Fredy López Arévalo
Construir sobre humedales
Un aluvión humano ingresó la mañana del viernes 26 de febrero a la zona de humedales de María Eugenia, a un costado de la Universidad Intercultural (Unich). Se dicen propietarios de tres hectáreas y media, que han sido subdivididas en 118 lotes de 10 por 20 metros. Rellenan y construyen de manera frenética, como hormigas. Dicen haber comprado desde el año 2000 y contar con escrituras públicas. Son los nuevos habitantes del valle de Jovel. Proceden de diferentes municipios, y parecen muy bien organizados. Una de ellas porta una gorra con la insignia del PRI, y el nombre de Sergio Lobato. Es una evidencia de que pertenecen a ese partido, y que algunos dirigentes del tricolor les han ofrecido impunidad a cambio de votos. Es muy probable que esa sea la razón por la cual el Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas cierra los ojos ante esta nueva oleada de colonos que atenta contra un área de humedales dentro de los polígonos del decreto de protección ambiental que aprobó el Congreso del estado el 7 de febrero del 2008.
La invasión de esta área aledaña a la Unich se registró apenas días después de una protesta de ciudadanos y miembros del Consejo Ciudadano por el fraccionamiento de una pequeña área de humedales que se ubica entre el Parque de los Humedales y el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).
La protesta del Consejo Ciudadano obligó al Ayuntamiento a colocar un sello de clausura de obra.
Pero solo eso.
Se tiene la sospecha que detrás del aluvión humanos que ingresó a los humedales, y más aún detrás del fraccionador ilegal que vendió los lotes, está Ricardo Díaz Ochoa, hermano del edil Mariano Alberto Díaz Ochoa, y cabeza visible de la empresa Constructora Peje de Oro, que ha realizado jugosos negocios con la edificación de unidades habitacionales durante las dos administraciones de Mariano Alberto Díaz Ochoa.
Pero la ambición de los hermanos Díaz Ochoa se ha topado ahora con un sector de la sociedad organizado y dispuesto a enfrentarlos, con la ley en la mano, ahí donde sus intereses chocan con los intereses colectivos, como es la destrucción de áreas de alta fragilidad ecológica, como los humedales, y las zonas de reserva ecológica.
Es el caso de Lauren Green de Zárate, miembro del Consejo Ciudadano de SC y el Movimiento Civil para la Protección de Los Humedales, quien no duda en denunciar públicamente las omisiones del Ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas.
Dice: “Algo está muy inconcluso, si no sucio, en el asunto de los famosos “clausuras” de los Fraccionamientos en el Humedal María Eugenia. Por los reportes en todos los periódicos, da la impresión que el Ayuntamiento ya clausuraron las construcciones. Es todo lo contrario y SEMAVI (y PROPEPA) no han metido todavía en el asunto del Humedal María Eugenia. El Municipio puso 2 pequeños letreros color verde-limón de SUSPENSION, sobre la entrada de una sola casa que está localizada pegada al Parque de los Humedales. No dice CLAUSURA, los cuales son rojos y no significa que el trabajo de esta casa está clausurado, ni que se tienen que salir del Humedal. No hay ningún letrero de ningún tipo en ninguno de los nuevos asentamientos en esta área. Todo el sábado y el domingo habían vehículos y gente trabajando ahí. Estuvimos caminando el sábado en la tarde por la zona (tomando fotografías) y es increíble como han avanzado en una semana. Hay más casas en construcción, más relleno y ahorra hay 3 pozos. Parece que cada uno de los lotes de 20 por 30 metros tiene la intención de construir su propio pozo. Se va a secar la zona muy rápida, seguida por el resto del Humedal en poco tiempo. ¿Que tipo de Clausura es esto? ¿Como va a ser posible regresar el Humedal a lo que era hacia un mes?”
El Arquitecto Romeo Vargas Macosay, director de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, dijo que esta área del Humedal María Eugenia ya había sido rellenado hace tiempo.
Según Lauren Green de Zarate “eso no es cierto”. Con fotos confirma a plena vista que toda la vegetación alrededor de los rellenos (todos nuevos) es la vegetación original del Humedal (claro, de época seca). “Parece que el Arquitecto quiere darnos la impresión que el área ya no era Humedal y ya no servía para otra cosa más que construcción”.
Los integrantes del Concejo Ciudadano solicitaronj una reunión única y especial entre todos los Regidores del Municipio y la Secretaria del Medio Ambiente y Vivienda, con la presencia de los Directores de Planeación y Desarrollo Urbano Municipal y de Conservación del Medio Ambiente y Ecología. La razón: la poca o nula acción por parte de las dependencias municipales, encaminadas a la protección de los Humedales.
Pero antes de que la reunión se verificara, una horda de nuevos colonos invadió una extensión mayor de humedales a un costado de la Unich.
La única acción en pro de los humedales, fue la clausura del relleno masivo de grava en el Humedal La Kisst sobre el Eje 1, por parte de la Profepa.
Es necesario, ahora, que el Municipio cite al responsable de este ecocidio, para remover toda la grava que han vertido sobre esta área, bajo protección internacional por la Convención Ramsar. “Clausurarlo fue el primer paso necesario, pero solo fue la mitad del asunto. Ese tipo de solución a medias ha pasado en todos las construcciones detenidos hasta el momento (incluyendo el proyecto de la Gasolinería del Diputado Sergio Lobato). Todo que hicieron para destruir los Humedales sigue dañando el ambiente. Nadie ha removido una sola piedra”, sostiene Lauren Green de Zarate, vigilante permanente del medio ambiente en san Cristóbal de Las Casas.
De hecho, ella fue la primera en percatarse de la oleada de nuevos colonos en el área de la Unich: “Una persona empezó a rellenar su lote el sábado 20 de febrero, en el Humedal María Eugenia sobre uno de los 2 caminos de grava (un fraccionamiento ilegal clausurado en Enero de 2008). Nunca fueron citados ni multados por el daño que hicieron al Humedal y sigue toda la grava y relleno en el centro del Humedal. Ya empezó (por lo menos una persona) a reactivar el relleno de su mini-lote”.
Detrás del depredador solitario llegaron cientos de nuevos colonos.
Pero no solo eso.
Lauren Green de Zarate también registró que una mina de grava sobre la carretera internacional, debajo de la CENDI (¿del dueño Víctor Ramos?) ha extendido ilegalmente su área muchísimos metros más por adentro del Humedal. Y si no es ilegal, es peor todavía.
Su angustia e indignación son superlativas: “¿Cuándo van a entender todos estos depredadores del medio ambiente que el hombre no puede seguir destruyendo los recursos de de un mundo que ya está a punto de quebrarse?”.
Los integrantes del Consejo Ciudadano no estamos dispuestos a permitir tanta indulgencia, aunque de última hora se abrió una luz de esperanza, sobre todo luego de que la Secretaría de Medio Ambiente y Vivienda (Semavi), y la Fiscalía Ambiental del Gobierno del Estado clausuraron cuatro plantas de asfalto que estaban emitiendo gasas contaminantes, letales para el ser humano, en el valle de San Cristóbal de Las Casas, aun y cuando entre los empresarios afectados figuran políticos locales muy poderosos, como al presidente del PRI a nivel municipal, Víctor Ramos Herrera, aspirante a la presidencia municipal en las elecciones del 4 de julio próximo.
Fredy Lopez Arévalo
