Gilberto Díaz /ASICh
La maternidad es la vocación más noble de la tierra. La auténtica maternidad es la más bella de todas las artes, la más grande de todas las profesiones. La mujer que pinta una obra de arte o la que escribe un libro que influya en millones de personas merece la admiración y el aplauso de la humanidad; pero la que críe con éxito a una familia de hijos saludables y hermosos, cuyas almas inmortales tengan ascendiente a través de las épocas después que las pinturas se hayan desmerecido y que los libros y las estatuas se hayan deteriorado o destruido, merece el más alto honor que el hombre pueda rendirle.”
Así se expresó el Licenciado Juan Carlos Palacios Ortega, destacado docente de la Universidad Valle del Grijalva, al externar una amplia felicitación a todas las madres de México, en especial las de Chiapas en este 10 de Mayo “Día de las Madres”. Y agregó, todo lo que soy se lo debo a mi madre. Atribuyo todos mis éxitos en esta vida a la formación moral, intelectual y física que recibí de ella.
A propósito del festejo que hoy se realiza con motivo a las Madres en su día, Palacios Ortega, hizo un amplio reconocimiento a todas las mujeres, especialmente a las mujeres que ya son madres que no dejan de pugnar por alcanzar mejores espacios políticos para llegar hasta donde se toman las decisiones.
Calificó como aplaudible el hecho de que en Chiapas se siga impulsando a las mujeres en un espacio digno de la política. Es un logro de ellas, sin embargo, dijo que todavía falta mucho por hacer, sobre todo en las comunidades rurales donde las mujere4s madres de familias sufren de violencia y pobreza extrema, por ello pidió a los que ahora buscan un espacio de representación popular para que sigan fortaleciendo el derecho que tienen las mujeres.
Juan Carlos Palacios Ortega, quien recibió la educación necesaria desde su hogar y posteriormente en la escuela, ahora con una profesión noble como la es de educar con los principios de la familia, por ello, este día relevante, no deja de recordar a su madre, porque ellas, son la única persona del mundo que siempre está, de forma incondicional.
Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio. De invertir todo en un proyecto sin medir la rentabilidad que le aporte su inversión. Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás lo han perdido.
“Una madre es la amiga más leal de que disponemos. Cuando nos sobrevengan repentinamente duras pruebas; cuando la prosperidad dé paso a la adversidad; cuando nos abandonen amigos que se alegraban con nosotros en las buenas; cuando las tribulaciones se multipliquen a nuestro alrededor, ella se aferrará a nosotros y, valiéndose de consejos y preceptos de ternura, se esforzará por disipar los nubarrones de tempestad y hacer retornar la paz a nuestro corazón.” Por eso y más, gracias a todas las madres chiapanecas. ASICh
