DE FACTO


MIGUEL ANGEL CULEBRO ACEVEDO

LOS EJES DE MI CARRETA

Si persiste el lastre de la corrupción, del amiguismo, de la imposición y
del favorecimiento familiar, los ejes rectores del gobierno que encabeza
Felipe Calderón, anunciados hace menos de 48 horas desde el palacio
nacional, sin duda quedarán como la letra del éxito de Joan Manuel Serrat,
la de Los Ejes de mi Carreta, “que a mi gusta que suenen, para que los
quiero engrasaos”.Claro que el beneficio de la duda persiste, en lo que se aprecia por el
momento, actos de buena fe de parte del presidente de la república, que bien
oportunamente pudiera alentar a los mexicanos a que se destierren las
perversidades del poder y se trace la nueva ruta por la que está obligada a
caminar el Estado, que como ente jurídico, no solamente es suficiente dar a
conocer los ejes rectores, sino aplicar en los hechos las acciones que
demuestren que ese lastre arrastrado sexenalmente y con negociaciones en lo
oscuro, no empañen los alientos de salir del bache, ajustando la suficiente
grasa en los ejes de esa carreta, cuya administración federal tiene los
tintes de una guerra mediática, mientras que en los hechos se ha centrado la
imagen presidencial en la enfrenta contra el narcotráfico, habida cuenta que
el comandante supremo de las fuerzas armadas tiene la suficiente información
que el dinero mal habido está infiltrado en el poder político.

Los gobernadores reconocen la iniciativa de Felipe Calderón, como una medida
urgente que aplicada ya, tiene resultados de generar la emergencia porque es
un asunto de seguridad nacional y no perder la batalla, donde deben emerger
las cámaras, las asociaciones civiles, religiosas, no gubernamentales y
demás sectores productivos del país, para estabilizar el poder político,
siempre y cuando sea en beneficio de todos, principalmente del pueblo,
entendiéndose este como el que decide que gobierno desea tener.

Si los partidos políticos han puesto siempre sus condiciones, sin exclusión,
para negociar hasta el más insignificante discurso, en la coyuntura están
siempre a la espera de los proyectos sexenales para ser beneficiarios en lo
particular, con sus séquitos, pero el lenguaje ansiosamente convincente del
actual presidente de la república va más allá del regateo de esas
aprobaciones; va con la intención absoluta de convencer por lo menos a la
mitad geográfica del país donde radican electores que no creyeron en él el 2
de julio del 2000 y es a quienes tiene que convencer, con una carreta que
tenga los ejes bien engrasaos.

No se aparta por supuesto el interés general. En ese interés debe estar la
garantía de que la Reforma de Estado por demás regateada con los partidos,
aterrice ya, principalmente el que da paso a la inversión, alentar a la
iniciativa privada para cumplir esa meta ya anunciada anteayer en su Plan
Nacional de Desarrollo, que engloba entre otros ejes, el de una reforma
fiscal más expedita y creíble, para que todos los que están acostumbrados a
evadir al fisco, no sientan lo tenebroso por ese terrorismo fiscal con
trámites engorrosos, permitiendo que los que obtienen millonarias ganancias
en el año, paguen con centavos, mientras que los que ganan centavos siempre
sean los que pagan los miles de pesos.

SE LO DIGO A PEDRO.

Y es que el presidente Calderón invitó además a los gobernadores a escuchar
personalmente esas intenciones de su ambicioso Plan, para que no haya
políticas diametralmente interpretadas y cierren filas en cada entidad.

El gobernador Juan Sabines Guerrero acudió a esa invitación. Juan Sabines no
tiene empacho en hacer público que en Chiapas se mantiene la férrea decisión
de impulsar un desarrollo sustentable, históricamente ausente, cuya
oportunidad no desperdiciará sabiendo que a la par de las intenciones del
presidente de la república, a Chiapas y naturalmente a los chiapanecos nos
puede ir bien. La espera ha sido con paciencia, paciencia que está poniendo
nerviosos a varios sectores, porque alentados a ese desarrollo, también
quieren estar inmersos en esos ambiciosos planes de generación de empleos,
de certeza y seguridad, para incrementar la economía del estado, invirtiendo
en Chiapas y no fuera de él.

Los sectores productivos están a la espera, ya con un poco de impaciencia,
que se agilicen esas inversiones, que el gobierno destrabe los intereses
ajenos para incentivar esa generación de empleos mediante herramientas que
están a su alcance, como el financiamiento, nada gratuito para empresarios e
industriales pequeños y medianos, sin trámites engorrosos ni las
perversidades del poder para ver a quien sí o a quien no ajustándose a las
intrigas de quienes quieren ver la representación del gobierno con más
enemigos que verdaderos interesados en creer y se sumen de lleno como parte
de esos ejes rectores a estabilizar la economía, actualizar y capacitar la
mano de obra y adquirir insumos, maquinaria y lo que necesiten para crecer,
de lo contrario, Felipe Calderón estaría quedando como el más moderno
farsante, haciendo caso a los susurros siniestros.

