Cosme Vázquez/ASICh
Los restos del joven chiapaneco Luis Alonso Vázquez Ramírez, quien resultó ser una de las 361 víctimas del incendio de la cárcel de Comayagua, Honduras, fueron depositados este viernes el panteón de Berriozábal.
La noche del jueves fueron veladas las cenizas en el fraccionamiento Jardines del Pedregal en Tuxtla Gutiérrez, tras el traslado que logró la madre del malogrado muchacho, la señora Rosa María Ramírez Torres, con el apoyo del gobierno de Chiapas y el Consulado de Honduras.
El joven chiapaneco llevaba cuatro años recluido en la cárcel de Comayagua en ese país centroamericano y saldría libre el 6 de este mes de abril, sin embargo perdió la vida en el pavoroso incendio del 14 de febrero.
La señora Rosa María Ramírez Torres desde el momento en que se enteró del incendio, que fue noticia mundial, envió una carta al gobernador Juan Sabines Guerrero, en donde le expuso su aflicción y le suplicó ayuda.
A través del área de Atención Ciudadana tuvo respuesta a su clamor y se le brindó todo el apoyo para que pudiera presentar las pruebas de ADN ante las autoridades de Honduras, en donde le fue solicitada para poder tratar de identificar entre los restos de los reclusos a quien fue su hijo.
En cuanto recibió la notificación de que efectivamente su hijo había sido una de las 361 víctimas del incendio, recibió el apoyo del gobierno chiapaneco y del consulado de Honduras para obtener su visa y pasaportes para ir por él, lo cual se dio el jueves con traslado de ida y vuelta en el avión oficial.
Ramírez Torres agradeció al gobierno del estado y al Consulado de Honduras por todo el apoyo recibido, y con ello el gobierno de Honduras ha podido identificar y entregar a sus familiares hasta el momento, a 336 de las víctimas y 25 no han sido identificados.
En tanto, hay siete muestras en las que están trabajando los países de Chile y Perú, y hay otras muestras en el laboratorio de genética de Honduras. ASICh
