Fredy López Arévalo
HoyAñadir un evento para hoy cumplen nueve días en plantón cinco familias de evangélicos expulsadas de la comunidad de Los Llanos, municipio de san Cristóbal de Las Casas. Están instalados frente a la Fiscalía Indígena en espera de que se haga justicia. No pueden retornar a su comunidad, y lo que es peor, no tienen a que regresar: les quemaron sus casas, les despojaron de sus derechos agrarios, y sus animales de pastoreo (ovejas) han sido muertas. Ayer hablamos del tema con el abogado Miguel Ángel de los Santos Cruz, defensor independiente de los derechos humanos, y catedrático de la facultad de derecho de la Unach. Coincidimos en algo: es inconcebible que a estas alturas del siglo XXI se sigan dando confrontaciones humanas por intolerancia religiosa, por cuestiones de fe, porque unos no aceptan la libertad de creencia de otros, aunque los otros sean minoría. Y otra cosa: es urgentísimo constituir una instancia de diálogo y negociación, para atemperar estos disensos violetos entre miembros de una misma comunidad por cuestiones de fe, porque lastiman el tejido social y rompen la armonía y la paz en las comunidades, sobre todo en las zonas indígenas. La subsecretaria de Asuntos Religiosos, que encabeza Enrique Ramírez Coronado, no puede hacer más que conminar a las partes a la cordura, que sensibilizar a la población a la tolerancia. Lo demás es tarea de la Fiscalía Indígena, dependiente de la Procuraduría General de Justicia del estado. Debe aplicar la ley ahí donde se han cometido abusos tipificados en el Código Penal del Estado de Chiapas como delitos. Ahí donde se ha transgredido el orden establecido y se han vulnerado derechos.
El fenómeno de la intolerancia religiosa no es nuevo en nuestra entidad ni es exclusivo del estado de Chiapas. Situaciones similares se viven en Hidalgo, Guerrero, Michoacán y Oaxaca. Ahí donde la hegemonía de la Iglesia católica está amenazada por el avance de otras religiones, y ahí donde los cacicazgos políticos, basados en supuestos usos y costumbres, se ponen en entredicho. Poco o nada puede hacer el gobierno para evitar las expresiones violentas que provoca la intolerancia religiosa, si no existe el compromiso decidido y colegiado de los lideres religiosos, católicos y no católicos, para fomentar una cultura de respeto y tolerancia, a no ser el restablecimiento del Estado de derecho por la fuerza, a no ser la aplicación de la ley a rajatabla, a la imposición, por la fuerza, del orden constitucional, que a la letra permite la libertad religiosa. De otra manera, la intolerancia continuará generando violencia, expulsiones y destierro, despojos, y violación a los derechos humanos, por desgracia, casi siempre en contra de quienes han tomado distancia de la fe católica.
Esta por concluir
La Fiesta Grande de Chiapa de Corzo.
No puede obviarse la presencia del gobernador Juan Sabines Guerrero. Asistió el martes a la comida grande, y el miércoles retornó a la fiesta de los “Parachicos”. Entregó ambulancias a diferentes municipios del área, y sillas de ruedas a niños, adultos y ancianos de 99 municipios. Ese mismo día dio el banderazo de salida al primer embarque de ayuda humanitaria hacia Haiti, y ayer estuvo frente al río grande para presenciar el tradicional combate naval, esa guerra de juegos de artificio que destellan sobre el cielo del río Grijalva.
Quién sabe
Cómo le va a irá al presidente municipal de San Cristóbal de Las Casas, Mariano Alberto Díaz Ochoa, con eso de que el pasado 12 de enero su policía municipal destruyó cinco cabañas de presuntos invasores. Y digo presuntos porque luego los afectados comprobaron papeles en mano que eran legítimos propietarios.
La mera verdad es que en un estado democrático de derecho, Mariano Alberto Díaz Ochoa debería ser enjuiciado.
¿Lo será?
Cometió varios delitos: allanamiento de morada, daños en propiedad ajena, robo agraviado, despojo, abuso de autoridad, ejercicio indebido de funciones públicas, y los que resulten.
Entre los afectadas se encuentra la antropóloga Astrid Pinto Durán, investigadora del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (CESMECA).
Es elocuente el silencio cómplice de los medios de comunicación, sobre todo de la gélida San Cristóbal de Las Casas.
Ayer denunció
Mario Moscoso, pequeño propietario de Yajalón, que los ganaderos de Yajalón y Chilón están montando guardia en el rancho de Germán Yute. Que han puesto de acuerdo para defender sus propiedades ante una nueva ola de invasiones. Que el “asesor” de los invasores se llama Adán Trujillo, y otro de apellido Aguilar. Que los invasores no son del EZLN, pero mantienen bajo amenaza las últimas pequeñas propiedades que sobreviven en el municipio de Chilón, luego de que en 1994 los indígenas ligados al EZLN ocuparon la mayoría de las fincas privadas de ese municipio. Que el gobernador Juan Sabines Guerrero se ha comprometido a hacer respetar las propiedades privadas. Que una comisión de rancheros ya habló con el Secretario General de Gobierno, Noé Castañón León, y que este se comprometió a hacer valer las leyes. Que sus ranchos serán desocupados por la fuerza publica si los invasores no aceptan una salida negociada y de dialogo. Pero por si las moscas los ganaderos de la asociaciones municipales de Yajalón y Chilón están en alerta, y armados.
Me lo envió
Carmen Lastra (carmen_lastra59@hotmail.com)
A ver, Chiquillas y Chiquillos, la clase de Español ahora va a empezar.
Mucha atención:
En español, el plural en masculino implica ambos géneros, así que, al dirigirse al público, no es necesario ni correcto decir “mexicanos y mexicanas”, “chiquillos y chiquillas”, “niños y niñas”, etc., etc. como el ignorante de Fox puso de moda y hoyAñadir un evento para hoy en día otros ignorantes (políticos y comunicadores) continúan en el error.
Decir ambos géneros es correcto solo cuando el masculino y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: “mujeres y hombres”, “toros y vacas”, “damas y caballeros”, etcétera.
Otro detallito lingüístico……….presidente o presidenta ????
Aprendamos de una vez por todas:
No estamos en contra del género femenino, sino del mal uso del lenguaje.
…..es incultura, desconocimiento u ocurrencia ?
¿Presidente o presidenta?
En español existen los participios activos como derivados verbales:
El participio activo del verbo atacar, es atacante.
El de sufrir, es sufriente.
El de cantar, es cantante.
El de existir, existente.
¿Cuál es el participio activo del verbo ser?
El participio activo del verbo ser, es “ente”.
El que es, es el ente.
Tiene entidad.
Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le agrega la terminación ‘ente’.
Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independiente de su género.
Se dice capilla ardiente, no ardienta.
Se dice estudiante, no estudianta..
Se dice adolescente, no adolescenta.
Se dice paciente, no pacienta.
Se dice comerciante, no comercianta
Un mal ejemplo sería:
La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta.
Qué mal suena ahora Presidenta, no?
Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando.
Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos, con la esperanza de que llegue a la SEP, televisa, Cámara de Diputados, Cámara de Senadores, Sra. Gordillo, Appo, gobernadores, al Tec de Monterrey y a tantos y tantos incultos, para que esos ignorantes e iletrados hagan buen uso del idioma.
