Gobierno reprobado
Alberto Barranco
En lo que constituye un ejercicio inédito por su rigor académico, por más que se realizó previamente uno similar para el Poder Legislativo, el Centro de Estudios Espinosa Yglesias reprobó la gestión de dos años y medio del presidente Felipe Calderón
El promedio general en ocho rubros explorados por una cincuentena de expertos es de 5.18, en una escala de cero a 10, por más que pasa de panzazo en uno de ellos: Economía y finanzas públicas, es decir Agustín Carstens.
Estamos hablando de un pálido 6.4, frente al 4.6 en política y desarrollo de la democracia, es decir Fernando Gómez Mont; de 4.7 en productividad y competitividad, es decir Gerardo Ruiz Mateos, o de 4.5 en desarrollo social, es decir Ernesto Cordero.
Más allá, se alcanzó otro patético 4.9 en desarrollo sustentable y medio ambiente, es decir Juan Elvira; 5.2 en infraestructura para el desarrollo, es decir Juan Molinar Horcasitas; 5.5 en estado de derecho, otra vez, Gómez Mont, y 5.8 en política internacional, léase Patricia Espinosa.
Realizada la evaluación en mayo pasado, al fragor de la precipitada contingencia desatada por la epidemia de influenza, cuyas consecuencias profundizaron la crisis económica del país, el resultado se le entregó a la mitad de junio pasado al presidente Felipe Calderón en propia mano. El problema es que no hubo fotografía que plasmara los gestos.
Ahora que, en paralelo, hubo una petición expresa para que se aplazara la divulgación del documento, según ello para no afectar el proceso electoral… contra el partido en el poder.
Integrado con apoyo de un fideicomiso alimentado por el legado del ex banquero Manuel Espinosa Yglesias, cuya relación con el poder la agrietó la expropiación de la banca decretada por el gobierno lopezportillista, a cuya vera se le impidió sacar sus efectos personales, entre ellos una colección de pinturas, el Centro de Estudios que lleva sus apellidos ha logrado reclutar expertos en varias disciplinas para evaluar las tareas o las acciones públicas. Una de éstas, naturalmente, fue la expropiación, nacionalización o estatización de las intermediarias en 1982, en tanto el segundo capítulo apuntó a la reprivatización, de la que se excluyó al banquero en su intento de recuperar Bancomer.
En el caso de la evaluación al gobierno, se habló de dos propósitos: ofrecer una medición objetiva desde una perspectiva ciudadana para tomar decisiones de corte electoral, y colocar una plataforma para el rediseño y la orientación de políticas públicas.
Naturalmente los expertos, integrados a seis grupos, representan a diversas corrientes de opinión.
En el caso del capítulo de economía y finanzas, se le da un espaldarazo al gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, al aprobarse la política cambiaria y monetaria del país. Sin embargo, existe un brutal rezago de los capítulos de productividad y competitividad. Adicionalmente, se califica de insuficientes, simplistas y vagas las políticas de promoción del empleo. Desde otro ángulo, se critica la simbiosis entre el Impuesto Empresarial de Tasa Única y el Impuesto sobre la Renta, aduciéndose que este último es el que jugaría, en tal caso, un mejor papel en la estabilización.
Y aunque en desarrollo social se aplaude el combate a la discriminación, se habla de una fractura en el sistema de protección a la infancia, en tanto la calidad educativa sigue rezagada ante el enquistamiento como juez y parte del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que encabeza Elba Esther Gordillo.
En el caso del capítulo de política internacional, se habla de un grave descuido en la relación con los países signantes del Tratado de Libre Comercio para América del Norte, al punto de nombrarse un embajador autista para Canadá, a quien le pasó de noche el malestar de ese país ante la creciente migración mexicana. Estamos hablando del ex secretario particular del ex presidente Vicente Fox, Emilio Goicochea Luna.
Más allá, en el capítulo de política y desarrollo de la democracia se criticó la falta de transparencia y rendición de cuentas, en paralelo a un avance lento en el cumplimiento de las promesas de campaña del presidente Felipe Calderón.
Adicionalmente, se habla de indolencia del gobierno al rezagar decisiones o turnarlas al Legislativo en afán de lavarse las manos. En abundancia, el equipo responsable de dialogar con los partidos dista de ser el más adecuado para la tarea, y en general ésta se ha marginado a un nivel secundario.
La pregunta es si la soberbia presidencial será capaz de atender la alerta roja.
Balance general
A contrapelo del consejo de sus abogados de no afectar la confianza del mercado en la posibilidad de futuras colocaciones, la cadena Comercial Mexicana planteó a los tenedores de sus Certificados Bursátiles una oferta de reestructura que les resultaría ruinosa. De entrada, los coloca en el ultimo lugar de la fila de acreedores, lo que implicaría perder 50% de la inversión global realizada, cuyo monto asciende a mil 500 millones de pesos. Más allá, se plantea una quita en el principal de la deuda, “atendiendo a las condiciones precarias de la empresa”, en un escenario en que más allá de los fondos institucionales que le entraron a la apuesta, el grueso de los inversionistas son personas de medianos recursos. Por lo pronto, las demandas planteadas por quienes creyeron en la firma cuando exhibió datos que soslayaban sus apuestas de altísimo riesgo siguen su curso.
IBOPE se blinda
Acusada por Televisa de fracturar su credibilidad al integrarse uno de sus ejecutivos a la competencia, la firma de medición de audiencia en medios electrónicos IBOPE México está reforzando sus candados, pese a señalar que la televisora no cuenta con evidencia alguna para sustentar su dicho.
La empresa será auditada por voluntad propia en sus sistemas de seguridad e informática por el despacho Deloitte, además de solicitar la verificación de sus sistemas de seguimiento por profesionales independientes. Actualmente la audita el despacho Ernest & Young, a la que se solicitó una revisión integral adicional. La ruta hacia el reforzamiento de la confianza alcanza también la opinión de empresas como Media Rating Council, Enders Analysis y Pragma.
Gruma, de regreso
Cancelada la pesadilla de sus fallidas operaciones en el mercado de derivados con la reestructura del débito comprometido, el Grupo Maseca regresó a la senda de los grandes utilidades con un inaudito salto de 68% al segundo trimestre del año.
Si en el mismo lapso del año pasado se ganaron 896 millones, hoy se llegó a mil 482. Naturalmente, en el camino las ventas de la firma encabezada por Roberto González Barrera crecieron en 15%.
