El Fondo Pyme no debe ser banco
Maricarmen Cortés
Interrogados en la Semana Pyme, el secretario de Economía, Bruno Ferrari, confía en que en el próximo sexenio no sólo sigan los apoyos a las pymes sino que se incremente el presupuesto con un énfasis especial en programa a impulso a innovadores, mientras Miguel Marón, subsecretario de las Pymes, considera que sería un error transformar el Fondo Pyme en un banco de desarrollo.
Ferrari aseguró que la mejor prueba de que sí hay una política industrial en México es el programa de apoyo a pymes, que pasó de un presupuesto de 4 mil 868 millones de pesos en el sexenio de Fox a 34 mil 453 millones este año, mientras que en créditos aumentaron de 47 mil 896 millones a 351 mil 354 millones de pesos.
Interesante también que al cierre del sexenio, Ferrari reflexione sobre la necesidad de redirigir los subsidios y que en lugar de tener subsidios a la gasolina, se enfoque a actividades productivas que permitan generar empleos.
Los datos que presenta al respecto el secretario de Economía son de verdad interesantes, ya que estiman que para crecer un punto adicional el PIB es necesario generar una cadena que inicia con el apoyo a emprendedores para crear micro empresa y se transformen en pequeñas empresas y, posteriormente, evolucionen en medianas empresas.
Actualmente hay 3 millones 837 mil micro empresas, que representan el 95.6% del universo total de empresas, pero aportan 40.6% del empleo y representan 15% del PIB contra 7 mil 900 grandes empresas, que representan 0.2% del total, pero aportan 27% del empleo y aportan 48% del PIB.
En cuanto a los datos del Fondo Pyme, Marón Manzur explicó que en total han atendido a 574 mil empresas, con 27 mil 557 millones de pesos y lo interesante es que en su opinión sería un error transformar al Fondo en un banco de desarrollo, porque los apoyos que otorga no son sólo financieros ya que también hay programas de capacitación, asesoría, desarrollo de proveedores y otros servicios que proporciona la Subsecretaría de las Pymes.
Por lo que se refiere a la Semana Pyme, en sus primeras 11 emisiones, se atendieron a 632 mil 474 empresas y el objetivo es cerrar este sábado con un récord de 800 mil empresas.
AVANZA ACUERDO VS ROBO DE CELULARES
Ayer, ante el presidente Calderón y el titular de la SCT, Dionisio Pérez-Jácome, las empresas de telefonía móvil: Telcel, Iusacell, Teléfonica y Nextel dieron un paso más en la lucha contra el robo de teléfonos móviles y el acuerdo firmado el mes pasado.
Se entregó ya la primera lista negra de teléfonos robados que impedirá que sean activados, al menos en esta primera etapa, en México, pero el compromiso de Pérez-Jácome es que este acuerdo se suscriba a nivel internacional para que realmente no haya ningún incentivo de robar un teléfono y darlo de alta en otro país.
La clave para que realmente este programa tenga un éxito total será, por un lado, que todas las empresas telefónicas simplifiquen y homologuen sus trámites para dar de baja un teléfono robado y que realmente sea tan sencillo como hablar por teléfono y dar el número de IMEI, que es el número de identidad de cada aparato.
Se dice fácil pero fue muy difícil que las empresas aceptaran compartir su base de datos de teléfonos robados, que se debe, desde luego, mantener actualizada.
CONSUELO RECHAZA CAMBIAR A BADíN
Desde luego no extraña que el polémico juez Felipe Consuelo defienda a Gerardo Bardín como conciliador de Mexicana de Aviación y que Griselda Nieblas, la pésima directora del Ifecom, haga también oídos sordos a las quejas de los principales acreedores y a la petición de nombrar un nuevo conciliador.
Consuelo asegura que el gobierno tiene “urgencia de declara la bancarrota de Mexicana para defender a líneas aéreas mexicanas y extranjeras”.
Resulta en verdad inexplicable que Consuelo hable de “urgencia” cuando Mexicana está a punto de cumplir dos años en concurso mercantil, el doble del tiempo máximo que fija la ley y que Consuelo ha alargado en forma indefinida, generando una preocupante inseguridad jurídica, no sólo para los acreedores de Mexicana, sino para todo el sector empresarial porque después de Mexicana ya no habrá certidumbre sobre ningún proceso de concurso mercantil, ya que cualquier juez podrá seguir el ejemplo de alargar los plazos a su antojo.
El absurdo que Consuelo y Nieblas se aferren en mantener a Badín, quien no rinde cuentas ni a los propios trabajadores a quienes dice defender y no tiene ya ninguna posibilidad de firmar un convenio con los principales acreedores.
Dependerá ahora de la Judicatura decidir el futuro del juez Consuelo si procede o no la recusación presentada por todos los acreedores gubernamentales en su contra.
