Desprendimiento de repello en parroquia no es efecto del sismo: PC de Tuxtla

Augusto Solórzano López /ASICh

Las causas que originaron el desprendimiento del repello de la parte alta de la Torre de la Parroquia de nuestra señora de Guadalupe en Tuxtla Gutiérrez, se debió a la vibración de la campana y no por efectos del temblor de 6.7 ocurrido el último jueves 7 de abril.
Esa es la conclusión del Sistema Municipal de Protección Civil, aún cuando la percepción general es de que ambos factores pudieron contribuir al hecho que dejó un saldo de un lesionado, Adrián Orozco Escobar de 33 años, no así su esposa e hijo.
Lo anterior fue confirmado por el titular de la parroquia, Marco Antonio Vázquez Cardona, quien dijo que para atender la contingencia interrumpió la misa de las 7 PM y encabezar la atención de la emergencia con el apoyo de las autoridades.
Dejó en claro que la recuperación del joven Adrián Orozco correrá a cargo del área administrativa de la Parroquia, mientras que los trabajos de restauración pueden comenzar hoy miércoles o mañana jueves.
El párroco Vázquez Cardona, lamentó e incluso condenó la conducta de varios medios de comunicación (Radio y periódicos) que en aras de un insultante amarillismo, “dijeron una bola de burradas” que no se ajustan a la verdad.
Especificó que Adrián Orozco, desde un principio se internó en el Hospital “Rafael Pascasio Gamboa” y ahí permanece para su recuperación de una fractura en la pierna derecha y cuatro fracturas en las costillas cuyos gastos “nosotros vamos a sufragar”.
Su esposa se exasperó pero salió ilesa y su pequeño hijo, presentó un rasguño en la cabecita, pero, nada de importancia y no amerito ningún tipo de curación.
Mientras tanto el peritaje del Sistema Municipal de Protección Civil a cargo del Dr. Salvador Cervantes, indica que las causas del suceso se debieron a la constante vibración de la campana, y no así por los efectos del sismo reciente.
Puede ser, pero, en diez años que tocamos la campana no había pasado nada, “más bien la percepción generalizada es que ambos aspectos pudieron contribuir al desprendimiento del repello de 2 centímetros de espesor de la torre de nuestra parroquia”.
De acuerdo los arquitectos que ya tomaron conocimiento del problema han determinado que la restauración será a través de una texturización, es decir, una mezcla de sellador muy resistente y pintura. Delimita el párroco.
El clérigo de carácter firme, orden y limpieza impecable que se ve por todos lados de la parroquia, explica que el año pasado “se infló” la parte media de la Torre; Por tanto se enmalló y atornilló y esa parte permanece inamovible.
Ahora ya contamos con todo lo necesario para que tránsito municipal, nos proporcione seguridad para iniciar los trabajos en aproximadamente 20 metros cuadrados de repello, después de lo ocurrido que, aclaró, en ningún momento se dejó al abandono y mucho menos que hayamos caído en negligencia. ASICh

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