René Delios
Es una evidente realidad el aumento de la pobreza en los dos últimos años de la actual administración panista, y ello obligó al titular de Sedesol, Ernesto Cordero Arroyo, a anunciar una revisión de los programas de ayuda a los marginados, para desaparecer los que no funcionan y dejar los que han resultado exitosos, y lo hizo ante la óptica que sobre el particular observa el PNUD, organismo internacional que valora qué esos programas no sirven ante los magros resultados.Y como los azules son tan susceptibles a las opiniones externas, no a la de nuestra gente, pues a remodelar todo.
Obvio es que rechazó que la falta de capacidad alimentaria en 50.6 millones de compatriotas los pueda inducir -o ya están- en la delincuencia y el narcotráfico, actividades que han crecido en forma alarmante en los últimos meses. Lo cierto es que en el Congreso de la Unión los legisladores se disponen a establecer nuevas reglas del juego, según ellos.
La pregunta es por qué tienen que pasar tanto tiempo –desde que Calderón asumió el poder- o darse una opinión extranjera para hacer caso a lo que analistas desde tiempo ha han escrito sobre esos programas miserables.
Y eso que los presupuestos asignados a la pobreza se ha triplicado, pero sus resultados han sido desfavorables, tanto que hacen pensar que tienen otro destino, menos el de combatir o ayudar a los sectores vulnerables.
¿Qué sucede entonces con la paga que no cuadran asignaciones con cumplimiento de metas?
Acusaciones de desvíos se dan desde siempre, sin prueba alguna. No es la excepción en la administración de Calderón, vía Sedesol, y cabe decir que todas sus delegaciones en las entidades han sido tomadas en un momento dado, denunciándose abiertas inclinaciones políticas, como se vio en Chiapas, entidad en la que por cierto, se cuadró con panjista toda la plana delegacional de la federación.
Dos ex delegadas hoy son diputadas electas: Mirna Camacho (Profeco) y Gloria Luna (Sedesol).
Ooooooorale.
Quizá esa sea la falla. No es tanto que los 19 programas de Sedesol no cumplan con la función para los que fueron creados, lo que sucede es que los recursos no se aplican donde debe ser y van a parar a la industria político-electoral, la única que registra ganancias en el país, como puede verse en la rebatinga por los cargos públicos y partidistas.
Ahora, en consecuencia, los pobres de patrimonio han irrumpido en la agenda parlamentaria y en la revisión de la política social de nuestro país, más para la arenga política entre siglas que por una inclinación de pulir esos programas para que sean eficientes.
Si se acaban los pobres ¿entonces qué van a explotar socialmente estos políticos descuadrilados?
Me queda claro que no debe continuar la misma política asistencialista, sino que debe estimularse el enorme potencial de desarrollo económico de la nación, suficientes para resolver las capacidades alimentarias de nuestros compatriotas.
Pero la buena vida para todos no esta en la agenda de los políticos, primo: la buena vida es su secreto, su lucro, su beneficio de la explotación bárbara que le hacen a los pobres.
Sacapuntas
El periodismo está considerado, desde siempre, como una profesión riesgosa, agravada en los últimos tiempos por una serie de eventos ocurridos en México desde dos mil, mismos que han provocado la muerte de 52 profesionales según datos recabados por don Teodoro Rentería Arróyabe, el vicepresidente de la Felap.
Durante 2009 seis periodistas fueron abatidos: Luis Daniel Méndez Hernández, asesinado en el estado de Veracruz; Jean Paul Ibarra Ramírez, en Guerrero; Carlos Ortega Samper y Eliseo Barrón Laguna en Durango, además de Ernesto Montañéz Valdivia en Chihuahua y Martín Javier Miranda en Michoacán.
A mitad del 9 del tercer milenio desde esta esquina exigimos justicia.
