Gilberto Diaz /ASICh
María Livia Rivera López dio a conocer que su hija fue acusada injustamente del delito de secuestro y de retención de menores, ya que su hija Alejandra Isabel Rivera López, de 20 años, lesbiana, mantenía relaciones sentimentales con Sunashi Guadalupe Sánchez Espinoza, por lo que los padres de la novia no les agradó y decidieron tomar cartas en el asunto.
Sin embargo, la discriminaron por su forma de ser, por sus preferencias sexuales, por parte del ministerio público se hicieron presentes, ya que la mandó a sacar violentamente de su domicilio, sin previa identificación. Tres sujetos para ser exactos, entre las 15:00 a las 15:30 horas del día 10 de noviembre del año en curso cumplieron la órden.
Al detener a Isabel no solicitaron el permiso de la propietaria del domicilio, que es de la abuela materna Petra López Cruz, de la tercera edad con padecimientos del corazón y diabética, quien al momento de intervenir para conocer la detención de su nieta, dentro del domicilio hasta donde se metieron los elementos del ministerio público, resultó con empellones e insultos, ya que cuando Alejandra Isabel al ser cuestionada sobre su persona , abrió la puerta y respondió ser ella, dentro de su domicilio, desde donde fue sustraída para llevársela detenida.
Al llevársela a las instalaciones de ministerio público, la privaron de sus derechos constitucionales, ya que no permitieron el acceso de ningún abogado, mucho menos de ningún familiar, donde la retuvieron hasta las 21 horas, posteriormente cuando el abogado ingresó ya se la habían llevado a la cárcel municipal de Arriaga, donde se registraron los hechos.
En primera instancia fue acusada de secuestro, porque consideraron que tenia a la novia en el domicilio de la abuela, sin embargo no encontraron nada.
No estaba en dicho lugar la novia, porque no vivían juntas, sino que era un noviazgo que tenían, por lo que al tener conocimiento de ello, el padre de nombre Jorge Sánchez Alemán, interpone su demanda por los delitos antes descritos.
Por lo que es acusada injustamente ya que no existen prueba fehaciente de dicho delito, no hay pruebas de que exista el delito de secuestro, no existen pruebas de nada, sin embargo si hay pruebas donde la joven Sunashi llevaba una relación amorosa con Alejandra, porque le enviaba cartas de amor muy bonitas que obran en poder de la madre desesperada al tener a su hija detenida.
Cuando el abogado familiar de Alejandra se presenta ante el ministerio público de nombre Alejandro Palacios Mendoza, no quisieron aceptar pruebas, por lo que se llamo a un notario público para que diera fe de los documentos que se entregaron como prueba de la amistad que existía entre este noviazgo.
Para el día sábado 16 de Noviembre a las 09 horas, realizarán una marcha de la zona centro de la ciudad capital, a la Procuraduría General de Justicia del Estado, para exigir su libertad de Alejandra. ASICh
