Desde Los Altos

Hurto descarado y cínico en el Incafech Cafetícultores denuncian fraude multimillonario

Fredy López Arévalo

Llueven las críticas, y muy fuertes, en Yajalón, su tierra natal, en contra el titular del Instituto del Café de Chiapas, Jorge Utrilla Robles, compadre del gobernador Manuel Velasco Coello. Suman decenas los testimonios de productores de café defraudados, con platiculas de granos de café que apenas han germinado, y que fueron entregados por millares a productores mermados por la Roya Naranja. Son testimonios de productores molestos, finqueros en quiebra, por la merma en su producción y la drástica caída de los precios en el mercado internacional. Algunos de los testimonios son de sus propios familliares, quienes no alcanzar a entender o a explicarse cómo Jorge Utrilla Robles incrementó su riqueza en menos de dos años, hundiendo a los productores de café en Chiapas. Un solo dato ilustra la magnitud del hurto: dicen los afectados que entregó millones de platiculas con valor de no más de 2 pesos en el mercado, y que es publico que las facturó en seis pesos. “Estamos hablando de muchos millones de pesos…”, me dicen los directamente afectados. Pero no solo es el hurto descarado y cínico de los dineros del pueblo lo que cuestionan; también acreditan altisima irresponsabilidad del funcionario estatal, quien ya fue presidente municipal de Yajalón (ahora pretende que sea su esposa Elvira Trejo, oriunda de Frontera Comalapa), y diputado federal por el PRI. De entrada aseguran que las planticulas entregadas a los cafetícultores fueron sacadas de algún vivero sin el tamaño mínimo requerido… que no pegarán, y lo que es más grave aún, que quienes las recibieron y las mantienen en sus propios viveros, tendrán que esperar que alcancen el tamaño minimo requerido para que sean pesetas y puedan ser transplantadas al cafetal. “Mínimo tendremos que esperar siete años antes que den su primera floración…”, asegura. Pero no sólo cuestionan el hurto descarado de millones de pesos (estiman que son por lo menos 43 millones de pesos los desviados por el titular del Incafech en el último año, cifra extraido, creo yo, de los espectaculares donde se anuncia esa cantidad para renovar cafetales infestados por la Roya Naranja). Denuncian que en solo dos años como funcionario de la actual administración de su compadre Manuel Velasco Coello, Jorge Utrilla Robles adquirió 43 hectáreas de la finca El Vesubio (una fraccion del rancho El Delirio), dicen los enterados adquirida en 18 millones de pesos a un primo hermano suyo, Miguel Utrilla Botello, hermano de quien es su secretario particular en el Incafech, lo que en sí mismo es un delito que se tipifica como Nepotismo). Pero no sólo eso. Denuncian que Jorge Utrilla Robles se construyó una mansión en Tuxtla Gutiérrez y compró, a la vez, un restasurante de super lujo en la zona poniente de la capital. Advierten que el perjuicio a la cafeticultiura tendrá efectos catastróficos, toda vez que este año, la producción del aromático caerá por debajo del 50 por ciento. Muchos se desalentarán, tirarán cafetales y abandonaran dicha actividad. De hecho son cientos los que ya lo están haciendo, a sabiendas de que la Roya Naranja y los altibajos del precio del café en el mercado internacional serán de largo alcance. “¡Es inconcebible que el gobierno tolere esta situación… porque si de por sí ya estamos en quiebra, con esto serán miles los que abandonen el cultivo ¿Y qué vamos a hacer, de qué vamos a vivir?!”, dice un productor que resulta primo hermano del titular del Incafech, pero que pide no revelar su nombre, a menos de que sea extremadamente necesario. “¡Si es con el gobernador yo seré el primero en denunciarlo de viva voz…!”, asegura. Y tiene la prueba de lo que dice, pues él como cientos de cafetiocultores o quizá miles, han tenido que construir tapescos o almasigos para conservar las planticulas que Jorge Utrilla Robles entregó a los productores, dicen, para renovar cafetales… “¿Habrase visto semejante desfachatez….!”, aseveró en tono por demás molesto. Advierten quienes lo conocen de siempre que en cambio él envió plantas de café de más de un metro de alto para resermbrar en su nuevo rancho que queda en las faldas del cerro Akabalná, con una altura envidiable para el cultivo del arómatico. “Él sí tendrá floración el próximo año, pero el resto de los productores de café en Chiapas tendremos que esperar por lo menos siete años para que eso suceda…”, declara. Advierten que no solo es el monto de lo presuntamente defraudad sino el daño que ocasionará a la cafeticultura, porque con esa pesetillas entregadas por millones tardará por lo menos siete años en que el sector se recupere… Lo más grave del caso: este reportero preguntó al inculpado al salir de su casa en Yajalón sobre las denuncias en su contra, y él quitado de la pena externó: “¡Ya se lo hice del conocimiento al patrón (se refiere al gobernador Manuel Velasco Coello), pero qué puedo hacer yo, se las compró a un su compadre…!”.

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