El estirón le da al fisco la posibilidad de 25 mil 72 millones de pesos adicionales.
El supuesto, sin embargo, está sujeto a que el país mantenga su plataforma de producción, en un escenario en que los descubrimientos de yacimientos anunciados a vuelo de fanfarrias por el gobierno anterior se consolidarán hasta dentro de un lustro.
Nada por aquí
De acuerdo con la investigación realizada por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, las sucursales del banco HSBC en Sinaloa enviaron mil 100 millones de dólares en efectivo a las sucursales de HSBC en el país vecino, lo que permite presumir lavado de dinero del cártel encabezado por Joaquín Guzmán Loera, conocido como “El Chapo”.
El escenario lo abrió el propio banco al ofrecer premios por captación a los gerentes de sucursales, cuya ambición los llevó a laxar los candados.
Lo inaudito del asunto es que el escándalo, otra vez, haya estallado en el país de allende el Bravo, lo que indica que en México los controles son estériles. Digamos que mientras allá se metía la lupa, aquí la Comisión Nacional Bancaria y de Valores disfrutaba de un plácido sueño.
“No hay nada contra HSBC”, decía el absurdo semanas antes de que el banco inglés se declarara culpable de los cargos.
¿Seré yo?
¿A quién o quienes, empresas o personas físicas, se habrá referido el presidente de la Comisión Federal de Competencia, Eduardo Pérez Motta, cuando habla de que el Estado mexicano ha sido capturado por grupos de poder que son buscadores de rentas?
El funcionario señaló además de que estos grupos “están impidiendo que se tomen decisiones que puedan incrementar la productividad y competitividad en nuestro país”.
¿Seré yo?, se preguntará uno que otro corporativo o magnate.
Arriola otra vez
Con el aplauso de propios y extraños, el gobierno ratificó como presidente de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios a Mikel Arriola, a quien se reconoce no sólo la tarea realizada, sino el espíritu de conciliación con que trabaja.
Rogozinski hasta enero
Será hasta el 2 de enero próximo cuando Jacques Rogozinski tome las riendas de Nacional Financiera, dado que su compromiso con el Banco Interamericano de Desarrollo termina el 31 de diciembre.
El que fuera el principal desincorporador de empresas públicas en el gobierno del presidente Carlos Salinas de Gortari y en el zedillista director general de Banobras y de Fonatur, se fue a Washington en el año 2000.
