Fredy López Arévalo
El Consejo Ciudadano, al que me he incorporado, sentó ayer a los tres niveles de gobierno (municipal, estatal y federal) para atender un reclamo que pugna por la protección de los humedales de montaña de San Cristóbal de Las Casas.
El logro fue haber conseguido, por lo menos a nivel de declaración, que se cancelen de manera temporal, a partir de ya, todos los proyectos de fraccionamiento que no tienen permiso. Lo relevante: el acuerdo a nivel de la autoridad municipal para que la policía de transito y vialidad detenga y consigne a todo camión materialista que se sorprenda vertiendo material pétreo sobre áreas de humedales.
El compromiso asumido por todos -autoridades y sociedad civil- volver a reunirse, pero en Palacio de Gobierno, en Tuxtla Gutiérrez, el próximo lunes 8 de marzo, para evaluar los avances de los acuerdos alcanzados con la autoridad municipal, pero teniendo como testigo de honor al Secretario General del Gobierno de Chiapas, el doctor Noé Castañón León.
“Los acuerdos son una luz de esperanza para nosotros, aunque no podemos cantar victoria, ya que sabemos que del dicho al hecho hay mucho trecho”, exclamaron Lauren Green y Renato Zarate, integrantes del Consejo Ciudadano de San Cristóbal al dar a conocer el resolutivo final de la reunión con los tres órdenes de gobierno en la sala de Cabildo del Ayuntamiento coleto.
Tres horas antes, con rabia y enjundia, Lauren Green les había echado en cara: “Me daría mucha vergüenza ser cualquiera de ustedes”.
Esto porque por más de un mes, el Consejo Ciudadano denunció lo que ahora se volvía a exponer frente a ellos, y no habían hecho nada.
“Por eso solicitamos la presencia de otras instancias de gobierno, estatal y federal, porque ustedes no han sabido cumplir”, espetó.
Durante más de tres horas, uno a uno los representantes del Consejo Ciudadano encararon con dureza a los funcionarios presentes, particularmente a los regidores y al alcalde de San Cristóbal de Las Casas, Mariano Alberto Díaz Ochoa.
Los argumentos eran sólidos, y la preocupación legítima.
Hacían uso de la palabra ciudadanos en pleno goce de sus derechos, unidos para exigir que los funcionarios públicos de los tres niveles de gobierno hagan su trabajo.
¡Que se cumplan con la ley!
Al principio se pretendió realizar la sesión a puertas cerradas, sin la presencia de los medios de comunicación, excepto yo, que ingresé como miembro del Consejo Ciudadano, pero gracias el oportuno reclamo de la representante de Alianza Cívica, Tere Zepeda, se abrieron las puertas del salón de Cabildo, donde ya hacía rato que los representantes del Consejo Ciudadano echaban en cara al presidente Mariano Alberto Díaz Ochoa, a los 14 regidores, y al Síndico Leobardo de Jesús Cancino Bermúdez, los miles de pretextos que esgrimían para evadir la competencia municipal.
El absurdo total fue el Síndico Leobardo de Jesús Cancino Bermúdez, tratando de ser grandilocuente, cuando a él y nadie más que a él corresponde aplicar la ley desde el Ayuntamiento, por ser, precisamente, el comisario municipal.
Pero trataba de marear a los presentes con su verborrea de leguleyo, que pretende causar la impresión de hombre culto.
¡Babosadas!
En la reunión estuvieron representantes de la PROFEPA, de la SEMARNAT, de la FEPADE y la titular de la SEMAVI, Lourdes Adriana López Moreno.
Tocó a Socorro Zebadúa abrir las participaciones: “Sepan que la preocupación que tenemos no solamente es por la contaminación visual por la destrucción de las montañas, como dice el presidente municipal, sino porque esas montañas son un filtro de agua natural para los mantos freáticos. Pero no es necesario abundar en todo lo que ya saben. El primer elemento para que una ciudad pueda ser viable es el agua, además de que la depredación causa la muerte de otras especies que no tienen habla. Los humedales de María Eugenia y La Kiss representan solo el dos por ciento de lo que antes había de humedales. Lo que estamos pidiendo solamente es que se aplique la norma que existe, que se le de cumplimiento”.
