Desde Los Altos

Fredy López Arévalo

Treinta y tres organizaciones que conforman la Coordinadora de Organizaciones de Pequeños Productores de Café (COOPCAFE), emitirán un pronunciamiento, en los próximos días, contra el programa de renovación de cafetales que promueve la Secretaría de Agricultura y Ganadería del gobierno federal (Sagarpa), y la Comisión para el Desarrollo y el Fomento del Café en Chiapas (Comcafé). Aducen que la entrega de platículas del cafeto para la renovación de cafetales por parte de la Comcafé y la Sagarpa no les es funcional, ya que la mayoría de los socios de COOPCAFÉ producen cafés orgánicos, que exportan o comercializan en el cada vez más exigente mercado Europeo, mediante el denominado Comercio Justo.

Martha Sol, gerente del Café Museo Café, donde algunos socios de COOPCAFÉ comercializan parte de la producción que destinan al consumo nacional, dijo que se oponen al programa de renovación de cafetales porque la mayoría de sus afiliados cultivan cafés orgánicos, cuyo proceso de producción debe ser cuidado y certificado desde el semillero. Lo que los socios de COOPCAFE rechazan son las plantitas de origen dudoso que están entregando a los productores la Sagarpa y la Comcafé, porque ellos, los cafeticultores no conocen el origen de la semilla, el cuidado y los viveros de donde proceden, y si son de origen orgánico.

La inconformidad de los cafeticultores asociados a COOPCAFÉ será dada a conocer en los próximos días por el presidente de COOPCAFE, Cruz José Micelli, y el presidente de la Cooperativa Majomut, Lorenzo Santis.

Comcafé y la Sagarpa deberán transparentar el origen de las plantículas que están entregando a los productores, para que estos conozcan, por lo menos, de los viveros de donde proceden, y si no reúnen los requisitos que demandan las certificadoras de café orgánico, sustituir el procedimiento, tal vez propiciando que sean las mismas organizaciones de productores las que creen sus propios viveros para que ellos mismos controlen, cuiden y certifiquen que se trata de café orgánico desde la semilla.

Hay que atender el justo reclamo de los cafeticultores, puesto que ellos lo único que están demandando es que ambas instituciones, la Sagarpa y la Comcafé, transparenten el programa de renovación de cafetales para reactivar la producción cafetalera en Chiapas.

TEXTIL MAYA

Comenzó el diseño de lo que será el Museo del Textil Maya, cuya sede será el ex convento de Santo Domingo de Guzmán, en San Cristóbal de Las Casas.

Las obras de adecuación del vetusto edificio, un monumento virreinal de estilo barroco salomónico y cuyo inicio de construcción data en 1527, comenzará por agosto o septiembre, y se espera que para que el próximo año el Museo del Textil Maya abra sus puertas al público, según me explicó Luis García Galiano, director del Centro Cultural de los Altos de Chiapas, dependiente del CONECULTA-INAH.

Con ello se busca incrementar la oferta turística de San Cristóbal de Las Casas: el más que ver y el más qué hacer que demandan los operadores turísticos, hoteleros, restauranteros y demás prestadores de servicios vinculados al turismo.

Por tal motivo, se presentó a doña Isabel Aguilera de Sabines, esposa del gobernador Juan Sabines Guerrero, el Fideicomiso “Santo Domingo de Guzmán, Chiapas”, con el que se concreta el proyecto integral para crear el Museo del Textil Maya.

La presidenta del DIF-Chiapas presidió Asistieron a la reunión el director de Fomento Social Banamex, Fernando Peón Escalante; el coordinador Nacional de Monumentos Históricos del INAH, Agustín Salgado Aguilar; la coordinadora de Fomento Cultural Banamex, Renee López Barrera; la coordinadora de Fomento Social Banamex, Liliana García Ramírez; el secretario de Infraestructura, Ricardo Serrano Pino y el director del Centro INAH Chiapas, Emilio Gallego Murrieta

Pasará a formar parte del acervo histórico del Museo del Textil Maya, la colección Pellizzi, el acervo más importante de textiles indígenas de Chiapas conformada por el doctor Francesco Pellizzi, académico de la Universidad de Harvard.

