SAE firmará convenio con IMPI
Maricarmen Cortés
Debido a la veda electoral ante cualquier anuncio de una oficina pública que pueda interpretarse como logro del gobierno, el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, SAE, que dirige Tuffic Miguel Ortega, metió el acelerador para concluir el pasado jueves el programa de donación a los 50 municipios de más alta marginalidad en México que se inició el año pasado y terminó en Mesquitic, Jalisco.
Desde luego y aún con la veda electoral, el SAE podrá seguir realizando donativos en casos de emergencia o desastres naturales, pero el programa de apoyo a los municipios más pobres no se reactivará en nueva fase hasta que concluya el proceso electoral el 1 de julio.
En total el SAE otorgó a los 50 municipios de alta marginalidad 184.6 toneladas de ropa, tenis y calzado nuevos, 125 mil juguetes y 150 mil vehículos utilitarios como camionetas de carga y de pasajeros.
Uno de los mayores retos del SAE es el manejo de los más de 100 millones de bienes inmuebles y muebles que recibe anualmente producto de incautaciones no sólo a narcotráfico, sino por contrabando que abarca todo tipo de bienes desde autos, ropa, zapatos y hasta animales vivos y desde luego los incautados por el SAT.
En este sentido, Sergio Hidalgo, el hoy director del ISSSTE, firmó el año pasado cuando estuvo al frente del SAE un convenio con Cofepris, que preside Mikel Arriola para una mayor coordinación en el manejo de las medicinas incautadas que llegan al SAE que facilita detectar los medicamentos sin registro y agiliza su destrucción. Lo que busca ahora Miguel Ortega es firmar un convenio similar pero con el IMPI, el Instituto Mexicano de Protección Industrial para una mayor coordinación en el manejo de los miles de productos pirata que llegan al SAE porque muchos como los cd’s y dvd’s se destruyen automáticamente aunque otros sí pueden aprovecharse para ser donados.
Ortega trabaja también en un programa para sacar a la venta los más de 15 mil autos de más de 10 años de antigüedad y que están ya en calidad de chatarra, pero se requiere de una nueva normatividad aprobada por la Secretaría de la Función Pública para que estos autos se puedan vender como chatarra y no en función de su valor en el llamado libro azul.
Evidentemente las subastas presenciales que realiza anualmente el SAE estarán suspendidas por la veda electoral hasta julio próximo aunque se mantienen las subastas electrónicas quincenales.
TELMEX DISPUESTO A NEGOCIAR ASLs
Entre los temas pendientes para que la SCT autorice a Telmex modificar su título de concesión para dar servicios de video, están los amparos que desde hace más de dos años presentó en contra del programa de compactación de áreas de servicio local de la Cofetel.
Telmex que dirige Héctor Slim, ha esgrimido que la Cofetel desarrolló su programa a propuesta de Telefónica que se beneficiaría más con la compactación de ASLS y que además tiene severos errores técnicos.
El absurdo es que por un lado Telmex se amparó y frenó todo el programa y por el otro lado inicio nuevos paquetes sólo para sus usuarios que eliminaron totalmente las tarifas de larga distancia.
Ahora se afirma que Cofetel prepara ya los cambios que desde luego no tendrá que negociar sólo con Telmex, sino con todo el sector para que se reduzcan a 184 las áreas de servicio local tal y como se pretende desde hace 3 años. Ojalá así sea porque sin lugar a dudas, la compactación beneficiará a los usuarios porque dejarán de pagar tarifas de larga distancia al ampliar las zonas de telefonía local.
AMéRICA MóVIL SIGUE PROTESTA VS. ESTUDIO OCDE
Carlos García Moreno, el vicepresidente de Finanzas de América Móvil, no quita el dedo del renglón por el estudio sobre el sector de telecomunicaciones que fue pagado por la OCDE y que entre sus conclusiones asegura que los altos precios en México y la falta de competencia han generado pérdidas económicas hasta por 1.8% del PIB.
El estudio como se recordará fue severamente criticado al día siguiente de su presentación en febrero pasado por Carlos Slim Helú.
Al respecto, García Moreno insiste en que entre los graves errores de este estudio está en primer lugar en que los analistas de la OCDE no escucharon los argumentos ni de América Móvil ni de Telmex, y no incluyeron los planes tarifarios de 2010 y 2011 que implicaron una importante descenso en tarifas en relación al periodo 2005-2009 que analiza la OCDE que además utiliza el purchasing power parity, PPP, con propósitos distintos para los que fue creado.