El doctor Renato Zarate siguió en el uso de la palabra: “La población de San Cristóbal de Las Casas –dijo- está desesperada, no puede esperar un momento más. ¡Qe se cumplan las leyes que están escritas para la protección de los humedales y los bancos de arena! ¡Que se cumpla el Estado de derecho! ¡La autoridad municipal tiene todas las herramientas, pero no ha aplicado la ley! Pero le vamos a dar el beneficio de la duda… -les dijo. Más adelante preguntó: ¿Cuáles son las respuestas de ustedes?”. Ya él había propuesto adquirir los terrenos en áreas de humedales en compra. “Si no existen fondos locales, estatales, nacionales, hay instancias internacionales a las que se pueden recurrir”, ilustró. Pero insistió una y otra vez en la falta de acción por parte de las autoridades municipales, so pretexto de que las denuncias públicas no tienen sustento jurídico. “Es absurdo que una denuncia ciudadana tenga que enumerar todos los artículos que se están violando”.
Alejandro Ruiz Guzmán habló a nombre de la asociación civil Na Bolom. Echó en cara al Ayuntamiento que no haga que se respete la Carta Urbana. “Ven que están rellenando y no hacen nada ¿Por qué esperan que les mandemos un oficio con todas las leyes violentadas? ¿De qué sirve el decreto de protección si de protección no tienen nada? Son políticos bandidos que están vendiendo lotes a cambio de votos. Los humedales tienen un uso ambiental porque regulan el clima”, les dijo. Y llamó a al Ayuntamiento en pleno la cordura, a la conciencia, y a no ver en este grupo de ciudadanos como revoltosos, porque lo que están haciendo es dar la voz de alerta sobre la destrucción infame de nuestros ecosistemas.
Cecilia Flores, presidenta de la Canaco local, leyó una declaración de la propia secretaria de Medio Ambiente y Vivienda, Lourdes Adriana López Moreno, para desarmar al Ayuntamiento, que pretendía tirarle la bolita a esa dependencia. “La semana pasada yo escuche a la secretaria de la Semavi decir lo siguiente: “De entrada quiero decirles, que todas las denuncias que han venido por relleno de humedales, ni una sola ha venido de parte del Ayuntamiento de San Cristóbal; todas las denuncias que tenemos vienen del Consejo Ciudadano y de algunos otros ciudadanos preocupados que están haciendo llegar sus denuncias en torno al tema de los humedales, en torno al tema de las asfaltadoras, en torno a los bancos de extracción de materiales pétreos, y de fraccionamientos en las que el Ayuntamiento autoriza el cambio de uso de suelo, pero no ha habido una sola denuncia por parte del Ayuntamiento de San Cristóbal. Algo que me llama en particular la atención es que el director de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Romeo Vargas Macosay, señala que hay violaciones a ordenamientos municipales, como la ley de desarrollo urbano, la ley de fraccionamientos, por lo tanto si están facultados en aras de la autonomía que ejercen los municipios, para actuar en consecuencia, que no lo han querido hacer es un tema diferente, como bien cuestionabas hay zonas a las que sí le han entrado y zonas a las que no; si bien es cierto que el tema de humedales están bajo un decreto donde a nosotros nos corresponde una parte del seguimiento, que tiene que ver con el tema estrictamente ambiental, pero el tema de desarrollo urbano y de fraccionamientos es de incidencia municipal, y no están amarrados de las manos para poder actuar en consecuencia; incluso la intensión de convocarlos a los recorridos, es con la intensión de buscar mecanismos de actuación conjunta, como se hizo con las asfaltadoras: inicia un procedimiento Profepa, iniciamos un procedimiento y clausuramos nosotros como gobierno del estado, pero también puede haber una actuación de parte del gobierno municipal, sobre todo en el caso de las violaciones a la ley de fraccionamiento y a la de desarrollo urbano y desde luego a la carta urbana del municipio; sí hay una actuación que se puede realizar porque se está iniciando un proceso constructivo en una zona que no está considerada de uso de suelo habitacional y sin contar, me imagino, con los permisos de construcción que normalmente los Ayuntamientos requieren para este tipo de tramites”.
