* Sus legisladores eran burreros del hampa.
* Sus diputados eran tan carismáticos y empáticos sociales.
POR MIGUEL ANGEL CARRILLO BARRIOS.
El país de la anarquía era una bella comunión entre sus habitantes, donde todos vivían felices aunque eran extremadamente pobres. Su gobierno era tan noble que nunca emano de los pobres y menos de los más sabios, pues éstos estorbaban, por eso no había escuelas de calidad, en sus aulas solo se practicaban destrezas y habilidades para el servicio de los poderosos en el poder y sus países aliados.
En ese bello país no habían reformas laborales y menos constitucionales a la medida de los gobernados porque sus gobernantes veían en su población a esclavos modernos que nunca levantaban la voz; nadie hacía labor de conciencia porque la capacidad de todos juntos no alcanzaba para ello; era mucho pedir; sus legisladores eran vasallos del gobierno noble.
Un día de tantos creció dentro de los fructíferos frutales un producto vegetal que primero sirvió para el desahucio del dolor, las penas y el cansado trabajo, después un grupo malévolo se percató que era adictiva y que era de amena convivencia entre aquellos que se sentían dioses terrenales del territorio del país de la Anarquía.
Surgió así una lucha feroz por cultivarla y hacer de ella un comercio que a pasos agigantados traspasó fronteras, luego el cultivo de esas bellas plantaciones se hizo prodigioso y empezaron las rivalidades entre hermanos de aquella alegre convivencia por su comercio monopólico.
Poco tiempo después, sus legisladores que deseaban el poder constitucional de aquella bella nación de la Anarquía, también anhelaron el poder económico, pues pensaban que reunidos los dos podrían derrocar al rey noble; los legisladores se hicieron burreros de los comerciantes de la goma extraída de aquella bellas plantaciones de flores blancas, rojas y moradas, mismas que un día, las amas de casa poseían como flores de ornato.
Paulatinamente el gobierno de los nobles del país de la Anarquía, se percató que un día, ese poder podría derrocarlo y empezó a prohibirle a las mujeres usar esas hermosas flores y a los hombres les impidió extraerle el producto que arrojaban sus hermosas bellotas en que se convertían sus flores una vez pasada lu lujoso candor.
Para ese entonces, tanto senadores y diputados y hasta los aliados del gobierno noble, ya eran socios de los comerciantes del producto de las bellas flores y su producto final; no deseaban dejar el puesto y aquellos que luchaban por entrar a saborear las flores del poder, pudieron conectarse con los grupos monopólicos de la producción.
Ya eran burreros, pero en la república de la Anarquía, todos los integrantes del poder legislativo de convertían en seminobles, así que empezaban a cultivarla avalados por el maridaje que les daba estar en ese cargo y fue llegando tanto la complacencia del gobierno que cuando le cerraron las puertas a los comerciantes de las bella flores, eran los mismos legisladores de aquella controvertida república, que eran los mismos representantes del poder legislativo que se encargaban de transportar el producto final avalados con el fuero.
Pero los monopolistas de aquellas bellas flores y su producto final no les pareció el actuar de sus vasallos porque paulatinamente se convertían en hombres carismáticos y se quedaban con las grandes ganancias anulando así el poder del gran patrón.
En tan solo tres años, los nuevos legisladores trataban de desbancar a sus compañeros de tribuna, pero así dio inicio a la guerra sucia hasta que se convirtió en el gobierno de la oligarquía, esa vez, en aquella república, rodeada de aguas se suscitaron muchas muertes que jamás se esclarecieron.
Todos los habitantes de aquel prodigioso país veía aterrado la cadena de masacres que se generaban y de forma reiterada, tenían miedo, un día Modesto dijo a Feliciano, necesitamos hacer algo y lo que se les ocurrió fue volverse diputado el primero y el segundo senador para así tener fuero, poder y dinero.
En aquella hermosa nación, donde todos eran felices, ahora la paz se ha interrumpido, el gobierno de la nobleza fue derrocado y superado por aquellos que malévolamente pensaron en derrocarlo, ahora el nuevo gobierno del país de la Anarquía, aclama reformas de fondos y de su constitución inicial, sólo quedan remiendos, ya perdió su originalidad.
Sus leyes secundarias, es decir las de los Estados del país de la Anarquía, son verdaderas copias de otras leyes que existen en otros países, la originalidad de sus contenidos son vagos recuerdos y utópicos pensamientos de legisladores que ya no tienen la capacidad de razonar y menos para estructurar leyes que respondan al sentimiento de los anárquicos.
