Desde piso de remates

Encuesta KPMG: crece preocupación por inseguridad
Maricarmen Cortés

Esta semana se dará a conocer la encuesta Perspectivas de Alta Dirección en México 2012, que desde hace 7 años realiza KPMG y que se ha convertido en uno de los principales parámetros sobre la percepción de los ejecutivos de las principales empresas del país en torno no sólo a la situación económica del país y el impacto de la crisis de 2008-2009, sino a temas tan amplios como el sistema financiero, los factores que influyen en la competividad, las políticas que siguen para mantener o mejorar su rentabilidad, el impacto de las elecciones presidenciales y desde luego el problema de la inseguridad.
Perspectivas de Alta Dirección es coordinado por Roberto Cabrera, socio de Industrias y Mercado de KPMG en México, y para la edición 2012 se entrevistaron a 400 ejecutivos del nivel mínimo de subdirector de 17 distintas ramas económicas en su mayoría manufactura, servicios, servicios financieros, alimentos y bebidas y automotriz.
Entre los datos más relevantes de la encuesta 2012 destaca el creciente problema de la inseguridad. Entre los factores negativos de mayor impacto en las empresas, el que se duplicó de 2011 a este año, fue el de la inseguridad que pasó de 18% a 39%.
Sin embargo, la inseguridad se mantiene en tercer lugar entre los efectos de mayor impacto por la crisis financiera de 2008-2009. El primero es la baja de ingresos con 52% seguida por el aumento en costos con el 49% pero ninguno muestra un crecimiento tan marcado como el de la inseguridad.
En el rubro de inseguridad, y es un dato que debería analizar la Coparmex, sólo el 15% señaló que la inseguridad ha afectado el cierre de operaciones u oficinas aunque sí hay aumento en relación a 2011 que fue 13%. El rubro que más subió fue de robos que pasó de 43% a 54% entre los efectos de la inseguridad, seguido de la extorsión que aumentó de 20% a 24% y el secuestro que aumenta de 6% a 10%.
Cabrera destaca resultados positivos de la encuesta de 2012. En primer lugar a pesar de la inseguridad, 53% de los entrevistados señaló que la inseguridad no ha afectado sus decisiones de inversión; 38% que se han reducido pero no suspendido y sólo el 7% respondió que sí se han suspendido sus inversiones, y el 2% que se han canalizado a otros países.
La mayoría de los entrevistados, el 60%, descarta que vaya a registrarse una nueva recesión en México. Y la gran mayoría, 89%, espera un crecimiento en sus empresas. De este total, 18% confía en un crecimiento mayor a un dígito, y 71% menor a 1 dígito mientras que sólo 1% espera un decrecimiento en su negocio.
DESTACA CONAR LOGROS DE PABI
José Luis Barros, presidente del Consejo de Autorregulación y ética publicitaria (Conar) que agrupa a las principales empresas fabricantes de productos de consumo, dio a conocer los resultados del código PABI, que como se recordará regula la publicidad de alimentos y bebidas dirigidas al público infantil.
Los resultados hablan por sí mismos: mientras que en diciembre de 2008, 92% de las empresas tanto las que firmaron como las que no firmaron el PABI no cumplían con sus lineamientos al cierre de 2011, 91% sí cumplió y se incrementó en 3% en relación a 2010 por lo que las empresas han mejorado su publicidad dirigida a niños.
Hay que recordar que la meta del PABI es evitar que la publicidad induzca a los niños a una mayor obesidad y desde luego tanto para ConMéxico y como para Conar no hay productos buenos o malos, y el problema radica en su consumo desmedido y la falta de ejercicio, de ahí que la publicidad del sector se enfoque a exhortar a los niños a realizar actividad física y a un consumo mesurado de alimentos.
En total se analizaron en Conar 569 versiones de anuncios y se emitieron 40 notificaciones en 2011 mientras que en 2010 de las 487 versiones analizadas hubo una notificación mayor de 126.
Lo que preocupa es que a 3 años de su entrada en vigor todavía hay empresas que se niegan a firmar el PABI: Qualamex, Yum Brands, Yakult, Lucchetti, Mead Johnson, Heinz, Pascual Boing y Mars.
Conar realiza monitoreos de todas las empresas. En 2010, de las 126 notificaciones, 46 correspondieron a no firmantes del PABI y en 2011 de las 40 notificaciones, 12 fueron a empresas no firmantes que tienen triple tache porque ni siquiera dieron una respuesta a Conar.
Insisto en que pese a los avances del PABI, la Secretaría de Salud debería hacerlo obligatorio para todas las empresas.

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