Fredy López Arévalo
Hoy se cumple el ultimátum que dio el alcalde Mariano Alberto Díaz Ochoa a los propietarios de los ocho centros nocturnos que existen en el barrio de Fátima, por el cementerio municipal. Se entiende que la Dirección de Servicios Públicos Municipales colocará hoy sábado 5 de septiembre sellos de clausura, llueva, truene o relampagueé, y si se hace preciso con el respaldo de la fuerza pública, esto según dijo el regidor Enoc Hernández Cruz, del PT, y el director de la Policía, Tránsito y Vialidad Municipal, Carlos Tovilla Lara. La cosa es que en noviembre se inaugurará en esa área el Hospital de las culturas, una de las magnas obras que el gobernador Juan Sabines Guerrero procuró para el pueblo de San Cristóbal de Las Casas y los 18 municipios de la jurisdicción sanitaria de los Altos de Chiapas.
Esa es la razón por la cual los centros nocturnos no deben de estar en el área para esa fecha; se entiende que haya resistencia, pero si el asunto se atora, será por la decidía del alcalde Mariano Alberto Díaz Ochoa, que dejó correr la fecha hasta el cuarto para las tres, como se dice coloquialmente, porque el traslado de los centros nocturnos se ha aplazado una y otra vez desde que les dio el primer ultimátum para el 15 de enero de este año.
Los dueños de los prostíbulos reclaman un lugar con los servicios básicos para mudarse, y con justa razón, ya que no pueden irse de buenas a primeras a un lugar en descampado, donde podrían construir fosas sépticas, para solucionar uno de los problemas, pero sin agua y energía eléctrica, difícilmente podrían adecuar sus centros nocturnos.
Los propietarios de los prostíbulos y tabledance de la zona de tolerancia se resisten a la mudanza súbita, y hay que entender que en donde están han realizado inversiones cuantiosas para acondicionar sus establecimientos, aunque también se tiene que tomar en cuenta los diversos aplazamientos que la propia autoridad ha otorgado -de enero a la fecha-, lo que debiera haber bastado a los propietarios de los prostíbulos para hallar un lugar adecuado fuera del área urbana.
Hoy se cumple el plazo fatal y a los medios de comunicación nos toca estar pendientes de lo que vaya a acontecer, sobre todo luego de que el jueves pasado bailarinas, sexoservidoras, meseros, taxistas, trabajadores de limpieza y de seguridad de los cabarets del barrio de Fátima, donde se construye el Hospital de las culturas, se manifestaron frente al palacio municipal para demandar que las autoridades los apoyen para construir sus nuevos locales.
FLEXIBILIDAD POLÍTICA
Una muestra de flexibilidad política es la que dieron los dirigentes estatales de la ORCAO y la UNORCA, y sus afiliados del nuevo centro de población Jet-já, en el municipio de Ocosingo, al aceptar reubicarse a otro lugar antes de seguir confrontándose con quienes fueron sus antiguos compañeros de lucha: los zapatistas del municipio autónomo Moisés Ghandi.
Son 45 las familias pertenecientes a la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO-UNORCA) que hace apenas unas cuantas semanas fueron desplazados por los zapatistas de Moisés Ghandi de los predios Bosque Bonito, La Codicia y Nuevo Oxchuc, en el municipio de Ocosingo, y que ayer firmaron un acuerdo con el gobernador Juan Sabines Guerrero, en la Sala Chiapas, en el Palacio de Gobierno, en Tuxtla Gutiérrez, donde aceptan un acuerdo mediante el cual renuncian a las 153 hectáreas en disputa, para abonar a la gobernabilidad de Chiapas, dejando a los zapatistas de Moisés Ghandi la posesión de de los predios Bosque Bonito, La Codicia y Nuevo Oxchuc, zanjando así un conflicto intracomunitario que había causado enfrentamientos violentos.
Firmaron el acuerdo de gobernabilidad los representantes del nuevo centro de población Jet-já, Jaime Santís Velazquez, Pedro López Gómez y Alonso López Velazco, además del coordinador estatal de la UNORCA, Nicolás López Gómez, y José Pérez Gómez, coordinador de la ORCAO.
