Desde el piso de remates

Telecomunicaciones, decisiones cruciales de la SCJN y Calderón

Maricarmen Cortés

Tanto las empresas del sector de telecomunicaciones que continúan enfrentadas en la guerra por las tarifas de interconexión, como las autoridades y no sólo la SCT y la Cofetel, sino CFC, SHCP y la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República, están en vela ante lo que ya se considera la madre de todas las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.Y es que en efecto el próximo lunes se analizará finalmente en la SCJN el litigio más importante para el sector de telecomunicaciones y para el público consumidor, ya que deberá decidir si las empresas estarán obligadas a aplicar las tarifas de interconexión que establece la Cofetel, aún y cuando obtengan un amparo.
Lo que sucede hasta ahora y el mejor ejemplo es el nuevo amparo que obtuvo Telcel este miércoles es que las empresas se amparan en contra de las resoluciones de la Cofetel en materia de tarifas de interconexión y mientras se resuelven los litigios estas empresas siguen aplicando las tarifas más altas y no las que fija la Cofetel. El nuevo amparo de Telcel es en contra de la resolución de Cofetel que bajó las tarifas a 39 centavos de peso por minuto mientras que Telcel llegó a un acuerdo con Telefónica de 95 centavos por minuto que pretende hacer extensivo a las otras empresas que se oponen en forma tajante. Hay que recordar que este diferendo es el origen del pleito ente Grupo Carso y las televisoras. Los perjudicados de estos amparos somos desde luego los usuarios porque mientras las resoluciones de Cofetel no estén en firme, las empresas afectadas por las altas tasas de interconexión no pueden bajar sus precios al público.
La SCJN deberá definir si hay o no interés público lo que parece más que evidente en la guerra del sector y hasta donde pueden llegar los particulares con un bien de dominio público y su concesión. Lo que está en juego son miles de millones de pesos que dejarán de percibir las empresas que hoy se amparan en contra de la baja en las tarifas de interconexión y el cabildeo está al máximo.
Se especula que algunos ministros podrían excusarse por problemas de conflicto de interés y en concreto se habla de Arturo Zaldívar, Margarita Luna Ramos y la ministra Olga Sánchez Cordero pero realmente el lunes se sabrá si se excusarán o no y las causas para hacerlo.
Ojalá los ministros realmente antepongan el interés público porque de lo contrario, se mantendrá la maraña de litigios en el sector y lo más grave las empresas se seguirán amparando en las resoluciones de Cofetel para bajar las tarifas de interconexión y seguiremos como uno de los países con los servicios más caros de telecomunicaciones.
RAFAEL DEL VILLAR, EN LA CUERDA FLOJA
Otras decisiones claves son las que tomará el presidente Calderón a su regreso de Roma: si ratifica a Rafael Del Villar como Comisionado de la Cofetel y si nombra a un nuevo subsecretario de Comunicaciones en la SCT.
Del Villar ha sido errático en sus decisiones pero tiene el apoyo de Mony de Swaan, presidente de Cofetel, porque es el único economista del grupo y sus modelos de costos han sido clave en las resoluciones para bajar las tarifas de interconexión y en el diferendo que aún no se resuelve con Teléfonos de México, sobre el Price Cap, o el tope a tus tarifas que por título de concesión, se revisan cada cuatro años.
SE APROBó la LEY DE COMPETENCIA
Buenas y malas en el Senado. Por un lado se aprobó la Ley de Competencia que fortalecerá a la CFC, porque podrá aplicar sanciones más severas pero por mandaron al congelador la ratificación del TLC con Perú afectando a sectores como el automotriz.
***ACLARACIóN
Una sincera disculpa a mis lectores por un error en mi columna de ayer. Banamex se vendió a Citigroup en el sexenio de Vicente Fox y no en el de Ernesto Zedillo como afirmé, por lo que no hubo un beneficio directo de Citigroup en su gobierno. Sin embargo, sí fue Zedillo quien abrió la inversión extranjera a la banca y autorizó la venta de cartera al Fobaproa, sin poner un candado en caso de que los accionistas vendieran el control del banco a otro grupo con una utilidad como sí sucedió con Banamex.
Insisto en que no hay ningún impedimento legal en que el ex presidente Zedillo participe en los consejos de empresas, pero en el caso concreto del sistema bancario, debería cuestionarse su participación porque sus errores precipitaron la crisis bancaria y la extranjerización de los bancos mexicanos.

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