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El robo de baterías de vehículos es una constante de día y de noche en pleno centro, colonias populares y fraccionamientos de Tuxtla Gutiérrez, lo cual debe combatirse porque afecta la economía de las familias, sobre todo que hay a quienes les han robado hasta tres baterías al año, sin que ninguna autoridad pueda combatir a quienes se dedican a cometer este tipo de delito. Hay bandas inclusive que se dedican a robar las baterías, identificadas por ciudadanos en zonas donde de manera permanente ocurren los atracos, pero desafortunadamente los testigos no se atreven a denunciar por temor a que sean agredidos.
Los delincuentes han establecido su modus operandi sobre todo a partir de las calles donde ya no hay cámaras de seguridad, por ejemplo dentro del primer cuadro de la ciudad. Y en las colonias y fraccionamiento operan mayor facilidad.
En su forma de obtener dinero fácil, estos delincuentes perjudican a las familias, debido a que al robo de la batería del vehículo los propietarios, se ven obligados de inmediato a desembolsar mil 500 pesos mínimo para poder echar andar su unidad.
No importa si tiene o no dinero el propietario de vehículo, los ladrones se llevan la batería de todo tipo de vehículo, nuevo o de modelo viejo. El impacto a la economía se da.
Desafortunadamente este tipo de delitos no es denunciado ante la Fiscalía General, por lo que quedan impunes, pero es necesario que las autoridades hagan una redada a los establecimientos de venta de baterías usadas, a donde seguramente llegan a dejarlas luego de robarlas.
Ahí se podría conocer el origen de esas baterías, porque todo propietario de vehículo cambia batería teniendo que dejar el caso de la que ya no funcione o vaya a renovar, y de los accidentes inclusive si quedan en buen estado las baterías son rescatadas por los propietarios.
Los roba baterías afectan también hasta ambulancias de hospitales particulares, tal como ha sucedido en la colonia Xamaipak. ASICh
