El organillero de Tuxtla cuenta su historia; está “crudo” y un recuento de 6 mil pesos mensuales

Augusto Solórzano López /ASICh

Se divisa a lo lejos con aparato musical en ristre, la manivela en la diestra, un sombrero p’a las monedas y a todas luces bohemio de corazón, pero, echándole ganas p’al maíz. “Hay que comer y darle a mi chavos”.

Cantando por el barrio del amor
se cansa mi organillo de llorar
se mete en las orejas su rumor
y se oye por todita la ciudad

Dice ser amistoso y su nombre Addiel García Aguilar, originario de Oaxaca con 34 años encima y siete de cargar el Organillo que es altamente tradicional en el “DeFe”. Reconoce que el sonido provoca nostalgia entre la gente.

Amigo organillero
Arranca con tus notas
Pedazos de mi alma,

No importa que el recuerdo
Destroce mis entrañas
Tú sigue toca y toca…

El Organillo difundido inicialmente por el norte de Europa es actualmente un componente nostálgico de la cultura y sociedad del siglo XIX en varios países, como Alemania, Francia, Suiza, Argentina, Chile y México. Talvez por eso el compositor y arreglistas mexicano, Rafael Carrión Zamarripa escribió:

Como un puñal de luto
Esta clavada en mi alma
Aquella noche negra

Cuando en mis brazos
Sus ojos se cerraron.

Addiel, dice que le gusta Chiapas en particular Tuxtla, que llegó hace 2 años, retornó a México, pero la competencia es muy dura y regresó el pasado mes de diciembre. “Estoy aquí, pero añoro mi tierra. Oaxaca”. Sobre estas añoranzas, Agustín Lara escribió lo propio:

En sus quejas dolorosas cuántas cosas me contó,
sonecito callejero, lastimero y juguetón.
Pobrecito organillero si el manubrio se cansó
dale vuelta al corazón.

Tuxtla Gutiérrez, dice Addiel García es por ahora mi casa. Cuenta: “Vivía en un hotelito barato…pero…mejor renté un cuartito de 2 mil pesos mensuales y ahí estoy con mi familia…”
Su tesoro, su esposa Elizabeth, sus tres hijos; Jonathan de 5 años, Guadalupe de 3 y Rosario de casi dos años y “¡claro!, mi organillo que me costó ya hace rato algo así como 30 mil pesos (valen 45 mil) y un sombrerito de palma para que la gente se caiga…”
Acepta que es adicto al licor y que por eso muchas veces no sale a trabajar. “En la mañana de 9 a 2.30 PM estoy aquí en primera sur entre calle central y primera poniente y en la tarde de 4 a 8 PM aquí mismo, pero, en la esquina de la 1ª., poniente”.
“La gente se mocha desde un pesito, tres, cinco y algunos hasta con 10 varos. Saco al día más o menos 200 pesos y algunas personas a veces me contratan para ir a eventos. Cien pesos la hora, como anoche, estuve dos horas y no me dieron 200 me dieron 400 pesos, la comida y el chupe”.
Le digo; te veo desganado y hasta un poco encabronado; “no…es que estoy bien crudo…no le digo…lo de anoche y ya me quiero ir a echar unas chelas…”
Ya se va el organillero nadie sabe a dónde va,donde guarda su canción.
Pobrecito organillero si el manubrio se cansó dale vuelta al corazón.

NOTA.- El organillero es el ejecutante o manejador del Organillo, instrumento reproductor de melodías, las cuales son grabadas en cintas o cilindros de papel o metal por medio de perforaciones, difundido inicialmente por el norte de Europa. Antes que el organillo, la vitrola. ¿Se acuerda? ASICh

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