Joel Solar Hernández /ASICh
Lo que con bombos y platillo se anunció como la panacea resultó un vil engaño, cientos de usuarios que creyeron de buena fe en el triple play –televisión por cable, Internet y teléfono- fueron brutalmente defraudados, arteramente robados por la empresa Megacable que se ha dedicado en este periodo de prueba, a brindar un deficiente servicio en los tres aspectos y a cobrar estratosféricas cantidades mostrando una absoluta falta de respeto por las promociones ofrecidas en la publicidad nacional. El gancho para arrebatarle clientela al monopolio Teléfonos de México es la llamada portabilidad, engendro del cual también son cómplices las autoridades de la Comisión Federal de Telecomunicaciones –COFETEL- y de la Procuraduría Federal del Consumidor –PROFECO- pues permiten que MEGACABLE ofrezca atractivos beneficios que ninguna intención tiene de cumplir, dijeron varios usuarios del servicio que acudieron a las instalaciones de la empresa a reclamar por cobros indebidos.
La señora Martina López Guzmán, denunció que le cobraron por la contratación del servicio telefónico –Megafón-, lo cual luego de no ser aceptada la portabilidad de su número anterior en TELMEX, le cobraron por cancelar la contratación, una verdadera arbitrariedad, dijo, pero lo pagó porque no quiere que su deuda vaya creciendo con la voraz empresa.
Por su parte, el profesor Ramiro Gómez de León, manifestó que la empresa le ofreció 600 minutos gratis en llamadas de larga distancia a México, Estados Unidos o Canadá pero resulta que pasado un mes, le llegó una cuenta estratosférica donde le cobraban todas las llamadas de larga distancia realizadas, debido a que no leyó la letra chiquita del folleto promocional que las cajeras le exhibieron donde dice que los 600 minutos deberán consumirse en tres periodos de 30 días naturales a razón de 200 minutos cada uno y que los minutos adicionales se cobrarán de acuerdo a la tarifa de larga distancia correspondiente vigente, por lo que al consumir 600 minutos en un mes su cuenta se elevó exponencialmente.
Otro cliente de la empresa, el señor Jordán González Magaña, manifestó que lo defraudaron con el paquete que supuestamente le costaría 449 pesos –IVA incluido- que comprendía además 200 llamadas gratis, lo cual en letras diminutas apenas legible para la vista más sagaz, aclaraba que sólo se aplicaría a la empresa de procedencia, es decir TELMEX, y en caso de ser aprobada su portabilidad, lo cual no sucedió por lo que le cobraron las llamadas realizadas, con lo cual la mensualidad ascendió a más de 800 pesos, además del recibo de Telmex pues mañosamente en megacable le proporcionaron un número telefónico provisional.
Decenas de usuarios, durante nuestra permanencia en las instalaciones de ese remedo de empresa, estuvieron acudiendo a reclamar y a devolver el módem proporcionado para recibir la señal telefónica pero por el cual se paga una renta, la cual es vigente aunque no cuente con el servicio, por lo que a los dos meses, quienes cuentan con el paquete básico, aún cortado el servicio, el adeudo puede ascender a más de mil 600 pesos, como le sucedió a varios usuarios sin que hubieran contratado servicios adicionales.
Además indicaron, la empresa parece contar con un área de maltrato a clientes, pues las cajeras y dependientas que más que nada son promotoras pues a chaleco quieren hacer al usuario adquirir los servicios adicionales en aparente promoción, cuando no logran embarcar a los incautos clientes, montan en cólera y lo tratan de la peor manera, sin que exista ejecutivo o responsable con quien poner una queja o exigir un trato digno a pesar de que con el dinero del usuario le pagan sus sueldos y les proporcionan todas las comodidades de que disponen en dichas oficinas.
Frustrados, coincidieron en señalar que no hay autoridad alguna que pueda hacerles justicia, ni empresa alternativa que les proporcione el servicio, por lo que el aspirante a contar con Internet en casa, para apoyar a sus hijos en los estudios, tiene que caer con Megacable o con Telmex, un duopolio más altamente dañino a la ciudadanía, puntualizaron. ASICh