LA PIEDRA CELESTIAL

Todos los académicos que conforman la comisión interdisciplinaria para la solución del “conflicto de límites” entre Chenalhó y Chalchihuitán, deben de conocer o debieran el libro “México, el mundo esotérico del chalchihite”, del historiador y antropólogo italiano Gutierre Tibón (1905-1999), uno de los estudiosos más brillantes y respetados de nuestro país. El que diga que no, miente o es un pobre ignorante, que más le valiera renunciar a la encomienda que el gobierno de Chiapas les ha dado para tratar de resolver una controversia de límites que a mi entender está siendo alimentada por intereses supranacionales que han puesto sus ojos en los yacimientos de jade que guardan las montañas en los límites entre Chenalhó y Chalchihuitán.

Ni por un milímetro dudaría que en medio de todo esto estuviera metido el nefasto ex gobernador Patrocinio González Garrido, con nexos con las grandes empresas mineras extranjeras que ya están metidas en Chiapas, como lo está la multinacional Freeport-McMoRan Copper & Gold, de los Estados Unidos en los bosques de Papúa Nueva Guinea, donde está involucrado el mismísimo ex secretario de Estado noretamericano Henrry Kissinger.

Es mucho lo que está en juego en las altas montañas entre Chenalhó y Chalchihuitán.

“El jade mexicano no es solo jadeíta y nefrita, sino tiene dos matices líticos más”, según anotaciones del estudio petrográfico que realizó Marc Thouvenot, a quien Antonio Caso envió a Paris una estatuilla de jade hallada en Chiapas para su estudio.

“Solo después de enterarnos de la pluralidad de los valores esotétricos que el chalchihuite tenía en el mundo mesoamericano: el agua, el sacrificio, la sangre, el sol, la mazorca, el sustento; la vida misma; todo lo que es hermoso, valioso y precioso, comprendemos lo por qué la personificación divina del agua viva se llama Chalchihuitlicue, “la que tiene su falda de jade”, anota Gutierre Tibón.

“Ya no está a discusión si los de Mesoamérica son jades auténticos como los chinos. Los minerologistas de la Institución Carnegie de Washington han establecido claramente que, aunque existan pequeñas diferencias en su composición química y en su apariencia, nuestros jades son sustancialmente las mismas piedras, consideradas las más preciosas entre todas las gemas, allá como aquí”.

Dice Gutierre Tibón que gracias a los Procesos de Indios conocemos que los antiguos mexicanos usaban la piedra de jade para la catoptromancia.

Según el mapa trazado por Carc Thouvenot, fundado en la realidad de los tributos, dos fueron las principales fuentes de abastecimiento: la costa septentrional de Veracruz; la Sierra Madre del Sur en Guerrero, Puebla, Oaxaca y Chiapas.

Mañana abundaré sobre el tema, aunque los que no hayan leído la primera parte les recomiendo echarle un ojo a:

http://www.elmundo.es/papel/2004/08/01/cronica/1673347.html

-¿Qué fue lo que Gutierre Tibón observó en nuestro país para dedicarle más de 30 libros y 50 años de investigación?
-Desde que llegó a México en 1940, Tibón se dedicó absolutamente a redescubrir nuestro país. Vivió y vivía enamorado de México. Por ello pienso, que es necesario en su caso apelar a una persistente tradición moderna que arranca de la crítica histórica del pasado, de sus modos de orientación escrita y representativa, que propone una nueva fundamentación imaginativa basada en el `único principio que escapa a la crítica, puesto que se confunde con ella: el cambio, la historia´, como proponía Octavio Paz. Una historia negativa, y es modo de hablar, que vaya más allá del imaginario y se instale en la pluralidad normativa para establecer una relación de diálogo con aquellos modelos formales todavía capaces de generar respuestas históricas activas.

Fredy Lopez

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