PITA LADDAGA
FORMAR HÁBITOS SIGNIFICA ENSEÑAR AL NIÑO A SATISFACER SUS NECESIDADES DE ACUERDO CON CIERTO ORDEN Y DETERMINADA ORGANIZACIÓN.
Para formar hábitos hay que decidir y fijar con anticipación la manera de cómo se harán las cosas, el lugar y la hora. Los hábitos se forman por repetición. Son como un lazo formado por varios hilos. Si alguien realiza una acción sólo una vez, el hilo se revienta muy fácilmente. Si la repite una semana, se necesita más fuerza para romper siete hilos juntos y después de tres meses, romper la cuerda le costará mucho trabajo. Así son los hábitos.
LOS HÁBITOS FACILITAN LA VIDA PUES NO TENEMOS QUE PENSAR Y DECIDIR CADA ACCIÓN.
Al principio, para establecer el hábito necesitamos poner mucha atención, pero después hacemos las rutinas de manera natural, sin esfuerzo. Hacer las cosas por costumbre nos permite utilizar la energía en actividades más interesantes, divertidas y creativas.
DESDE QUE NACE, EL NIÑO NECESITA QUE CIERTAS ACTIVIDADES SEAN CONSTANTES Y SE HAGAN DE LA MISMA MANERA.
El bebé necesita un lugar y un horario para comer, dormir y estar despierto. Las rutinas le dan seguridad. Además, el orden externo le va dando un orden interno y va formando estructuras en su mente.
Cuando crece, el niño se siente mucho más tranquilo y le es más fácil cooperar si sabe que todos los días, después de comer, es hora de jugar y después, a cierta hora, debe bañarse, escuchar un cuento e irse a dormir. Poco a poco el niño va haciendo suyo este orden de acciones y se adapta a él. Por eso, cuando la rutina cambia es importante comunicárselo con anticipación: “Hoy vendrán a cenar los abuelos, tenemos que terminar de jugar más temprano y preparar la mesa para la cena”
EXISTEN HÁBITOS QUE SE APRENDEN PRINCIPALMENTE POR IMITACIÓN.
Si el niño vive en un ambiente en el cual los miembros de la familia tenemos un lugar para cada cosa, nos lavamos los dientes, nos saludamos, etc. El pequeño aprenderá estos hábitos sin necesidad de que nos esforcemos en inculcárselo. Si en la familia los padres pedimos las cosas por favor y damos las gracias, el niño lo hará también de manera natural.
Hay otra clase de actividades que podríamos llamar hábitos y que realizamos por placer, como son la lectura, escuchar música, hacer deporte, ver televisión. Estas actividades tienen un gran peso en el desarrollo integral y armónico del pequeño. Hay que darse su tiempo y su lugar.
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