Ambas organizaciones dieron una muestra de civilidad y flexibilidad política para zanjar un problema político que estaba latente desde hacia varios meses, y que el 1 de agosto de este año provocó que alrededor de 150 bases de apoyo del EZLN, procedentes del Caracol Torbellino de Nuestras Palabras ubicado en el ejido Morelia, Altamirano, y municipio autónomo rebelde Che Guevara, arribaran al poblado Jet-ja en un camión de tres toneladas para ocupar dicho poblado que se encontraba en posesión de 45 familias militantes de la ORCAO, quienes se replegaron para evitar confrontarse con los milicianos del EZLN.
Ese día a las seis y media de la mañana, el grupo de zapatistas procedió a distribuirse en todo el poblado Jet-ja para ocupar algunas casas habilitadas como dormitorios y cocinas, así como las viviendas que estaban ocupadas por 16 familias orcaistas, casas que fueron destruidas en su totalidad, realizando el retiro de láminas, madera y enseres domésticos que fueron concentrados en los terrenos de ese lugar, mientras sus moradores solo observaban tristes como sus viviendas eran derribadas por los zapatistas.
Entonces los integrantes de ORCAO decidieron establecer un bloqueo-boteo para obtener recursos y buscar un lugar donde pernoctar, debido a que sus propiedades se encontraban en manos de los zapatistas, utilizando para ello tablas con clavos y repartiendo un volante donde daban a conocer los pormenores de los hechos que se estaban llevando a cabo.
La ORCAO denunciaba: “Damos a conocer a nivel internacional sobre el desalojo violento implementado por la gente de Moisés Gandhi, sede del MAR “Che Guevara” conjuntamente con la junta de buen gobierno del ejido Morelia, por lo que lamentamos estas acciones negativas que no tienen sentido humano”.
Las tierras en disputa fueron adquiridas por el gobierno del estado vía fideicomiso en 1995.
Según los indígenas despojados “estos hechos quedarán en la historia negra de las acciones de los zapatistas, quienes no sienten la hermandad como gentes pobres y campesinos que somos, toda vez que aún hablan de regresarles las tierras a los pobres como lo manifestaron en el Primer Festival de la Digna Rabia, siendo que todo esto es falso y es una vergüenza las mentiras zapatistas quienes se han visto como verdaderos agitadores y provocadores que no sienten el dolor de nuestra gente”.
“Solicitamos al Subcomandante Marcos que controle a su gente y que se eviten estas acciones de destrucción y desalojo de campesinos e indígenas en los poblados de Chiapas, señalaron”, clamaron.
Luego de la ocupación zapatista, el poblado Jet ja quedó devastado. Un total de 48 chozas indígenas fueron derruidas y en el lugar únicamente se observaba el ir y venir de los simpatizantes zapatistas.
Yo me hago una pregunta: ¿Por qué el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas no registró este evento en su página web? ¿Por qué no hizo eco de la denuncia de los integrantes de la ORCAO y la UNORCA? ¿Será que también los integrantes de la ORCAO y la UNORCA son “paramilitares”?
RELACIONES AMISTOSAS
Ayer la presidenta de la Canaco de San Cristóbal de Las Casas, Cecilia Flores Pérez, fue invitada a comer con el gobernador Juan Sabines Guerrero en el restaurante Miró, en Tuxtla Gutiérrez. Eso es una prueba más de la simpatía del gobernador Sabines por la líder de los comerciantes organizados de San Cristóbal de Las Casas.
Ya antes, en una comida en la Palapa de la Casa de Gobierno, el gober tuvo la gentileza de mandar a poner el disco “Te quiero”, de Cecilia Flores, y halagar lo bien que canta la líder de la Canaco.
CODECOA
La acción de gobierno no se detiene.
El programa Convenio de Confianza Agrario (Codecoa), llega a todos los rincones de Chiapas.
Aquí se los adelanto: el próximo domingo al medio día se llevará acabo un evento masivo de entrega de herramientas de labranza en Majomut, municipio de Chenalhó.
Son 1,300 los paquetes que envía el gobernador Sabines Guerrero a los indígenas de la región, para que mejor labren la tierra.
Es parte del programa “herramientas mano a mano” y de reconversión productiva, que no entiende de ideologías ni de preferencias religiosas.
Fredy Lopez