LAS PRIMERAS VOCES

En esos escenarios, mientras Felipe Calderón estaba dando a conocer los ejes
rectores de su Plan Nacional de Desarrollo, simultáneamente en la capital
chiapaneca, Industriales de las Artes Gráficas, daban a conocer mediante una
conferencia de prensa a los pies de la estatua Benito Juárez, en el Congreso
del Estado, su más irritable inconformidad porque a raíz de la aprobación
del más reciente decreto, que los diputados sin mayor trámite aprobaron
respecto de “Los lineamientos para la aplicación y seguimiento de las
medidas de austeridad, disciplina y racionalidad del gasto de la
administración pública estatal” en su artículo 50, habla de la contratación
del servicio de publicaciones oficiales, difusión e información, así como
impresiones oficiales, se debe considerar lo siguiente:

I.- Realizarse preferentemente en Talleres Gráficos, Salvo que el precio sea
superior a los del mercado, volumen o tipo de servicio, no pueda prestarse;

II.- Utilizar estrictamente lo necesario para el cumplimiento de funciones
propias e indispensable; y,

III.- En el caso de las impresiones de documentos oficiales para la
prestación de servicios públicos, formatos administrativos y fiscales,
certificados y títulos, se debe priorizar el uso de las existentes en los
almacenes, así como realizar acciones para concienciar al personal en el
aprovechamiento de los materiales e impresiones oficiales.

La irritación no es porque el mencionado decreto estaba perdido por algún
lugar y ningún industrial de las artes gráficas sabía de él, sino que los
empresarios del ramo están confusos ya que inicialmente habían considerado
al tener en sus manos el documento, que la iniciativa enviada por el
gobernador Juan Sabines al Congreso del Estado para su aprobación, era
precisamente para dar el primer paso de lo que anteayer dio a conocer en su
retórica el presidente Felipe Calderón sobre la fomentación de empleos y el
desarrollo mediante las inversiones.

Confusión que no los aparta de creer en las promesas de Juan Sabines
Guerrero, porque el gobernador ha venido demostrando en los hechos que su
palabra la cumple. No es ese el malestar; la irritación estriba en que ese
decreto sirvió para intereses bastardos, utilizado a su conveniencia por el
aún secretario particular del tirano exgobernador Pablo Salazar y que hoy se
desempeña en la administración de Juan Sabines como Secretario de
Administración, Guillermo (alias Pico) Sauza Brindis, único facultado para
licitar todas las compras mayores del gobierno estatal.

El funcionario en cuestión que hace alarde de su deslealtad al gobernador
Juan Sabines Guerrero, pues ayer acudió al Aeropuerto Ángel Albino Corzo a
recibir a su aún patrón, Pablo Salazar, para traerlo escoltado con guaruras
a la capital chiapaneca, mandó hacer por sus propios pantalones 6 toneladas
de material impreso del programa “Yo si puedo” para nivel escolar, a
empresas de Veracruz y el Distrito Federal, con un costo de más de 10
millones de pesos, ignorando a la industria de la artes gráficas de Chiapas,
quizá para beneficiar a incondicionales y beneficiarse creyendo que no
habría ningún escándalo.

El escándalo ya está. Hizo sumar a los industriales de las artes gráficas,
que son en promedio más de tres mil en todo el estado, de los cuales,
vinieron representaciones a esa conferencia de prensa, de Tapachula, San
Cristóbal las Casas, Ocosingo, Comitán, Ocozocuautla, Tonalá, Villaflores, a
pedir públicamente una audiencia al gobernador Juan Sabines y de paso,
hicieron la denuncia pública al respecto.

Si Talleres Gráficos está envuelto en un gran escándalo de corrupción, que
dio pauta a quienes lo dirigen, a despedir a empleados por la presunta fuga
de información, que dio pie a que el periodista Marco Antonio Álvarez Ruiz,
director de la Revista Diálogos hiciera una denuncia penal ante la Fiscalía
del Ministerio Público, presentando pruebas de los más reprobables actos de
pillería y negocios que involucraron incluso familiares de Pablo Salazar,
los industriales de las artes gráficas, con sus familias y trabajadores,
también con sus familias, están dispuestos a acudir a la capital chiapaneca,
para que masivamente le digan a gobernador que su buena fe está siendo
sorprendida por gente que arrastra ese lastre del que se quiere despojar el
presidente Felipe Calderón, con la intención además de turnarle semejante
escrito al Ejecutivo Federal para hacerle ver que uno de los ejes de su
carreta está sonando demasiado, y no podrá decir “para que los quiero
engrasaos”. Hoy el gobernador tiene la oportunidad histórica de dar el
primer paso con ese resultado nacional que espera Calderón, destrabando los
conflictos generados por Talleres Gráficos y el tal pico Sauza y generar
empleos y financiamiento a la industria de las artes gráficas.ahí está pues.
¡YA!

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