Cosme Vázquez /ASICh
Los sismos que se han sentido en los últimos días y los que se pudieran sentir en las próximas horas en Chiapas, es algo normal, nada que sean indicativos de una fecha fatal para la humanidad, sostuvo la directora del Centro de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Silvia Ramos Hernández. Señaló que lo cierto es que cerramos 2012 habiendo tenido dos sismos importantes que se sintieron fuerte en Chiapas, el del 21 de enero y el del 7 de noviembre.
En ambas áreas sismogénicas, de donde se registraron estos fenómenos, se generaron un promedio de 1420 réplicas, incluyendo el último sismo de 5.3 grados de esta semana.
Dijo que esto es parte del acomodamiento de las estructuras del área en donde se haya sentido el fuerte sismo, por lo que no hay nada que tenga que ver con el cambio del calendario Maya o del alineamiento de los astros, por lo cual no hay registro de catastro mundial en el pasado.
Enfática dijo que en opinión científica en el país y en Chiapas hemos tenido sismos fuertes, según el historial; en 1902 se registró el sismo más fuerte en el estado, de magnitud de 7.7 grados, y a partir de esa fecha se registra que cada 15 o 20 años se registra un sismo fuerte. En el siglo pasado ocurrieron diez sismos de magnitud 7, pero el último fue de 6.5, el cual impactó en zona de Nuevo México, Villaflores.
Chiapas, al igual que Oaxaca, Guerrero y Baja California, presente un escenario de sismos constantes, pero no tiene nada que ver con alguna profecía ni con cambio cíclico, únicamente obedece al comportamiento de la física y de la mecánica del interior de la tierra, lo cual es por el roce de placas tectónicas, más las fallas dinámicas que se tienen, como las placas del Caribe que se internan en Chiapas y otras fallas importantes que tiene el estado en la estructura continental.
La Doctora Ramos Hernández dijo que más que pensar en los sismos como un evento ocasional, debemos saber que son naturales y ocurren y seguirán ocurriendo, por lo que en lugar de una mentalidad catastrofista mejor hay que ocuparnos en la parte preventiva, a afecto de saber cómo salir librados en caso de tenerse estos fenómenos y no olvidar que vivimos en un terreno dinámico de movimientos telúricos. ASICh
