Cosme Vázquez /ASICh
A pesar de los ínfimos apoyos para atender a personas en proceso de rehabilitación por adicciones a las drogas y bebidas embriagantes, los grupos establecidos y reglamentados no han sido penetrados por la delincuencia organizada que explote a esta gente, y tampoco hemos observado que algún otro grupo ajeno a nosotros esté en esos pasos, sostuvo el presidente de la Red de Grupos de Ayuda Mutua del estado de Chiapas, Carlos Rodrigo González Castellanos.
Sin embargo, dijo que no deja de preocupar que se pudiera presentar algún caso como el que se ha ventilado a nivel nacional donde la gente estaba privada de su libertad y obligada a realizar tareas que redituaran ingresos para la banda organizada que los había coaptado.
Anotó que en Chiapas hay una gran población con la problemática de las adicciones y hay muy pocas oportunidades de rehabilitación adecuada, por lo que cada quien ha hecho lo que ha podido.
Expresó que hasta hace cinco años el diagnóstico que tenían era que a los jóvenes se les maltrataba en estos albergues, donde había hacinamiento y se daban conductas de poca moral con los albergados, por lo que organizaron una red y detectaron 93 centros en la entidad, de los cuales 62 están ahora con ellos.
Reveló que al momento de detectar estos centros se pudo constatar que nada más uno de los albergues contaba con personal que de alguna manera se había preocupado por capacitarse, ahora identificado como la clínica Volver a Vivir.
Ante esa realidad, apuntó que realizaron convenios con la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas y con el programa de salud mental y adicciones, lo que les ha permitido venir realizando eventos de capacitación cada mes, principalmente a los padrinos de personas adictas, y programas de reinserción social, además de talleres con la Secretaría de Desarrollo Social del gobierno del estado.
González Castellanos dijo que en Tuxtla hay 16 grupos de atención a personas adictas, de los cuales 10 están incorporados a la Red de Grupos de Ayuda Mutua, en donde no hay maltrato, ni condiciones insalubres y los padrinos están hasta buscando la certificación, por lo que la Escuela de Psicología de la UNICACH ha extendido diplomas, en tanto la Secretaría de Salud ha estado vigilante.
Dijo que efectivamente existe una ley y la norma oficial 028 SSA2006 que rige y norma los centros de tratamiento a personas con adicciones, pero hasta ahora en Tuxtla Gutiérrez el municipio apenas apoya tres centros de ayuda mutua, en tanto la Sedesol federal apoya un programa nada más. Excepto el apoyo que otorga la Sedeso estatal con capacitación en los municipios no hay apoyo para esta noble labor, y hay familiares de personas adictas que llevan abandonarlos a estos centros.
Asimismo, reconoció que se hace esfuerzo por parte del gobierno para atender a personas adictas, pero el Centra resulta insuficiente para atender a la población que necesita ayuda de este tipo, basta con llegar a los albergues para darse cuenta de la alta demanda.
Destacó que como Red de Grupos de Ayuda Mutua realizan la función de un medio de contención a una problemática social, como son los jóvenes y adultos que por las adicciones son un peligro para la sociedad, por lo vulnerable que resultan para delinquir.
Hizo un llamado al gobierno para poder sentarse a platicar y juntos buscarle una alternativa de atención a esta población, como se hizo en Tuxtla cuando el presidente municipal fue Juan Sabines Guerrero, quien apoyó a 12 grupos, y esto permitió lograr un cambio hasta de infraestructura de algunos grupos, subrayó.
Reveló que el Consejo Estatal de Seguridad Pública ha prometido que se establecerá un fideicomiso, pero hasta no ver no creer, y la Secretaría de Salud últimamente ha proporcionado una becas que en otros estados se ha estado manejando desde hacer tiempo. ASICh
