Avanza Capital, crédito de Sofom no regulada
Maricarmen Cortés
Aunque se afirma que será mañana cuando se determine oficialmente la validez del documento que presentó el jueves Avanza Capital, podemos adelantarle que se trata no de un contrato de crédito sino de una carta de una Sofom de Puebla, Union Swiss, que ni siquiera está regulada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, a través del Vintage Trust, y aunque en efecto sí se habla de un crédito por 300 millones de dólares para la capitalización de Mexicana de Aviación, está condicionado a que Avanza Capital gane el proceso.
Sin embargo, el conciliador y administrador único de Mexicana de Aviación, Gerardo Badín se muestra optimista de que la aerolínea retome el vuelo aún en el caso de que este semana se determine que en efecto Avanza Capital sigue sin demostrar su solvencia económica como tampoco lo han hecho los otros dos postores Altus Prot e Iván Barona, quien se comprometió a pagar el millón de dólares que Badín exigió como una garantía mínima de seriedad a los postores.
Y el optimismo de Badín se centra por un lado en el hecho de que ya está muy avanzado el proceso de reestructura de la deuda de Mexicana con una quita de 95% de los pasivos originales por parte —dice— de todos los acreedores, incluído Banorte, que es uno de los principales.
Por el otro lado, se habla de un plan B en el que los trabajadores de tierra, pilotos y sobrecargos estarían dispuestos a capitalizar su liquidación para convertirse en socios de un nuevo grupo que ya no tendría que inyectar 250 millones de dólares sino 150 para pagarle 100 millones de dólares al fisco y el resto como capital de trabajo.
El absurdo de este plan B es que estaría liderado ni más ni menos que por Tenedora K, que encabeza Jorge Gastelum, el abogado de Fondo Advent. Se trata de la misteriosa empresa que se constituyó para comprar NGA a Gastón Azcárraga en sólo mil pesos y que hoy exige 5 millones de dólares por las mismas acciones.
Badín asegura que Mexicana tiene viabilidad por sus activos, como es su marca, los slots en aeropuertos de México y Estados Unidos y la base de mantenimiento MRO que sigue generando ingresos.
URGE LA REUNCIA DE ERNESTO CORDERO
Ernesto Cordero debería renunciar a la brevedad a la SHCP, porque no debe aprovechar su cargo como secretario de Estado para criticar abiertamente a un partido de oposición.
Más allá de la ley electoral que limita los tiempos de precampaña, los secretarios de Estado no deberían utilizar su cargo para promover el voto para su partido, y ayer lo hizo no sólo Cordero sino también Javier Lozano, secretario del Trabajo en la conferencia de prensa —realizada a horas y días hábiles— para hablar sobre la creación de 66 mil 683 empleos en agosto.
Cordero hizo un exhorto a no votar por el PRI, al señalar que “nos debería preocupar a todos el regreso del PRI” por la utilización de los recursos públicos y la estabilidad económica del país.
Sin mencionar directamente a Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila y dirigente del PRI, Cordero aseguró que “hay ejemplos del nuevo PRI que lamentablemente han sido poco cuidadosos en el manejo de sus haciendas públicas” y fue más allá, al añadir que existe el riesgo de manejar la economía del país como se manejó en el pasado y como se maneja en algunos estados.
Y ya encarrilado, Javier Lozano dijo que lo “prometido en el PRI es deuda”.
El problema, más allá de lo que opine el IFE y las quejas que seguramente presentará el PRI, es que los secretarios de Estado deberían estar al servicio del país y de todos los mexicanos y de ninguna manera deberían utilizar sus cargos para hacer proselitismo.
PEMEX: RAZONES PARA AUMENTAR PARTICIPACIÓN EN REPSOL
Repsol que preside y dirige Antonio Brufau, sigue en plena campaña que ya trajo a México para protestar por la decisión de Pemex de comprar 4.68% adicional de acciones de la petrolera hispana y aliarse con la constructora Sacyr que tiene 20% del capital para votar en forma conjunte en el Consejo.
Lo que busca Pemex no es quedarse con el control de Repsol sino influir en la toma de decisiones, lograr que Repsol se maneje acorde con las mejores prácticas corporativas en beneficio de Pemex, que pese a ser el tercer socio en tamaño en la petrolera ni siquiera aparece en su plan de negocios.
La operación fue aprobada por la Comisión Nacional de Energía, porque no viola la ley, ya que Pemex mantendrá un porcentaje inferior a 10% .
