Desempleo y falta de oportunidades por falta de tierras en zonas indígenas

Erick Gil /ASICh

En Chiapas el desempleo y la falta de oportunidades ataca y se acentúa más en la región indígena de nuestro estado, después de la reforma del artículo 27 constitucional en donde el gobierno federal acabó con el reparto agrario, y a partir de ese entonces los jóvenes indígenas no tienen oportunidad de trabajar en el campo y al no tener escuelas de nivel superior, terminando la secundaria emigra a otros lugares a buscar nuevas y mejores oportunidades de trabajo, señaló el diputado local Javier Martínez Vargas.
La agricultura en las comunidades indígenas juega un papel sumamente importante en esta zona del país, principalmente en la región Altos, donde se encuentran los municipios de Chamula, Chalchihuitan, Zinacantan, Chenaló, Huixtan , Chanal, Oxchuc y otros municipios.
Sin embargo, muchos jóvenes no cuentan con oportunidades de trabajo y tienen que emigrar a los estados unidos, y ahora con la nueva ley en el estado de Arizona, los más afectados son nuestros hermanos indígenas mencionó el legislador priista.
Para el representante de los indígenas en el Congreso del Estado, dos de cada diez indígenas trabajan en los Estados Unidos, en tanto como diputados hemos buscado la forma de acompañar a nuestros indígenas a buscar oportunidades a través de proyectos productivos, pero lamentablemente no hay tierra para ellos, y si las hay están en manos de las organizaciones.
Aseguró que cerca del 50% de las tierras, están en manos de los grandes terratenientes, ya sea de forma directa o indirecta; esta situación se agrava más y así no podemos avanzar.
Sobre la ley discriminatoria en Estados Unidos va afectar a las poblaciones indígenas, repercutiendo en la economía de muchas familias, por si fuera poco la delincuencia va aumentar, la pobreza, por lo que es necesario que tanto el gobierno federal como estatal busquen políticas publicas de atención para los jóvenes, principalmente indígenas hijos de padres campesinos.
Y si bien es cierto el hecho de que en 1992 se pusiera fin a la ley de reforma agraria y a la repartición de tierras, lo cual originó mayor malestar en la población de la región.
Pidió el legislador que se implemente un programa de compra de tierras abandonadas y ociosas, que se pueden trabajar; estas tierras las encontramos en la región de Ocosingo y municipios aledaños, apunto, Javier Martínez Vargas. ASICh

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