Campal por el presupuesto
Alberto Barranco
Estamos hablando de requerirse un mínimo de 250 mil millones de pesos, es decir, una rebanada equivalente a 8% del pastel de un presupuesto de gasto etiquetado en 76.6% para cubrir compromisos ineludibles.
En la lista se ubican el pago del servicio de las deudas interna y externa, cuya magnitud alcanza 6 billones de pesos, es decir, poco menos del doble del presupuesto; el rescate bancario conocido coloquialmente como Fobaproa; el rescate carretero…
El resto lo llena el gasto corriente, es decir, el pago de sueldos y demás a una burocracia que creció al infinito durante los dos gobiernos panistas, sobre todo en la élite.
El grado de dificultad se vuelve mayúsculo si se considera que esta vez no habrá déficit fiscal, es decir, no se complementará el gasto con más préstamos, en paralelo a que no habrá nuevos gravámenes.
Más allá, la presión empresarial insiste en que se cumpla el compromiso pactado hace tres años de reducir de 30 a 28% la tasa del Impuesto al Valor Agregado.
Y, desde otro ángulo, pareciera misión imposible que se pudiera poner un parche artificial a la cobija por la vía del hipotético de hacer crecer el estimado de ingresos por petróleo u otras de las variantes planteadas en los Criterios Generales de Política Económica.
Tampoco, en otro escenario, podrían reducirse las partidas a las entidades federativas que absorben 20.5% de los ingresos fiscales del país, dado el sobrendeudamiento alcanzado por éstas, cuyo monto se ubica en 406 mil 705 millones de pesos, con la novedad de que el aval fue, justo, las participaciones.
En ese marco, pareciera que la única alternativa sería vía ajustes. Castigar a las dependencias públicas que durante la llamada docena trágica cayeron en uno y otro subejercicios, o de plano reducirles el presupuesto a las que no sean prioritarias.
La pregunta es hasta dónde se podrán fragmentar las piezas del rompecabezas.
La otra posibilidad habla de reducir subsidios a los combustibles o de plano desaparecerlos como en el caso del gas LP, cuyo precio internacional se ha caído al suelo ante la aparición en Estados Unidos del gas shale.
Se calcula que éste podría abatirse hasta 20%, lo que haría innecesaria la ayuda del Estado.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, hasta octubre pasado el subsidio a las gasolinas y el diesel había crecido a 120 mil millones de pesos.
El problema, naturalmente, es si la economía de la clase media y popular resiste un precio de 15 a 20% superior en gasolinas o energía eléctrica de golpe, dada su repercusión inmediata en el costo de los productos.
Cuando el fallecido ex presidente Miguel De la Madrid subió 85% el costo de la gasolina, la tasa de inflación se elevó cuatro puntos porcentuales.
¿Quién levantaría la mano cuando se habla de reducción presupuestal? ¿Agricultura, con un campo desolado ante la catarata de importaciones? ¿Salud, con el compromiso de hacer efectivo el seguro universal? ¿Educación, con la catástrofe que representó la evaluación escolar realizada por la OCDE?
Como lee usted, la rebatiña será de antología. Cobija chica; necesidades gigantes.
Balance General
Pendiente una apelación del Grupo Vitro contra la resolución de un tribunal que ratifica una sentencia del juez de bancarrotas de Dallas, Harlin Hale, que desconoce la reestructura de deuda de la firma lograda vía un concurso mercantil en México, el propio togado ya le dio un nuevo golpe a la empresa.
Estamos hablando de declarar en quiebra involuntaria a 10 de sus unidades en el país del norte.
El alegato del juez apunta a que en la fase previa al concurso mercantil Vitro transfirió parte de los activos de las plantas al país, en afán de evitar su embargo.
Las unidades afectadas, sin embargo, representan una pequeña porción de los activos de la empresa de la familia González Sada en el vecino país.
El golpe favorece a los llamados “fondos buitre” que están inconformes con la reestructura lograda, dado que la recuperación de los bonos de deuda en su poder será de 63 centavos por cada dólar.
Qué importa si éstos fueron adquiridos en los mercados secundarios en apenas 17 centavos.
La deuda en bonos de Vitro asciende a mil 500 millones de dólares.
Téllez en capilla
El viernes pasado el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Luis Téllez, fue citado por el juez 27 de lo Civil del Distrito Federal para declarar sobre la acusación planteada por la cadena de tiendas Elektra de haberle causado una pérdida en la cotización de sus acciones calculada en 2 mil millones… de dólares.
Como recordará usted, el organismo determinó un nuevo escenario para seleccionar a las empresas que integran el Índice de Precios y Cotizaciones, es decir, la crema del mercado. Bajo ese marco, en la expectativa hipotética de no cumplir los requisitos, el precio de las acciones de la emisora se redujo drásticamente.
La empresa logró un amparo para evitar que el marco la afectara.
Lo curioso es que el anuncio se realizó tres meses antes de hacerse efectivo.
¿Pasa Del Mazo?
Aunque en su currícula se anota que colaboró en dos bancos: Azteca y Serfín, pareciera misión imposible que Alfredo Del Mazo Maza, nombrado director general de Banobras, pudiera reunir los requisitos exigidos para el puesto.
Estamos hablando de cinco años de experiencia en el sector financiero.
¿Se acuerda usted del escándalo que se armó en el gobierno zedillista cuando se nombró a Humberto Roque Villanueva como director general de la Aseguradora Hidalgo?
¿Se acuerda usted que en afán de entrar con calzador al propio Banobras durante el gobierno foxista, el ex presidente Felipe Calderón dijo que había trabajado en el Departamento de Cobranzas de un banco?
Nafin sin Bancomext
Encaprichado el gobierno anterior en fusionar, pese a la diversidad de sus causas, a Nacional Financiera y al Banco Nacional de Comercio Exterior, al punto de unirlos ilegalmente bajo un solo mando, el de Héctor Rangel Domene, sin haber aprobado el Congreso la modificación correspondiente a las Leyes Orgánicas, finalmente las aguas regresan a su cauce.
Nafin tendrá en el timón a Jacques Rogozinski, quien regresa al país luego de una exitosa gestión en el Banco Interamericano de Desarrollo, en tanto al Bancomext lo dirigirá Enrique De la Madrid Cordero, quien fuera director general de la Financiera Rural.
